Vestigios de historia en La Cepeda

La comarca cepedana, a pesar de ser pequeña, tiene una interesante historia.
La maleza va engullento los restos del maltratado monasterio de San Juan, en Montealegre.
El arte y la historia apenas han dejado sino huellas que hay que escudriñar en el entorno. En los oteros se pueden interpretar los trazados de castros prerromanos, como el ubicado entre Quintana y Revilla(Ayuntamiento de Villamejil), donde se halla el mayor de la zona. También se encuentran numerosos vestigios de las explotaciones auríferas, especialmente en La Veguellina (Ayuntamiento de Quintana del Castillo) y en el entorno de Zacos y Porqueros(Ayuntamiento de Magaz).

Material prehistórico cepedano.
La construcción es humilde, de tapial en la Cepeda Baja, y piedra en la Alta. En algunos núcleos de ésta última, como Abano, Castro y San Feliz de las Lavanderas se pueden hallar interesantes casas de una arquitectura rural de piedra con marcada influencia gallega. Muchas de estas edificaciones, por desdicha, caen tras años de abandono.

La repoblación medieval se realizó con gentes venidas de El Bierzo y Asturias, ubicadas en pequeños núcleos repartidos a la orilla de los ríos. Aún quedan algunas iglesias del románico rural, pero no existen edificaciones de alto valor. La más interesante estaba en Montealegre(Ayuntamiento de Villagatón). Era un vigoroso ejemplar románico con unos hermosos ajedrezados. Y digo era porque en esta década ha desaparecido; han robado las piedras...

Murallas de la corona del castro astur de Magaz de Cepeda
Es una muestra más del abandono a que quedó sometida esta tierra tras su entrega a la Comunidad Autónoma de Castilla.

Desde los años cincuenta, el territorio ha perdido casi dos tercios de su población... Los cultivos, sobre todo en el secano, van reduciéndose a medida que pasan los años, y --algo positivo—el bosque primitivo de encinas o robledales reocupa espacios perdidos antaño. Tal vez el abandono esté recreando un paraíso.


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