Napoleón y Astorga: una historia de hace 200 años

En las navidades de 1808, Napoleón estaba en España, decidido a vengarse de la derrota de sus tropas en batalla de Bailén. Su expedición llegó hasta Astorga en la noche del fin de año. Fue el final de su campaña.

En lo alto del Arco de Triunfo de París, grabado en piedra, está el nombre de Astorga, recordando aquel momento histórico. Fue un triunfo napoleónico agridulce.

Astorga es hoy una pequeña ciudad cargada de historia y de monumentos que se remontan a hace dos mil años, cuando la urbe era el centro neurálgico del noroeste español. Las murallas romanas, la catedral gótica y el palacio de Gaudí dan fe de ese pasado denso.

Construida por el emperador Augusto, para controlar a las tribus astures, las últimas que tuvo que dominar Roma en la península, fue destruida por los bárbaros, las tropas árabes de Almanzor y sufrió dos durísimos asedios franceses en la Guerra de la Independencia, episodios por los que las Cortes de Cadiz la declararon Ciudad Benemérita de la Patria.

Napoleón, un personaja histórico vinculado a la historia de Astorga

La ciudad acaba de celebrar los sucesos de hace 200 años. Con la presencia del ejército español del marqués de la Romana, del británico encabezado por sir John Moore y del francés, al mando del propio Napoleón Bonaparte.

Más de medio millar de recreadores de grupos y asociaciones de seis países de la Unión Europea se reunieron para celebrar las Jornadas sobre la Guerra de la Independencia en Astorga el y bicentenario de la llegada a la ciudad de Napoleón Bonaparte, desde el 5 al 7 de diciembre de 2008. Los actos fueron coordinados por el historiador Arsenio García Fuertes.

Los hechos más espectaculares, que fueron seguidos por más de quince mil espectadores, fueron la entrada en la ciudad de Napoleón Bonaparte, y la continuación de la contienda por la comarca, en una marcha militar de cinco kilómetros por el camino de Santiago hasta un pueblo de notable hermosura por su construcción tradicional: Castrillo de los Polvazares.

Los hechos históricos

Tras la derrota francesa en Bailén, en el verano del 1808, el propio emperador Bonaparte planificó una campaña para vengar la afrenta y controlar el territorio de España.

Bailén había sido un golpe duro; fue la primera derrota en batalla campal de la historia del ejército napoleónico. Ocurrió el 19 de julio, en el norte de Andalucía, y en aquella ocasión se enfrentaron unos 21.000 soldados franceses, a las órdenes del general Dupont, frente a un grupo similar de españoles, mandados por el general Castaños.

La derrota obligó a dejar Madrid al nuevo rey impuesto por Napoleón, Jose Bonaparte, y el máximo dirigente francés tuvo que acudir a la península con un nuevo y numeroso ejército para consolidar su dominio.

En ésta campaña, al saber que el ejército español del marqués de La Romana se replegaba hacia León para unirse con el británico de Moore, Napoleón avanzó hasta Astorga, a donde llegó durante la nochevieja de 1808. La ciudad estaba prácticamente despoblada, por la situación bélica y una epidemia de tifus.

Los soldados españoles y británicos lucharon pero acabaron rindiéndose ante los ejércitos de “la Gran Armée”. Los franceses permitieron a los hispanobritánicos la retirada hacia Galicia.

Fue una retirada espantosa. Las condiciones invernales eran durísimas: nieves, ventiscas ...y la epidemia de tifus. Centenares de soldados derrotados murieron en la huída hacia la Coruña, mientras Astorga era brutalmente saqueada.

No satisfizo a Napoleón aquella campaña. Dureza del territorio, gentes indómitas, un invierno durísimo, la epidemia de tifus que también contagió a sus tropas...y malas noticias venidas de Austria. El emperador interrumpió la campaña española en Astorga y el día 3 de enero de 1809 inició la vuelta a Francia para preparar otra campaña centroeuropea.

Aparte de este hecho bélico, la ciudad de Astorga sufriría otros dos asedios en la Guerra de la Independencia

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