Baselitz, en el Guggenhheim Bilbao

El Guggenheim bilbaíno nos muestra, hasta el 22 de octubre, una interesante exposición relativa a Georg Baselitz, uno de los grandes del arte de nuestro tiempo.

Georg Baselitz. El pintor bloqueado (Versperrter Maler), 1965. MKM Museum Küppersmühle für Moderne Kunst, Duisburg, Colección Ströher © Georg Baselitz, 2017. Foto: Archiv Sammlung Ströher

Claudio Path. Guiarte.com. Bilbao, 03/09/2017

La exposición “Georg Baselitz. Los Héroes”, comisariada por Max Hollein, del Museo de Bellas Artes de San Francisco; Eva MongiVollmer, del Städel Museum de Frankfurt y Petra Joos, del Museo Guggenheim Bilbao, reúne 68 obras que sirven para conocer un periodo clave de este artista que crea decosntruyendo. “El artista debe rescatar lo que murió y hacerlo vivo y actual”, afirma.

Hans-Georg Kern, quien cambió su nombre de pila por el de Georg Baselitz, en honor a su lugar de nacimiento, creó en la década de los sesenta un poderoso conjunto de pinturas -Los Héroes y Los Tipos Nuevos- que están valoradas como piezas clave del arte alemán de aquella década, y en las que el artista muestra una fuerza salvaje en su paleta de colores y la vehemencia en el impulso creador.

Fue aquella década cuando Baselitz empezó a fracturar sus obras realizadas en madera o a reflejar en sus trabajos la figura humana invertida.

Georg Baselitz. Los Héroes, es una exposición monográfica sobre “héroes” vulnerables, frágiles o fracasados, creados entre 1965 y 1966 cuando Georg Baselitz tenía tan solo 27 años. La exposición, organizada por el Städel Museum de Frankfurt en colaboración con el Museo Guggenheim Bilbao, el Moderna Museet de Estocolmo y el Palazzo delle Esposizioni de Roma, muestra a un autor que va a contracorriente de todas las tendencias artísticas y de pensamiento de su tiempo, sin duda influenciado por una realidad cultural y sociopolítica que vivió durante su juventud, como muchacho nacido en la Alemania Oriental, bajo el sistema comunista, en una Alemania controlada por distintos países y sistemas.

Soldados, pastores, rebeldes, guerrilleros o pintores son pintados por Georg Baselitz en medio de la soledad, o junto a una naturaleza simbólica de árboles sangrantes.

Georg Baselitz. Un Nuevo tipo (Ein neuer Typ), 1965. Colección particular. © Georg Baselitz, 2017. Foto: Jochen Littkemann, Berlin

Georg Baselitz percibía la posguerra alemana como un estado de destrucción múltiple que ponía en tela de juicio ideologías y sistemas políticos, y también estilos artísticos. El artista, pondría de relieve los aspectos equívocos de su tiempo desde una perspectiva escéptica. Sus Héroes, envueltos en deteriorados uniformes bélicos, son figuras contradictorias, marcadas tanto por el fracaso como por la resignación.

El propio título de héroes es un desafío cuando el concepto del heroísmo y sus exponentes de antaño se hallaban fuertemente cuestionados tras la la Segunda Guerra Mundial.

Trazando una línea de continuidad entre pasado y presente, la exposición concluye con una selección de pinturas del ciclo «Remix», en el que Georg Baselitz empezó a trabajar en 2005 y que preludia la aparición de la serie de Héroes y Tipos Nuevos a partir de 2007 y 2008. En las pinturas Remix, Baselitz vuelve sobre los aspectos más provocadores de su trayectoria y compone nuevas versiones o interpretaciones con la ventaja añadida de la experiencia.

Georg Baselitz. Águila 53 – Héroe 65 (Remix) [Adler 53 - Held 65 (Remix)], 2007. Colección particular. © Georg Baselitz, 2017. Foto: Jochen Littkemann, Berlín

Biografía

Georg Baselitz nació en Deutschbaselitz (Sajonia occidental) el 23 de enero de 1938. Comenzó sus estudios en la Escuela de Bellas Artes de Berlín-Weissensee (Alemania del Este), de donde fue expulsado a los dos semestres por «inmadurez sociopolítica»; reanudó su formación en Berlín-Charlottenburg en la Hochschule für bildende Künste (Alemania Occidental) en 1957.

Los primeros viajes al extranjero lo llevaron a Ámsterdam y París. En el año 1961 celebró su primera exposición junto con Eugen Schönebeck, en una casa deshabitada; se publicó entonces la primera proclama artística conocida como «Manifiesto Pandemónium». Las exposiciones que siguieron fueron controvertidas.

En 1966 Baselitz dejó Berlín para trasladarse al Hesse Renano, cerca de Worms. En 1969 pintó su primer cuadro de figuras cabeza abajo, decisión a la que se mantuvo fiel durante todo el resto de su carrera. El creciente reconocimiento público del artista favoreció la presencia cada vez mayor de su obra en el extranjero; en 1980, junto con Anselm Kiefer, recibió la propuesta de representar el arte de la República Federal de Alemania en la trigésima novena Bienal de Venecia. A esta ocasión le siguieron exposiciones de gran recepción crítica en diversos países, como Gran Bretaña y Estados Unidos.

Entre los años 1983 y 1988, y después a partir de 1992, Baselitz continuó en Berlín la actividad docente que había iniciado en la ciudad de Karlsruhe en 1978. En la actualidad, numerosas exposiciones retrospectivas, galardones, premios y cátedras honoríficas siguen rindiendo tributo a la extraordinaria relevancia de su obra.

> > Volver a la guía de Noticias