Lugares mágicos cepedanos: el embalse de San Vicente

La Cepeda se llena de espacios llenos de belleza en el otoño. Uno de ellos es el embalse de San Vicente.

Lugares mágicos cepedanos: el embalse de San Vicente. Belleza y quietud. Imagen de Guiarte.co,

Villamejil, 21 de octubre de 2016

Por Tomás Alvarez

El lago ocupa terrenos de los términos locales de Cogorderos, Villamejil y Antoñán del Valle. Una de presa de tierra, realizada en 1988, embalsa las aguas de los valles de San Vicente y Cubillo, a los pies de los bosquecillos de Matapalumbera, generando una acumulación de casi medio millón de metros cúbicos de agua, sobre una superficie de 8,2 hectáreas.

Es un espacio cercano a una pequeña carretera, pero –salvo los días de agosto- el lugar aparece solitario. Los reyes del territorio son las corzos, los zorros y los jabalíes y una rica avifauna en la que no faltan las gallinetas, águilas, cormoranes, garzas, somormujos… y una infinidad de pajarillos.

Esta avifauna transforma el enclave en un salón de conciertos durante la primavera, en los días en los que las aves en celo extreman sus habilidades canoras… pero en otoño el lugar aparece más silencioso, lleno de paz, color y belleza.

Lugares mágicos cepedanos: el embalse de San Vicente en otoño. Imagen de Guiarte.com

El paseo alrededor del lago es una delicia, aunque hay que tener cuidado con el paso del puente de madera sobre el arroyo que trae las aguas de las fuentes de Cubillo.

Del valle de San Vicente apenas hay escorrentías salvo en la proximidad del embalse. Hasta hace algo más de medio siglo, cuando se explotaban los prados del valle, existía en este una fuente de la que manaba un buen caudal… pero con el abandono de su mantenimiento llegó a desaparecer. En esta fuente se lavaba la ropa de la Venta de la Perdiz. Paco, el último ventero, recordaba que alguna vez la Guardia Civil inspeccionó la cesta de ropa que llevaba su madre a la fuente, al sospechar que en ella portaba comida para los maquis. Era en los días posteriores a la Guerra Civil del 36…

Lugares mágicos cepedanos: umbrías en la orilla del embalse de San Vicente,en el ño. Imagen de Guiarte.com

Pero hoy quienes inspeccionan más el lugar no son guardias civiles sino algunos solitarios pescadores o las alimañas y aves que en las orillas del lago dejan las huellas de sus banquetes, en los que devoran numerosos cangrejos, muy abundantes en estas aguas…

En octubre, este lugar es maravilloso por la quietud y el colorido del paisaje. Las fotos de este pequeño reportaje son un testimonio.

…Y un ruego a quienes quieran disfrutar de este paraíso escondido: el lugar se mantiene relativamente libre de suciedades y desechos. Respetar el ecosistema… y cuando paseéis por el entorno dejad todo limpio. Es una actitud necesaria si queremos mantener el atractivo y la calidad de este maravilloso rincón.

Lugares mágicos cepedanos: el embalse de San Vicente en otoño. Imagen de Guiarte.com

Lugares mágicos cepedanos: Reflejos en el embalse de San Vicente, en otoño. Imagen de Guiarte.com

Lugares mágicos cepedanos: el embalse de San Vicente en otoño. Puente sobre el arroyo de Cubillo. Imagen de Guiarte.com

Lugares mágicos cepedanos: el embalse de San Vicente en otoño. Escaramujos. Imagen de Guiarte.com

Lugares mágicos cepedanos: el embalse de San Vicente en otoño.n Salgueros, chopos y pinos, en la orilla. Imagen de Guiarte.com

Lugares mágicos cepedanos: el embalse de San Vicente en otoño. Bosquecillo de roble amerricano, en las cercanías. Imagen de Guiarte.com

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