La Cepeda recupera un retablo

En un momento en el que el arte religioso de los pueblos ha sido maltratado, un retablo se está recuperando en La Cepeda.

El retablo estaba en una iglesia ruinosa, en la que ya se habían perdido otros dos, por los hundimientos.

León, 21 de enero de 2015
Se trata de una obra barroca recogida de una iglesia ruinosa del sur de la diócesis de Astorga, que ha sido retirada ante su destrucción inminente, con la aurorización de los responsables del patrimonio, y que está siendo salvada en Villamejil, tal como informa el Diario de León,

La parroquia, ante los costosos gastos de salvación, ha pedido ayuda a los amantes del patrimonio y el arte, ayudas que se pueden ingresar en la cuenta parroquial, 2096 / 0005 / 07 / 3937090800 de Caja España.

El artículo completo del Diario de León es el siguiente:

El Sagrario, una vez finalizada su restauración.

EL ESTADO DEL PATRIMONIO: La Cepeda da cobijo a un retablo olvidado
Savia patrimonial de una población casi extinguida... transferida a otra que tampoco está para tirar cohetes. Esta historia protagonizada por Villamejil (la Cepeda, León) y de Carbajales de la Encomienda (la Carballeda, Zamora) es una historia de salvación y reciclaje artístico en la que el ‘milagro’ de que un retablo del siglo XVII continuase en pie en medio de una iglesia rural desventrada tuvo su continuidad en la reciente expedición que los cepedanos emprendieron para su rescate; eso sí, con la venia del Obispado de Astorga, cuya jurisdicción abarca ambas localidades del viejo reino.

Todo comenzó hace una década, con las alarmas que desde el pueblo leonés se lanzaron a la Diócesis asturicense en referencia al grave deterioro registrado en su iglesia. «De ella se había retirado, en su día, un magnífico retablo barroco para venderlo y cubrir de uralita el tejado», informa Tomás Álvarez, veterano periodista cepedano que ha estado en primera línea de estas gestiones. En aquel momento también se redactó un anteproyecto de restauración, por encargo del sacerdote Francisco Blanco, que no llegó a abordarse por falta de medios económicos.

Hubo que esperar a 2010 para que el arquitecto Enrique Pérez diseñara un nuevo proyecto de restauración de la iglesia que pudo llevarse a cabo, en parte, con ayuda de la Diócesis, la Diputación y la parroquia, «aunque el interior permanece en un lamentable vacío por la ausencia del retablo antiguo...», explica Álvarez, que ha sido director de varios periódicos, ocupado cargos de responsabilidad en la agencia Efe y que actualmente reside en su pueblo natal. Tras una nueva gestión ante el Obispado, en 2013, recibieron la noticia de la existencia de un retablo, en grave peligro de desaparición, ubicado en una iglesia en ruinas en Carbajales de la Encomienda, municipio de Espadañedo, al noroeste de Zamora, no lejos del límite con León. En el lugar, con sólo un puñado de vecinos, «desde mucho tiempo atrás se ha venido diciendo la misa en una ermita en tanto que el templo ubicado de las afueras se encontraba en estado de creciente ruina a causa de sucesivos derrumbamientos», añade Álvarez. A causa de esas caídas se habían perdido ya los otros dos retablos del templo, quedando en pie, de modo poco menos que milagroso, este de la capilla mayor al quedar en parte cubierto. Fue, así pues, la propia Diócesis de Astorga la que, con el visto bueno de otras instituciones, determinó el intento de salvación, permitiendo a la parroquia de Villamejil participar en su recuperación para ubicarlo en la desnuda iglesia.

Y así, tras obtener los correspondientes permisos para la intervención y acompañados por los párrocos de Carbajales de la Encomienda, Alfonso Prieto; y de Villamejil, Carlos Fernández, el 13 de mayo de 2014 se efectuó la visita preparatoria para el desmontaje del retablo. En el plano técnico, la visita estuvo dirigida por Natalia Martínez de Pisón, restauradora titulada por la Escuela Superior de Conservación y Restauración de Bienes Culturales, «quien ha colaborado de forma totalmente altruista en la iniciativa de salvamento», incide Tomás Álvarez. Participaron tambien el constructor Manuel Angel García y el presidende la asociacion cultural Rey Ordoño, Saturio Aller.

Ante el anuncio de un nuevo frente de lluvias intensas y visto el deterioro creciente —y peligroso— de la estructura, la expedición decidió acudir el 20 de mayo, con un equipo suficiente, para actuar según las indicaciones técnicas elaboradas en la jornada anterior. Por ejemplo, el desmontaje del retablo se hizo con herramientas manuales para provocar los menores daños posibles, renunciando en todo momento al uso de elementos mecánicos eléctricos.

Se retiró el sagrario —que posteriormente ha sido restaurado— y en la tarde de ese mismo día 20 el retablo fue trasladado, convenientemente sujeto y cubierto, hasta la iglesia de Villamejil, «donde se ubicó en la parte posterior, en un espacio suficiente para desarrollar el proceso de limpieza, saneamiento, reparación y ensamblaje», prosigue el periodista, actualmente un destacado dinamizador cultural de la comarca, y quien también informa de las características técnicas y artísticas del mismo: «Ocupa unos 4,7 metros de anchura por 5 de altura y es una obra barroca, previsiblemente del siglo XVII, en la que se aprecian varias cruces de Malta, enseña de la Orden Hospitalaria de San Juan de Jerusalén, fundada en el siglo XII en la época de las cruzadas, y que luego ha sido conocida popularmente como Orden de Malta por haber pasado su sede, de Jerusalén, a esa isla».

El primer elemento recuperado ha sido el sagrario, «tal vez la pieza más significativa del conjunto —cree Álvarez—. Se trata de una obra, posiblemente también del siglo XVII, rematada por una cúpula y en la que destacan cuatro bellas columnas salomónicas». El sagrario ya fue sometido en el Taller de Restauración de la Diócesis de León a un proceso de eliminación de bacterias e insectos, «y después, en una intervención del todo altruista, fue completamente recuperado por Natalia Martínez de Pisón».

El episodio da pie el también novelista y divulgador para asegurar que el siglo XX ha sido para el mundo agrario español «algo así como la Peste Negra del Medievo». «Se hunden los pueblos y se abandonan los campos. Los brazos útiles se llevan a las sociedades industriales para mover las maquinarias productivas. Se cierran las escuelas y, para acabar de atontar al paisanaje, se le entrega la televisión», dice antes de asegurar, vehemente, que «salvar un retablo no es una ‘cuestión de beatos’, es una cuestión de salvar nuestra cultura, nuestra memoria y nuestra identidad social».

La iglesia, arruinada, está apartada del casco urbano.

Petición de ayuda para terminar la obra
El retablo de San Jorge ya se encuentra en la iglesia de Villamejil pero su historia aún no acabado del todo. Un grupo de entusiastas voluntarios había procedido a una primera limpieza y desinsectación del mismo y en un principio se pensó en recuperar el conjunto con la colaboración de los propios vecinos, sin embargo, diversos técnicos, entre ellos la propia restauradora, recomendaron que la operación había de hacerse sin prisas y con la participación de restauradores o alumnos becarios de algún centro de restauración, convenientemente dirigidos.

Por todo ello, en estos momentos se está tratando de reunir fondos para tal operación, ya que la parroquia tiene sus cuentas exhaustas, máxime después de la recuperación de la estructura del edificio financiada apenas dos años atrás.

La asociación cultural Rey Ordoño I, que viene colaborando en el salvamento, demandó apoyos para el proyecto a la Diputación de León y también está preparando un informe para la Junta de Castilla y León. Ahora, los responsables de la parroquia y de la asociación solicitan la ayuda de todos los amantes de la historia, el arte y del patrimonio —existe incluso una cuenta bancaria donde realizar aportaciones— con objeto de seguir avanzando en el ‘milagro’ del retablo de San Jorge.

Por Emilio Gancedo

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