Expo en Morriondo: ALMAZUELAS o la perennidad del residuo

En Morriondo de Cepeda, se inaugura el 7 de septiembre, con motivo de la fiesta patronal de El Cristo, una exposición con trabajos de Almazuela, de la mano creadora de M. Paz Álvarez Cabezas.
La Almazuela es una artesanía que consiste en apr

En Morriondo de Cepeda, se inaugura el 7 de septiembre, en la sede de la Asociación Cultural "El Cascayal" con motivo de la fiesta patronal de "El Cristo", una exposición con trabajos de Almazuela, de la mano creadora de M. Paz Álvarez Cabezas.
La Almazuela es una artesanía que consiste en aprovechar los viejos tejidos para hacer otros nuevos, tarea que ha tenido tradicionalmente vigencia en nuestra tierra y que ahora cobra nuevo vigor, como sistema de aprovechamiento de materiales de desecho, sistema en el que se une la labor artesana con la belleza creativa.

ALMAZUELAS o la perennidad del residuo

Por Rogelio Blanco Martínez

La manta del carro para recoger el grano o para conservar la masa del pan mientras fermenta, para proteger el colchón del somier o como alfombra o manta, eran aprovechamientos que, sobre todo, en las zonas rurales se lograban a partir de trapos viejos, de restos de vestimentas en desuso, de residuos textiles.

Durante las veladas o filandones, al olor de castañas asadas y a la luz de un aguzo, las mujeres en las noches invernales cortaban tiras de tela que recogían en ovillos. Estos se entregaban a las retaleras, artesanas expertas, para que confeccionaran mantas u otras prendas necesarias. Era un modo de dar continuidad a las prendas que nos acompañan, especialmente de las vestimentas que protegieron los cuerpos de la intemperie.

Esta artesanía, que en su momento carecía de pretensiones ecológicas o de reciclaje y que más bien se desarrollaba por necesidad, se ha recuperado bajo el nombre de almazuela, o del término anglófono patchwork . Una labor que se balancea entre la artesanía y la creatividad, y que persigue la hechura de mantas, cubrecamas, edredones, cojines, etc. u otras prendas domésticas de uso, mediante remiendos imaginativamente ensamblados. Actualmente a la vieja artesanía se le incorpora la creatividad y la fantasía que se manifiestan en tapices o conjuntos decorativos que cuelgan en las paredes o como alfombras. Se puede afirmar que se trata de un arts minor.

Sobre una tela-base se adosan retazos de trapos policromos y variopintos. Bajo la imaginación del artista-artesano se combinan formas y colores. El resultado son escenas rurales, florales, etc. Al lado de las formas con representación realista aparecen arabescos o las gracias que la imaginación del artista disponga. Es posible reproducir cualquier idea u objeto con la combinación de la tela de tejidos desechados. El resultado es una posible explosión de fantasía.

Tras el vidrioso colorido, además de los poderes mentales y manuales del creador, son necesarios la aguja, la tijera y el dedal; los pinceles a los que acompañan una máquina de coser. Los necesarios útiles para cumplimentar una tela-base que soporte los cientos de piezas provenientes de viejos vestidos.

La almazuela, patchwork o retacería un modo de unir pequeños trozos de tela y de acolchar se practica desde tiempos remotos, por ejemplo en el antiguo Egipto. Se trata de “coser roto con roto”, como dirían nuestras abuelas. En España recibe diversos nombres según la región; a la vez que se puede afirmar que es en La Rioja, La Alpurra, Navarra y León las zonas donde más talleres existen en la actualidad. Quizá la razón antropo-etnográfica es que se trata de áreas geográficas montañosas con historia de aislamiento y necesidad. La necesidad de aprovechar la escasez de recursos y de acolchar para defenderse del frío. Y el efecto resultante es una alegría visual artístico-artesanal para el espectador, una explosión relajante de colores y un ejemplo de aprovechamiento. La almazuela, sea como arte o artesanía, por necesidad, ahorro o pasatiempo, es una manera de dignificar y hacer perenne las prendas textiles que usamos y descienden a residuo.

Imaginación, creación y rentabilidad dan sentido a un arte menor que juega con el espacio, que combina el color dado y que permite elegir la forma. Todos estos componentes artístico-artesanales se concitan en Morriondo de Cepeda, en una exposición que se inaugura el 7 de septiembre y en la sede de la Asociación Cultural "El Cascayal" con motivo de la fiesta patronal de "El Cristo".La mano creadora de Mª Paz Álvarez Cabezas, monitora de una Escuela Taller y coordinadora de la exposición, es la ejecutora y protagonista. Las labores que se exponen son un ejemplo de diversas técnicas: bolillo de camariñas, punto de cruz, frivolité o encajes a la lanzadera, bordado canario y vainicas, tapiz y macramé o bordado tradicional leonés. Buenos ejemplos que Mª Paz Álvarez acompaña con propedéutica, demostración teórico-práctica, de las técnicas de almazuela con las personas de Morriondo y visitantes que deseen beneficiarse de la maestría y buena ejecución de esta artista-pionera que se inició en Artorga y que prosigue su labor en Ponferrada.

Ciertamente esta expresión creativa es un modo de completar la explosión lúdico-festiva que convoca cualquier fiesta patronal, un “ir más allá de lo de siempre”. Es una demostración cultural y pedagógica que esta credora pretende donar a su pueblo, una muestra de gratitud para con sus convecinos que conviene visitar en la sede de la citada asociación . Una entidad que este año inició su andadura abriendo una pequeña biblioteca y un aula de informática.

 

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