Marta Rivera y sus obras de cuento

El barro también tiene poesía. Así lo atestiguan las obras de Marta Rivera, que se presentan en la Fundación Vela Zanetti, hasta el próximo 23 de noviembre.

Marta Rivera, en la fundación Vela Zanetti. Imagen de guiarte.com

Por Tomás Álvarez. León, 8/11/2016
Nacida en León hace 48 años, Marta Rivera es una mujer de exquisita sensibilidad que plasma en sus obras fragmentos de cuentos infantiles o retazos de historia vistos desde la mirada límpida de los más pequeños. El título de la exposición resulta perfecto para definir el conjunto de trabajos: “De historias y cuentos”.

Al igual que han hecho notables artistas modernos, Marta cultiva la espontaneidad de la mirada y la frescura de lo infantil. Para ello, deja a un lado la tradición y el orden con el fin de generar espacios de fantasía: lechuzas que se posan sobre los seres humanos, mujeres con pájaros que surgen de la cabellera… o un gato que tapa los ojos a su dueña.

Pero no todo es cuento, a veces acude a la mitología, la literatura o la historia, y las reinterpreta con una mirada sencilla cargada de poesía, como la imagen del “Rapto de Europa”, en la que esta parece volar ingrávida sobre el cuerpo del Zeus-toro; u otra composición en la que parece recordar cómo los hombres de Ulises huyeron de la cueva de Polifemo, aferrados a al vientre de los animales de su rebaño. Pero en este caso, Marta feminiza la historia: es una mujer la que se aferra a las lanas del monumental carnero. La maternidad y la feminidad están claramente visibles en su trabajo.

Marta Rivera, en la fundación Vela Zanetti. Imagen de guiarte.com

Marta, ceramista de profesión, habita en un ámbito rural, a la vera del río Tuerto, en la comarca de La Cepeda, León. Hace tres años empezó a dejar que sus manos dejasen la tarea tradicional para que estas dieran forma a creaciones más libres “con la única pretensión de la satisfacción propia”, según afirma.

“Separé totalmente la condición de mi trabajo como ceramista –añade- y me concedí una gran libertad para realizar este trabajo. A partir de esa primera escultura, surgieron todas las demás de forma natural, de una forma cómoda que no he experimentado antes, y con la seguridad de que lo que obtengo es lo que quiero”.

A partir de entonces, Marta trabaja con pequeñas esculturas realizadas en gres de alta temperatura. Con engobe de porcelana pigmentos y óxidos. “Suelo construir las formas a partir de una plancha de gres. Otras partes están modeladas macizas y después las vacío para pasar por el proceso de cocción”, explica la artista.

La autora presentó por primera vez sus trabajos en Astorga hace dos años, en el marco de un Encuentro de Literatura Infantil y Juvenil. Después expuso en Oviedo, en la sala Trascorrales, donde también fue valorada muy positivamente. Ahora lleva a la Fundación Vela Zanetti una treintena de obras, la mayoría de las cuales han sido preparadas en el último año.

Marta Rivera, en la fundación Vela Zanetti. Imagen de guiarte.com

Marta Rivera
Marta Rivera mostró desde su infancia inclinación al dibujo y la pintura. En 1989, inició estudios en la Escuela de Artes y Oficios de León. Dos años más tarde abriría su propio taller de cerámica en León. Amplió sus estudios en centros y talleres de España e Italia, países en los que ha expuesto trabajos desde 1994.

Desde 1998 tiene su taller en Cogorderos, León. Actualmente se dedica exclusivamente a la cerámica de alta temperatura, gres, refractario y porcelana, acabados con engobes, esmaltes y óxidos metálicos. Sus obras son únicas.

Amante de la naturaleza y la vida familiar, Marta posee una exquisita sensibilidad que trasciende a sus trabajos en cuales destaca el uso delicado de los colores, del color, la sencillez y ternura.

Parte de la serenidad de sus obras emana de su propio ámbito de vida. “Posiblemente –dice- el lugar donde vivo influya en mi trabajo; la luz natural de mi taller, el verdor de la naturaleza. Alzar la vista y pasar de ver la escultura en la que estoy trabajando a observar, oír y oler el paisaje que me rodea es inspiración y privilegio”.

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