Las delicias del Tuerto

Ha salido esta semana un interesante libro de autor leonés, propicio para disfrutar de la lectura en estas navidades: Se trata de "Las delicias del Tuerto", de Tomás Alvarez.

León, 18 de diciembre de 2011

El libro fue presentado este jueves en la Fundación Sierra Pambley y está lleno de ironía y humor, en un cóctel que incluye una serie chispeante de relatos breves.

El autor señala que se ha divertido mientras realizaba esta obra, que calificó de loca y surrealista. “No es un libro de ensayo, ni novela, ni un texto gastronómico... Es un caos dentro del cual el lector hallará orden, belleza, humor, perplejidad y, muchas veces, una mirada distinta sobre temas que me preocupan y debieran preocuparnos a todos".

Obra de Alfredo Omaña
El libro cuenta también con obras artísticas de Alfredo Omaña, un valioso autor leonés afincado en Salamanca, lo que le da al conjunto un halo artístico. “más que un libro es una instalación surrealista, un ejercicio artístico”, precisa Alvarez, quien destaca la calidad de la obra de Omaña, que encaja perfectamente con el texto.

Como en una obra artística, en el libro, que edita Eje Producciones, “hay arte porque hay imágenes, acción, confrontación... hay diálogo con el espectador”. El payaso que está en la portada -dice el autor- simboliza en realidad a dos personas: a Alfredo Omaña y a Tomás Alvarez, que dedican al lector su actividad creativa y la escenifican en una sala de exposiciones integrada por un centenar de páginas de papel.

“Sobre ese muro de papel, el espectador-lector hallará montones de imágenes, a veces corrosivas, a veces relajantes, siempre capaces para propiciar la reflexión ...esté o no de acuerdo con el fondo”, afirme Tomás Alvarez.

El argumento

Cuatro amigos transforman la mesa de un camping al lado de la orilla del río, en un retablo en el que confluyen viandas, reflexiones y relatos disparatados...

En ese retablo, el tabernáculo es cada día una gran olla en la que están los sabores de las cocinas de nuestra tierra. Y en torno a ese tabernáculo se escuchan los ecos de la despoblación, la literatura, la religión, el amor o la muerte.

Obra de Alfredo Omaña
El título -según Tomás Alvarez- se inspiró en una obra de El Bosco: “Tierra, agua, fuego y aire aparecen por estas páginas, al igual que en el cuadro del Bosco(El jardín de las delicias)... y aparece también la destrucción y el demonio, que no es sino una globalización que descompone las sociedades para dejar inerme al hombre y conducirlo a la esclavitud del consumir y no pensar".

“En este mundo de autómatas -agrega- el escenario de la obra es la orilla de un río, un paraíso escondido, en el que se cultivan las ideas, el amor, el diálogo, la amistad; un territorio idílico que contrasta con el que está ahí afuera”.

En ese territorio, Tomás Alvarez deja una serie de relatos que son una medicina que permite “contemplar el negro panorama con cierto humor, en un saludable ejercicio que nos enseña a reírnos de nosotros mismos”.

> > Volver a la guía de La Cepeda