CANTO A TABLADAS

fragmento de una publicación, actualmente en imprenta, realizada por D. Francisco Blanco Serrano, donde realiza una bella semblanza de Tabladas, uno de los tres núcleos que componen Los Barrios de Nistoso
Comunicados de los internautas Quien: Francisco Blanco Serrano Donde: Astorga. León Cuando: 27/02/00 Tema: CANTO A TABLADAS Por Francisco Serrano Blanco

Tabladas, León, 27 de febrero de 2000.-
….Madoz, en su Diccionario Geográfico definió en el siglo XIX a Tabladas como Barrio de la provincia de León. Partido judicial de Astorga. Uno de los que forman los Barrios de Nistoso, con 28 vecinos y 109 habitantes.

Así de escueta y breve es la descripción de Madoz, aunque, como parte integrante, Tabladas también esta descrita en cuanto se afirma genéricamente, en el citado estudio, de los Barrios de Nistoso, y que resumimos recogiendo los datos más significativos de ese momento histórico:

Partido judicial de Astorga, una sola Junta Vecinal, una sola parroquia con Nistoso como anejo y Tabladas como coadjutoría, una iglesia parroquial dedicada a San Juan Bautista, en Villar; otra iglesia dedicada a Santa Marina en el barrio de Nistoso, y una tercera iglesia dedicada a Santa María Magdalena en Tabladas. A estas iglesias hay que añadir la ermita de San Jorge en Nistoso y la del Cristo de la Vera Cruz en Tabladas. Barrios asentados sobre una zona montañosa o sobre terrenos pizarrosos, con estrechos valles, pequeños arroyos, vegetación de urz, robles y otros arbustos. Como fuentes de riqueza la agricultura(familiar y de subsistencia) con centeno, patatas y hortalizas como productos más comunes y la cría de ganado vacuno, cabrío y lanar. Buenos cazaderos de perdiz y de liebre, y con truchas en sus ríos. Madoz valora como industria la fabricación de carbón de brezo, hilazas y compraventa de ganado vacuno en ferias de zona, del Bierzo y Asturias. …………

Tabladas sigue como siempre formando una sola parroquia y una Junta vecinal con los otros barrios de Villar y Nistoso, aunque con una integración menos familiar, motivada, tal vez por razón de las distancias, pequeñas barreras orográficas y la dificultad de accesos.

Sigue teniendo la categoría de coadjutoría, sin capacidad, por supuesto, para acoger un sacerdote coadjutor, como en siglos pasados. Tiene una sola iglesia que(nos arriesgamos a afirmar) coincide con la antigua ermita del Cristo de la Vera Cruz. La iglesia de Santa María Magdalena, al parecer, estaba ubicada en las cercanías del cementerio, desaparecida en circunstancias desconocidas y recogidos en la ermita sus imágenes y objetos de culto.

Es lógico que no hayan cambiado su asentamiento, ni sus urces, sus arbustos, robles, ríos, clima, etc. Sí han cambiado radicalmente sus condiciones de vida, sus fuentes de riqueza, sus habitantes.

No es fácil, ni pretendido, buscar patologías sociales y valorar tiempos y realidades históricas. Recogemos simplemente unos datos que configuran la ficha de la realidad actual de Tabladas de Nistoso.

Ha cambiado, radicalmente, el número de sus habitantes. Tabladas, en el transcurso del XIX osciló entre los 100 y 150 habitantes. Disminuyó en un 25 por ciento en la primera mitad del siglo XX y hasta la década de los sesenta, cuando comenzó la emigración y despoblación progresivas. A primeros de 2000 la población de Tabladas queda reducida a media docena de personas, con una edad media de 70 años. El motivo principal de la despoblación hay que buscarlo en razones de tipo económico y de servicios, tan generalizadas e influyentes en todo el hábitat rural durante los años pasados.

Gentes tradicionalmente sencillas, sacrificadas, pacientes, siempre desheredadas y permanente espera de subirse al tren del progreso (por ejemplo, hasta el final de 1999 no llega a esta localidad un camino asfaltado que les permita salir y entrar sin barros, sin polvos, sin baches, sin piedras, sin riesgos…) fueron profundamente desestabilizadas, material y espiritualmente, al participar en el hartazgo económico del boom minero de las décadas de 1950 y 1960. Fueron, profundamente, desestabilizadas por las influencias doctrinales y de comportamiento social importadas por los mineros foráneos y no siempre asimiladas por los nativos.

Profundamente desestabilizadas(al entrar en crisis la minería) con la cruda realidad de no atisbar, ni lejanamente, horizontes con elementales posibilidades económicas, culturales y de calidad de vida, estas gentes han tenido el valor de emigrar a la conquista de nuevos, ilusionantes y esperanzadores futuros para ellos mismos y para sus hijos, superando el dolor del desarraigo, de la inseguridad, de la aventura y la acomodación de nuevos habitats.

Creo que en nada podemos culparlos. Es una ley natural y de vida. Dolorosa, pero natural. Tabladas, HOY, ni es agrícola, ni ganadera, ni pobre, ni señorial, ni presente, ni futuro. Es un recuerdo, una añoranza. Es simplemente, vieja. Egregia señora envejecida en miles de luchas y batallas, encallecida en su duro y honroso bregar cotidiano, con el corazón agotado por una permanente entrega generosa y sin recursos vitales ya. ¿Es punto y final…?

Opino que la distancia no es lo que más separa, y que una madre nunca muere mientras alguien la mantenga viva en el recuerdo y en el corazón, y siga encarnando y cultivando las virtudes y valores aprendidos al amor de su regazo y cariñosos susurros de sus palabras. Por eso Tabladas no está lejana ni olvidada, ni muere. Pero, con pena, tenemos que reconocer y preguntarnos, usando versos del insigne poeta cepedano Eugenio de Nora:

¿habrá…

ojos que vean la aurora,
el cielo azul,
los prados verdes,
la hierba en flor,
los tallos del trigo,
los vencejos o palomas?

¿Habrá…


una felicidad saltando,
un niño que sonría?
 

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