Cristóbal de Villalpando, en Nueva York

Hasta el próximo 15 de octubre se puede ver aún la muestra “Cristóbal de Villalpando: Pintor mexicano del Barroco” en el Metropolitan neoyorquino.

Cristóbal de Villalpando (ca. 1649 – 1714) Anunciación, 1706 Col. Museo Regional de Guadalupe, INAH Guadalupe, Zacatecas, México

Guiarte.com. Nueva York, 12/09/2017

Villalpando, activo en el tramo final del siglo XVII y principios del XVIII, está considerado como uno de los mayores pintores de la América colonial, tal vez el primero. Su obra, en la que se han hallado influencias de Murillo y Valdés Leal, acusa gran dominio técnico y originalidad.

El Metropolitan de Nueva York presentó ya al inicio del verano esta muestra, en la que destaca la pintura monumental de “Moisés y la serpiente de bronce y la transfiguración de Jesús” pintada en 1683 para una capilla en la Catedral de Puebla. Recientemente restaurada, esta obra de más de ocho metros y medio de altura nunca se había expuesto fuera de su lugar de origen.

Otras diez obras más, la mayoría nunca exhibidas en Estados Unidos, también se presentan en en Met. Entre ellas la recientemente descubierta Adoración de los Magos de Villalpando, cedida por la Universidad Fordham, y El Santo Nombre de María, del Museo de la Basílica de Guadalupe.

El autor

Nacido en la ciudad de México hacia mediados de siglo XVII, Cristóbal de Villalpando quizá comenzó su carrera en el taller de Baltasar de Echave Rioja. Se tienen constancia, a partir de 1675 de la realización de pinturas por Villalpando para retablos de poblaciones mexicanas: Pero sería tras la muerte de Echave Rioja, en 1682, cuando Villalpando se aupó como pintor más prestigioso de Nueva España.

Villalpando fue muy famoso en su tiempo y recibía pedidos desde diversos puntos del continente, entre ellos Guatemala, donde un convento franciscano demandó 49 lienzos sobre la vida de San Francisco. Las catedrales de Puebla, Ciudad de México y Guadalajara cuentan con obra suya. En su periodo de madurez destacó por el uso brillante del color, con una inusual riqueza de matices y brillante policromía.

Este artista fue también Capitán de la Guardia de Alabarderos y oficial del gremio de los pintores de la Ciudad de México. Falleció en 1714.

Cristóbal de Villalpando. La Adoration de los Magos (1683). Fordham University Collection

La exposición comienza con el magistral Moisés con la serpiente de bronce y la Transfiguración de Jesús, trabajo que fue pintado para decorar una capilla de la Catedral de Puebla dedicada a una imagen milagrosa de Cristo en la Columna. En riqueza e importancia, la Catedral de Puebla rivalizó con la Catedral Metropolitana de la Ciudad de México, para cuya sacristía Villalpando también pintó tres lienzos monumentales.

El cuadro de Moises y la Transfiguración -el primero de una serie de importantes comisiones eclesiásticas- marca un gran avance en la obra de Villalpando, en términos de tamaño, concepción y ejecución. En un proyecto audaz y erudito, Villalpando yuxtapone la historia del Antiguo Testamento, con Moisés y la serpiente de bronce, con otro relato del Nuevo Testamento, el de la Transfiguración; un emparejamiento sin precedentes. Los dos asuntos bíblicos se organizan dentro de un paisaje sagrado único y continuo que abarca el desierto de Éxodo y los montes del Calvario y el Tabor.

Las figuras de tamaño natural de todas las edades y géneros, vestidas y desnudas y en una asombrosa variedad de poses y actitudes, pueblan esta gran composición. La mitad inferior de la pintura muestra la historia de Moisés y la imagen sanadora de la serpiente. La mitad superior de la composición representa la transfiguración de Jesús como manifestación luminosa de la gloria, una escena que Villalpando resolvió con colores relucientes y pincelada fluida.

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