LUZ DE ESPEJO

El reloj fue el invento
de los asalariados de nostalgias
y deseos.

Es éste sólo un detalle poético de un hermoso poema del escritor cepedano Generoso García, Astor Brime, quien nos lo remite desde su residencia, en la bella
LUZ DE ESPEJO

así es la rosa
J. R. Jiménez

Miro el amanecer. Está la rosa
sola con su hermosura.
En ella sólo hay hoy,
porque el tiempo no pasa, siempre está.
El reloj fue el invento
de los asalariados de nostalgias
y deseos.
Capaz nunca la mano
de retenerle al agua ni una gota.
No fuimos, ni seremos,
siempre somos en luces de la nada,
que hacen a la tiniebla
negación de hermosura.
Y por eso el espejo
refulge en el instante al afeitarme,
y todas las mañanas se sonríe
mientras me da mi cara:
- Estás igual que ayer;
y se irisa en mis ojos.

Siempre empezando a ser la luz que soy.
Por eso yo me río
cuando me llaman viejo.

ASTOR BRIME. Sevilla, 22-1-03  

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