Giovanni Papi: tierra y arte

En un ambiente campesino, a la orilla del agua y los bosques, Giovanni Papi desarrolla una tarea creativa y silenciosa, preparando su nueva exposición de cerámica, que se presentará en breve en Asturias

Por Tomás Álvarez

León, 18 de marzo de 2016

Uno de los misteriosos páaros de cerámica negra de Giovanni Papi. Guiarte.com

En mayo de 2015 Giovanni ganó el Premio de Cerámica Villa de Avilés. Era la segunda ocasión que lo ganaba (también lo mereció en 2009) y junto con la dotación en metálico se le encargó la realización de una exposición en la Galería Amaga, muestra que tendrá lugar del 22 de abril al 23 de mayo próximo.

Nacido en Siena (Italia) en 1965, en el seno de una familia de artistas plásticos y músicos, Giovanni Papi practica la cerámica desde joven, actividad en la que profundizó en el Instituto de arte Duccio di Buoninsegna de Siena, donde se diplomó en 1985. Tres años más tarde, pasaría a la Academia de Bellas Artes de Florencia, donde obtuvo la licenciatura cum laude en la especialidad de Escultura.

Giovanni Papi, trabajo y participó en exposiciones de escultura en Italia, pero su interés por la cerámica le trajo a España, donde acabó creando un taller artesano en Cogorderos, León, un lugar tranquilo al que llegan los rumores del agua y el viento, mezclados con los cánticos de jilgueros y ruiseñores.

Apasionado por la tierra y la historia, disfruta trabajando en este lugar sencillo, paseando por una tierra en la que afloran elementos de la prehistoria o fragmentos cerámicos de Terra sigillata, testimonios de un pasado profundo que aún se percibe en la orografía de castros y en las leyendas que narran los viejos campesinos.

Giovanni Papi está trabajando en los últimos tiempos con series de pájaros y urnas de cerámica negra. Guiarte.com

Pero junto al latido de la tierra leonesa, Giovanni Papi atesora también el de su ámbito natal. Su arraigo con la tierra y el tiempo le permite dar vida a unas obras cargadas de eternidad. Esta cualidad se descubre al contemplar su producción actual, tremendamente personal, especialmente en sus trabajos de cerámica negra bruñida.

El artista crea piezas cargadas de belleza, entre las que destacan sus series de pájaros y urnas; en estas parece recuperar lo más hondo de la tradición artística de la Italia central, en la que late el culto a los antepasados etruscos.

Sin olvidar su formación escultórica, Giovanni avanzó hacia la cerámica. Amante de la investigación y del estudio de las formas y la materia, el artista considera que la cerámica es una creación equiparable a la escultura o la pintura, tal como opinaron genios como Chagall o Picasso.

Tanto en las urnas como en las aves negras, motivos en las que está ahora centrado, el artista parece buscar la belleza de la sencillez y la armonía de la forma. Pero en unas y otras no deja de inscribir elementos que rompen la visión simple. Así, combina a veces la superficie lisa, austera del bruñido con estructuras puntiagudas o signos indescifrables, un contrapunto tenuemente surrealista en su trabajo lleno de clasicismo.

Giovanni Papi. Urnas de cerámica negra en el taller del artista. Guiarte.com

Su labor no está condicionada por las prisas. Giovanni trabaja con delicadeza, mimando la materia. Ama a la naturaleza y ama al barro, al que acaricia como si quisiera infundirle alma. El barro –dice- está en el origen de la cultura. Si el arte es el principio de la civilización, la cerámica es el principio del arte. Para Giovanni hay una sacralidad en torno al barro: en él está el origen del hombre y a él retornará.

Pero ese amor a la naturaleza no es ajeno a la búsqueda de un mundo ideal, un territorio donde reine la justicia y se apoye a la creatividad. Eso le ha llevado a una defensa pública de los ceramistas y, en general, de la creación artesana cuyo futuro está en crisis, maltratada por las dificultades económicas y el desinterés de los poderes públicos. “Cada artesano que deja de crear sus piezas equivale a un paso atrás en la cultura y la identidad de esta sociedad”, afirma.

Giovanni Papi, con una de tas tazas de té, con las que también experimenta. Guiarte.com.

La actividad creadora no otorga a estos creadores una vida de lujos. Sin embargo, Giovanni no la busca tampoco. Encuentra que el lujo está en una vida en comunión con la naturaleza, en el respeto y el afecto de quienes le rodean y en el gozo de la creatividad y la experimentación. Si además, su labor sigue cosechando premios como los recibidos en Asturias o La Rioja (premio de Cerámica Artística 2014, en el prestigioso encuentro de Navarrete) pues aún mejor.

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