NUEVO LIBRO DE AUTOR CEPEDANO, SOBRE UTOPISMO

La Ciudad Ausente es un nuevo libro de autor cepedano. Se trata de una obra de Rogelio Blanco, Morriondo(León), que acaba de publicar Akal. Laura López-Ayllón, de EFE, entrevista al escritor.


Madrid, 1 abr (EFE).- María Zambrano es la autora de la utopía española más importante del siglo XX, pues en su obra "Persona y democracia" pide que se consiga una realidad política en la que nadie sea humillado y el individuo pueda desarrollarse como persona, dijo a EFE Rogelio Blanco, autor del libro "La ciudad ausente".

La obra, publicada por Akal con el subtítulo de "Utopía y utopismo en el pensamiento occidental", define como son y que condiciones deben tener las verdaderas utopías y reivindica un espacio para la utopía como género literario.

En la utopía de María Zambrano, "nadie debe pisar sobre nada ni sobre nadie, ni siquiera sobre sí mismo" y cada persona "debe desarrollar su personaje en el teatro de la vida", agregó Rogelio Blanco, profesor de filosofía y doctor en Ciencias de la Educación, autor de varios libros como "La Ilustración en Europa y en España".

La utopía, que siempre critica una situación y propone otra como alternativa para el futuro, es, precisó Rogelio Blanco, un intento de secularizar el cielo, es decir, de proyectarlo en la tierra.

El hombre, señaló, es el único ser capaz de soñar y de proyectarse frente a otro, por lo que la utopía, además de ser un viaje iniciático, debe tener siempre una dimensión social.

La utopía supone un viaje de iniciación o purificación, aunque no tiene una forma de expresión definida sino que ha usado otros géneros como la literatura o la filosofía.

En su intento de lograr un hombre nuevo, la utopía ha utilizado a veces un lenguaje poco comprendido por el gran público, ha usado protagonistas extraterrestres y ha situado la propuesta en espacios aislados como islas o penínsulas, puntualizó.

Curiosamente, precisó, en todas ellas se eliminan los estudios anteriores de historia y literatura en un intento de borrar el pasado y se proponen leyes claras, justas y nunca numerosas, hasta el punto de que se aconseja eliminar una cuando sea puesta en práctica otra. El sueño racionalizador o utopía puede manifestarse, agregó Blanco, en dos situaciones, la del lugar feliz o eutopía y la del lugar infeliz o distopía, en este caso como ejemplo de lo que el hombre debe superar.

Las del lugar feliz tomaron el nombre genérico de "La utopía", de Tomás Moro, aunque es también muy conocida "La ciudad del Sol", de Campanella o la recientemente encontrada en España, "Sinapia", escrita durante el siglo XVIII por un autor anónimo español.

En esta misma línea pueden situarse el intento de Vasco de Quiroga de poner en práctica la utopía de Tomás Moro en América, así como las actuaciones de Zumárraga o del padre Bartolomé de Las Casas.

Además de las utopías que siguen el modelo de Tomás Moro, España ha proporcionado otros modelos basados en los ideales como el mismo Don Quijote, un precursor de "El buen salvaje", las reducciones de los jesuitas en Iberoamérica o las poblaciones de Sierra Morena concebidas por Pablo de Olavide.

Pero la utopía española más importante es "Blanquerna", de Raimundo Lulio, aunque anteriormente también se había producido la de Al-Andalus como espacio utópico o la del pensamiento arábigo-judío medieval.

Uno de los españoles más importantes en el campo de las utopías es el alicantino del siglo XVIII Pedro Montengón, exiliado a Italia con los jesuitas y autor de "El Eusebio", que figura entre las utopías más importantes del mundo.

El siglo XX no ha sido, según Blanco, un siglo de utopías positivas sino de distopías o lugares infelices como "El mundo feliz", de Adolf Huxley, "1984" de Orwell o "Farenheit 451", pero el siglo XXI será una etapa de eutopias o lugares felices, que propondrán soluciones a los problemas actuales y recuperarán los clásicos.

Existen también falsas utopías como las visiones religiosas o los "paraísos de pobres", diseñados en función del pasado, como "El Dorado", "La tierra de Jauja", el "País de las Maravillas", "Babia", "Las Batuecas" o "Los cerros de Ubeda". EFE. LL/pz  

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