Por la intolerancia… hacia el caos

El veto a la entrada de ciudadanos de países de mayoría musulmana en Estados Unidos no es sino un paso grave hacia la radicalización de nuestra sociedad.

Cúpula del Capitolio, de Washinton. Estados Unidos ha defendido los valores de libertad y tolerancia. Con Trump la historia parece cambiar. Imagen de Guiarte.com

Guiarte.com 02/02/2017
La medida ha cosechado críticas en todo el mundo, entre otros de la canciller alemana, Angela Merkel, para quien “la guerra contra el terrorismo no justifica que se coloque bajo sospecha generalizada a personas en función de una determinada procedencia o religión”.

Para muchos observadores, la prohibición de entrada de refugiados y ciudadanos de países musulmanes es un “regalo” a los extremistas, porque sólo fomenta la hostilidad entre culturas y religiones.

Hoy mismo, la Organización Mundial del Turismo (OMT), organismo especializado de las Naciones Unidas en el ámbito del turismo, expresó su profunda preocupación y su firme condena a la prohibición de viajar a los Estados Unidos de América para los ciudadanos de siete países (Iraq, Siria, Irán, Sudán, Libia, Somalia y Yemen).

“La prohibición, por razón de nacionalidad, es contraria al principio de la libertad de viajar y a la facilitación de los viajes impulsada por la comunidad turística internacional, y mermará los inmensos beneficios que el sector turístico aporta en términos de crecimiento económico y creación de empleo en muchos países, incluidos los Estados Unidos”.

«Los retos globales exigen soluciones globales y los desafíos en materia de seguridad que afrontamos hoy no deberían movernos a levantar nuevos muros; al contrario, el aislamiento y las medidas discriminatorias, en lugar de aumentar la seguridad, harán crecer las tensiones y las amenazas», manifestó el secretario general de la OMT, Taleb Rifai.

La medida no sólo va contra los valores de libertad y tolerancia sobre los que se creó EE.UU. sino contra la economía de EE.UU y la identidad del propio estado, percibido en la mayor parte del mundo como racista y xenófobo.

Hasta la propia ACNUR, Agencia de la ONU para los refugiados, se ha escandalizado por este portazo de Estados Unidos país que “ha sido líder global en materia de protección a refugiados, una tradición enraizada en la tolerancia y la generosidad del pueblo americano”, según ACNUR.

Un mundo de muros, de fronteras cerradas es preludio de un mundo de incomprensiones… y conflictos.

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