Guiarte logo Guiarte.com

Durero y La fiesta de la guirnalda de rosas

Praga, 18 de junio de 2006

La capital checa acoge la muestra “Alberto Durero, La fiesta de la guirnalda de rosas. 1506 - 2006", en conmemoración de los 500 años de la creación de esta obra maestra de la pintura.

Hasta finales de septiembre la Galería Nacional de Praga reúne más de 100 obras góticas y renacentistas en torno a la pintura "The Feast of the Rose Garlands", incluyendo cuadros, dibujos y grabados del propio Durero, así como de su círculo artístico.

La exposición está dividida en cuatro secciones, correspondientes a las diferentes etapas que ha atravesado esta renombrada obra a través de la Historia: desde su elaboración en Venecia en 1506 hasta la adquisición de la pintura por parte del estado checo.

La fiesta de la guirnalda de rosas es una obra clave del arte europeo, que en su momento brindó fama y reconocimiento al pintor flamenco, hoy en día considerado uno de los grandes maestros de la pintura del Renacimiento.

Datos del pintor

Durero (1471-1528) nació y murió en Nuremberg, uno de los centros culturales más importantes de Alemania, íntimamente ligado a los inicios de la imprenta y al desarrollo del grabado. Su padre era un destacado orfebre, proveniente de Hungría, lo que ya le condicionó sobre el ambiente cultural de los inicios de su vida (El padrino del pequeño fue Antón Koberger, destacado impresor). Pronto despuntó por su capacidad para el dibujo y trabajó como aprendiz en el taller de Michel Wolgemut, notable grabador de la ciudad, donde dominó la técnica de la xilografía.

Era el año 1490 cuando partió de su ciudad natal en su gira hacia los Países Bajos y la región del Rin. A lo largo de dos años visitó centros como Nordlingen, Colmar, Basilea y Estrasburgo. Su viaje a Colmar estaba guiado por el interés de ver a Martín Schongauer, destacadísimo grabador. Pero llegó poco tiempo después de su muerte. Aún así, los hermanos de Schongauer –que mantenían abierto el taller- le permitieron conocer a fondo la obra del maestro de Colmar.

Después de un tiempo radicado en Estrasburgo, en 1493 volvió a Nuremberg, cuando sus padres formalizaron su compromiso matrimonial. De ésta época es un magnífico autorretrato, de pose arrogante. El matrimonio no fue bien, y poco después de la boda se marchó a Italia, donde quedó influido por la obra de Mantenga y de Bellini.

Estos viajes fueron cruciales para el artista de Nuremberg. En Italia quedó impresionado por el colorido y por los volúmenes de las figuras. Se interesó por la estatuaria clásica, y comenzó a investigar los temas de la perspectiva y la proporción. En estos periplos tomó magníficas acuarelas sobre sencillos motivos paisajísticos. Realmente magistrales, aunque él no soliera firmarlas, al considerarlas meros apuntes.

Durero tomaba apuntes de todo: flores, objetos, animales... hasta pintó un rinoceronte con testimonios ajenos. También se interesó por la pintura al óleo sobre lienzo (en lugar de la tabla). Con todo el amplio bagaje de conocimiento, en 1494 ya abrió un taller en su ciudad natal, que pronto tuvo notabilísimo prestigio y una fecunda actividad. El propio elector de Sajonia, protector de Lutero, viajó a Nüremberg para encargarle un retrato y una obra religiosa. Pero, aparte de los óleos, en esta época cobraría una inmensa fama como grabador, merced a las xilografías del Apocalipsis.

Fuerza, intensidad y fantasía se juntan en estos trabajos que despertaron un inusitado interés en una Alemania convulsa por los problemas religiosos que iban a dar paso a la reforma protestante. Eran las vísperas de la temida fecha del 1.500, cuando muchos milenaristas estaban agitados ante el previsible Juicio Final... Durero tenía una intensa religiosidad, y no estaba ajeno a aquella proliferación de predicaciones.

Con ocasión de una gran peste, en 1505, deja su ciudad para volver a Venecia, donde triunfa como pintor, aunque es mal recibido por los artistas locales que ven en él a un peligroso intruso. Luego viaja a Florencia y Roma. Tiene oportunidad de conocer la obra de Leonardo, que le influiría también, y la de Rafael. En 1507, ya de vuelta del viaje, pinta Adán y Eva, obras cruciales porque revelan cómo está preocupado por los cánones de belleza y armonía.

En los cuadros de Adán y Eva alarga su canon anterior e –influido por los italianos.- otorga mayor carnalidad a las figuras. Es destacable la capacidad franca y directa con las que aborda el tema del desnudo, aunque aún late en él la reflexión moral, con la cartela que pone al lado de Eva, recordando a la Virgen madre, la nueva Eva (el mundo gótico late bajo el Renacimiento). Estos cuadros fueron propiedad del ayuntamiento de Nuremberg y acabaron en la corte española, regalados por la reina Cristina de Suecia. Hoy están en el museo del Prado.

La fama del artista sigue creciendo y en 1514 el emperador Maximiliano I le encargó obra, otorgándole una pensión vitalicia que en 1520 refrenda su sucesor, Carlos I, a quien ve en Aquisgrán con ocasión de su coronación.

A partir de esta época, el tema religioso sería uno de los que agitaría el alma de Durero, como a la sociedad alemana. El pintor se mostró favorable a le revolución espiritual, pero las convulsiones sociales y políticas se tradujeron en alguna obra como su acuarela con el sueño del fin del mundo. En 1528 Durero murió. En ese mismo año se publicaría su gran tratado sobre proporciones.

La Fiesta de la guirnalda de rosas

La Fiesta de la guirnalda de rosas es una de las obras más atractivas de Albarte Durero, pintada en Venecia en 1506. En ella –sin duda- se une la tradicional maestría de Durero con un colorido especial, sin duda influido por los maestros venecianos.

Un siglo después de ser pintada, la obra fue adquirida por Rodolfo II y trasladada a Praga. Quedó deteriorada por algunos avatares históricos (entre ellos la guerra de los 30 años, y ha sufrido varias restauraciones.

El emperador Rodolfo II la instaló en 1606 en el castillo de Praga, luego pasó por diversas manos privadas hasta que el estado checo la adquirió en 1930.

Se dice de la obra que es una de las mejores del artista de Nuremberg, pues en ella aúna la precisión y fuerza del dibujo y la cálida suntuosidad del color veneciano.

Sede de la muestra: Escuela de Equitación Waldstein de la Galería Nacional de Praga, desde el 21 de junio hasta el 1 de octubre 2006, todos los días de 10:00h a 18:00h (lunes cerrado)

La fiesta de la guirnalda de rosas, de Alberto Durero. Fotografía de Turismo Checo. guiarte.com

La fiesta de la guirnalda de rosas, de Alberto Durero. Fotografía de Turismo Checo. guiarte.com

© Guiarte.com tiene el Copyright de sus colaboradores - Todos los derechos reservados
Guiarte.com | Quienes somos | Datos legales