Caza... o exterminio

La presión cinegética está contribuyendo a la erradicación de determinadas especies, por lo que las autoridades gubernamentales que autorizan la caza son responsables directas del declive de los ecosistemas.

Tórtola europea ©Fernando Guerrero-SEO/BirdLife

En España se inicia ahora un periodo de caza de especies que se hallan en pleno declive y que además están pareciendo un año tremendamente difícil, en el que las heladas, sobre todo en el norte, y la sequía, han arruinado la producción de frutos y han destruido incluso las nidadas en regiones enteras.

SEO BirdLife alude en especial a la tórtola europea con un declive poblacional del 26% y a la codorniz común con un declive del 66% como especies gravemente afectadas y señala que no se debería autorizar el aprovechamiento cinegético de estas especies por presentar un estado de conservación desfavorable.

Recuerda esta organización conservacionista que según los datos estadísticos relativos a las capturas (Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente) la tendencia general es de un aumento anual de las capturas de ambas especies desde 2005 a 2014, en tanto que los datos poblacionales obtenidos (programa SACRE 2016 de SEO/BirdLife) indican que la codorniz ha sufrido un grave declive durante el periodo de 1998-2016. Sus poblaciones han bajado más del 66%. También es difícil la situación de la tórtola europea, que registró un declive de casi el 30% de su población.

Junto a ello, hay otro grupo grande de especies que resultaran afectadas por la caza, además de las condiciones ambientales y la presión humana. Por todo ello es condición necesaria que la opinión pública se posiciones contra esta agresión gratuita a nuestra riqueza natural. De lo contrario, seremos cómplices del exterminio.

Codorniz ©Juan Bécares

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