Mbanza Kongo, capital del antiguo Reino del Congo

En 2017 ha entrado a formar parte de la lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO la ciudad de Mbanza Kongo, capital del antiguo Reino del Congo

Ruinas de la antigua catedral, originaria del siglo XVI. En Mbanza Kongo. © INPC/UNESCO

Claudio Path. Guiarte.com. 29/09/2017

Del siglo XIV al XIX existió un estado en la parte central africana, que llegó a ocupar el norte de Angola, y amplias regiones de la República del Congo y la República Democrática del Congo. Mbanza Kongo era la capital de aquel territorio cuyo mandatario llevaba el nombre de manicongo.

El estado era poderoso, lo poblaba medio millón de personas que hablaban el Kikongo comerciaban con materiales diversos: marfil, cobre, tejidos… El país tenía una red de comunicaciones que facilitaba las transacciones y que confluía en torno a su capital, Mbanza Kongo, ubicada en una meseta a 570 metros de altura sobre el nivel del mar.

La ciudad era la capital política y espiritual del Reino. El centro histórico se extendía en torno al palacio real, la residencia del soberano, el tribunal consuetudinario, los recintos funerarios de la realeza y el árbol sagrado.

A partir de 1480, los navegantes portugueses conocieron la existencia del reino y el navegante Diogo Cao llegó a su capital, ubicada en el extremo noroeste de la actual Angola, en 1483. Fue un encuentro que condujo a una especie de tutelaje portugués

El Yala Nkuwu, árbol sagrado donde se recibía a los huéspedes del manicongo. © INPC/ Joost De Raeymaeker/UNESCO

Los misioneros católicos llegaron poco más tarde y el propio manicongo se bautizó. La capital del reino pasó a denominarse San Salvador.

Con la llegada de los portugueses la ciudad indígena, construida con materiales autóctonos, pasó a ser una urbe con edificios de albañilería edificados al estilo europeo. A su gran aglomeración urbana se añadieron edificios permanentes construidos según los estándares europeos , entre ellos varias iglesias, que hicieron que en algún momento se la identificara como “la ciudad de las campanas”. Para la UNESCO, el sitio de Mbanza Kongo es el lugar de todo el África Subsahariana que mejor ilustra los profundos cambios ocasionados por la llegada de los portugueses y del cristianismo a la parte central del continente africano.

Cuando en 1608 el Papa acreditó en Roma al primer embajador del Congo, el primer estado subsahariano acreditado en el Vaticano, la catedral de la capital ya estaba construida. También tuvo pronto un centro de jesuitas y allí se hizo el primer catecismo escrito en un lenguaje kikongo en 1624.

La catedral actual, Nossa Senhora da Conceição, en Mbanza Kongo. © INPC/ Joost De Raeymaeker/UNESCO

El reino declinaría a partir del siglo XVI, sobre todo por las agresiones territoriales y el comercio de esclavos que generó un empobrecimiento del país, tanto en lo humano como en lo económico. El Reino de Congo fue, según la UNESCO, el centro del comercio de esclavos más grande del mundo hacia las Américas y el Caribe.

El espacio Patrimonio Mundial incluye incluye una colección de vestigios evocando la sociedad precolonial y la supervivencia del Reino; así el dominio Real o "Lumbu" con su el árbol sagrado, los enterramientos reales, la Catedral o Kulumbimbi, restos de iglesia y de murallas, etc. También hay áreas de investigación arqueológica en curso.

Vista de la meseta en la que se asienta Mbanza Kongo. © INPC/ Joost De Raeymaeker/UNESCO

Mbanza Kongo, o San Salvador del Congo tiene ahora cerca de 100.000 habitantes y es la capital de la provincia de angoleña de Zaire, la más noroccodental del país. Se halla a unos 500 kilómetros de Luanda, la capital de Angola.

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