POLÉMICO DESEMBALSE DEL PANTANO DE BENAMARÍAS

Una nueva deficiencia en la gestión de la política de aguas se ha puesto de manifiesto en la comarca, al desembalsarse la existente en Benamarías, poniendo en peligro los riegos del próximo estío.
Benamarías, León, 20 de marzo de 2000. La asociación Ecologistas en Acción ha presentado denuncias ante representantes autonómicos y estatales de Medio Ambiente, por daños originados por el vaciado del embalse de Benamarías, en el municipio de Magaz de Cepeda.

Esta asociación ecológica ha criticado los daños ocasionados a los agricultores por el inoportuno vaciado del embalse en esta época del año, con lo que se causan perjuicios a los labriegos, a quienes se les obliga a cambiar de cultivos de regadío a secano.

También denuncian otros dos aspectos: proceder al desembalse en el momento en que se inicia la temporada de nidificación de aves, con lo que se perjudica a una avifauna vinculada a este tipo de habitats, y el daño al raro cangrejo autóctono, al parecer presente en el pantano desde hace 25 años.

Mala política de de aguas

Hace unas dos semanas que se comenzó el vaciado del pantano para ejecutar diversas obras en su estructura, lo que ha motivado rechazo de los agricultores no por las obras en si, sino por el momento de las mismas, que obliga a perder el agua embalsada.

Esta deficiente política de gestión del agua se ha puesto de manifiesto en la zona en los últimos años. Fue especialmente grave el derroche de aguas del embalse de Villameca en el verano-otoño de 1998, cuando una vez acabados los riegos se siguió desembalsando un caudal altísimo, provocando un vaciamiento del pantano. Este derroche de aguas causó restricciones de regadío durante el verano de 1999 en todo el valle del Tuerto. En esa fecha se llegó a secar el cauce, lo que tuvo efectos negativos tanto para la agricultura como para la naciente vida turística del territorio.

Esta mala política de gestión se une a la deficiente regulación del caudal mínimo ecológico del río Tuerto. El hecho de que no se mantenga el caudal mínimo ecológico provoca que en algunos tramos del río –especialmente entre Castrillos y Cogorderos- se seque algunos años el cauce en el estiaje o en primavera, con lo que se rompe la relación entre los tramos alto y bajo del río, causando mortandades de peces y dañando la riqueza faunística potencial de toda la cuenca.

 

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