Desastre en los frutales de La Cepeda

El “fuego bacteriano” es el nombre de una enfermedad que ha empezado a afectar a los árboles frutales de La Cepeda. La Junta de Castilla y León ha comenzado a arrancar los que están dañados.
El agricultor se queda sin frutales y recibe una misérr

El “fuego bacteriano” es el nombre de una enfermedad que ha empezado a afectar a los árboles frutales de La Cepeda. La Junta de Castilla y León ha comenzado a arrancar los que están dañados. El agricultor se queda sin frutales y recibe una misérrima indemnización.

Este martes, cinco de septiembre de 2006, La Crónica de León traía un reportaje firmado por D. Martinez y A. Torres, en el que daba cuenta de los inicios de las talas en Quintana del Castillo y trabajos en otros puntos de la comarca.

La información periodística decía que la Junta quiere erradicar cualquier posibilidad de que la enfermedad que ataca los frutales y árboles ornamentales que de momento afecta a seis localidades de La Cepeda se expanda por la provincia, sobre todo hacia El Bierzo.

“ Para ello –dice- tal y como anunciaron ayer en su visita a Ponferrada el consejero de Agricultura, José Valín, y el delegado de la Administración en León, Eduardo Fernández, se procederá a la quema controlada de los arbustos en el tramo de la A-6 (Astorga- el puerto del Manzanal) por entender que estos arbustos de rosáceas puedan servir como transmisor de la bacteria y evitar así que la plaga llegue a la comarca del Bierzo, donde sí existirían serios problemas económicos, por la importancia que ostentan los frutales en la zona.

Fernández explicó que «el fin es evitar que el fuego bacteriano pueda propagarse por los arbustos de la autovía y la mejor forma de establecer el cordón sanitario es proceder a la quema de los ejemplares desde Astorga hasta el puerto del Manzanal». Por otra parte, aclaró que el Ministerio de Fomento adoptará las medidas necesarias para controlar esa vía de transmisión hasta El Bierzo y apuntó también su firme intención de trasladar a la Subdelegación del Gobierno la propuesta de actuación.

Además, el consejero de Agricultura, José Valín, anunció durante su visita a Ponferrada que la Administración regional elaborará un decreto ley para regular y complementar las «escasas indemnizaciones» recogidas por el Ministerio de Medio Ambiente a fructicultores que se hayan visto obligados a arrancar sus plantaciones a causa del fuego bacteriano.

Desde que se detectara la patología en Quintana del Castillo, foco inicial que se expandió a otras localidades de La Cepeda (Ferreras, Villamejil, San Feliz de las Lavanderas, Castrillo de Cepeda y Riofrío) y a falta del análisis de 19 puntos sospechosos, la preocupación de los agricultores bercianos ha ido aumentando.

Además, han sido varias las protestas de los vecinos de la comarca denunciando la «irrisoria» indemnización de 19,20 euros que recibirán por cada ejemplar arrancado y quemado.

Un mal que, por el momento, la Junta considera en cierto modo controlado, aunque con precaución: «La Junta no actúa sólo en esos focos. Tanto en León como en otras grandes ciudades interviene sobre algunos elementos de transmisión. Donde aparece el foco hay que proceder al arranque y tomar medidas de seguridad, actuando de modo preventivo sobre una serie de plantas arbustivas».

Por su parte, la comarca de La Cepeda continúa su particular lucha contra el fuego bacteriano que destruye los frutales de la zona.

Ayer mismo, los técnicos de la Junta de Castilla y León «cerca de ocho personas», según declaraba un vecino de la zona, procedieron a la corta de los ejemplares infectados por la bacteria en Quintana del Castillo, foco inicial donde se detectó la patología.

Según Leonardo, un habitante del pueblo con seis frutales afectados, «los técnicos estuvieron en la huerta algo más de una hora cortando todas las ramas. Además mañana (por hoy) tiene previsto traer una máquina especial para proceder al arranque de los árboles». «Creo que estarán por aquí unos cuantos días», finalizó.

Prácticamente todos los perales de Quintana del Castillo están afectadas por la bacteria erwinia amylovora y algún que otro manzano, tal y como declararon a este periódico vecinos de la zona.

También ayer, tenían lugar en Ferreras (municipio de Quintana del Castillo) y Villamejil reuniones informativas con la gente de los pueblos cuyos frutales se han visto afectados por la patología. Según Alfonso Martínez, secretario técnico del Servicio Territorial de Agricultura, presente en los encuentros, la disposición y colaboración por parte de Ayuntamientos y alcaldes ha sido total.

El protocolo de actuación en estos nuevos focos será el mismo que se ha llevado a cabo en Quintana del Castillo, foco inicial donde se detectó la patología”, dice el diario leonés

 

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