Calder - Picasso, en Málaga

El Museo Picasso de Málaga, presenta hasta el 2 de febrero próximo una exposición sobre los vínculos creativos del famoso pintor malagueño y el norteamericano Alexander Calder
Alexander Calder. Josephine Baker IV, c. 1928. Alambre de acero, Centre Pompidou. Musée national d´art moderne, Paris. Donación del artista, 1966 © Centre Pompidou Calder Foundation, New York/VEGAP

Guiarte.com. Málaga. 24/9/2019

Son más de 100 las obras de arte presentadas en la exposición, para incidir en la conexión entre Calder y Picasso: su exploración del vacío, o la ausencia de espacio

La muestra está comisariada conjuntamente por Alexander S. C. Rower, presidente de Calder Foundation; Bernard Ruiz-Picasso, copresidente de Fundación Almine y Bernard Ruiz-Picasso para el Arte (FABA); Claire Garnier y Emilia Philippot, del Museo Nacional Picasso-Paris; y José Lebrero Stals, del Museo Picasso Málaga. Está organizada por la Calder Foundation y la Fundación Almine y Bernard Ruiz-Picasso para el Arte (FABA), y coproducida por el Museo Picasso Málaga y el Museo Nacional Picasso-Paris.

Alexander Calder (1898—1976) y Pablo Picasso (1881—1973) fueron dos de las figuras más influyentes del arte del siglo XX, y según los responsables de la muestra, una conexión clave entre ellos puede encontrarse específicamente en la exploración del vacío, asunto que ambos artistas abordaron en sus obras, partiendo de la figura y llegando hasta la abstracción.

Tanto Picasso como Calder dejaron sus países de origen y se marcharon a trabajar a Francia, donde se reinventaron constantemente, renovando el arte de su tiempo. Pese a los paralelismos y sinergias en el trabajo de ambos, no cabe apuntar una similitud de visión artística. Sus encuentros personales tampoco fueron numerosos.

Ambos se conocieron en 1931, cuando Calder presentó sus esculturas no objetivas en la Galería Percier de París. Entonces, Picasso llegó antes de la inauguración para presentarse a Calder y dedicar tiempo a contemplar sus trabajos.

Pablo Picasso . Mujer en un sillón. París, 1947. Óleo sobre lienzo. Museo Nacional Picasso-Paris. Depósito en Musée Picasso, Antibes. Dación Jacqueline Picasso 1990. © RMN-Grand Palais (Musée nationa

Los caminos de ambos se cruzaron de nuevo en julio de 1937, en el Pabellón de España en la Exposición Internacional de París, donde la Mercury Fountain de Calder se instaló frente al Guernica de Picasso. Calder fue el único artista no español incluido en este pabellón, gracias a su amistad con el arquitecto del mismo, Josep Lluís Sert.

Calder es conocido mundialmente por su “móviles”, esculturas cinéticas, colgantes, que borran las fronteras entre dibujo, escultura y animación. En la presentación de la muestra se destaca que tanto él como Picasso intentaron representar el “no-espacio”. En el caso del norteamericano definiendo una sustracción de volumen; y Picasso simplificando la solidez de una figura, para acceder “a la verdad del modelo”

La exposición se complementa con una amplia serie de charlas, debates y talleres, enfocadas a los amantes del arte, alumnos y profesores. El programa de actividades para todos los públicos es especial los días 26 y 27 de octubre, coincidiendo con el aniversario del Museo Picasso Málaga.

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