Salvando al pangolín malayo

Se calcula que 200.000 pangolines malayos (Manis javanica) han sido comercializados de forma ilegal en la última década. Ahora la especie está “en Peligro Crítico” según la UICN

El Manis javanica, pangolín malayo, es uno de los mamíferos más afectados por el tráfico ilegal. Imagen de Wildlife Reserves Singapore

Guiarte.com. Singapur, 11/07/2017

Se calcula que 200.000 pangolines malayos (Manis javanica) han sido comercializados de forma ilegal en la última década. Ahora la especie esta “el Peligro Crítico” según la UICN

El Manis javanica recibe los nombres vulgares de pangolín malayo, pangolín de Java o pangolín Sunda y es uno de los mamíferos más afectados por el tráfico ilegal. La demanda china es causante en gran medida de su futuro incierto. Su carne se vende como exquisitez en los restaurantes y sus escamas se valoran en la medicina tradicional, aparte de su uso como amuletos.

Desde IUCN se destaca que para impedir la extinción de este mamífero es precisa la implicación de las comunidades locales en su conservación y el control internacional del comercio ilegal. Con este objetivo se acaba de reunir en Singapur un equipo de expertos de vida silvestre, procedentes de 16 países y empeñados en la elaboración de una estrategia de conservación.

Los pangolines son animales escamosos que comen insectos y habitan en Asia y África. El pangolín malayo, una de las ocho especies, es un animal tímido, solitario y nocturno, y habita en ámbitos boscosos del Sudeste Asiático.

De acuerdo con la Comisión de especialistas -conservacionistas, investigadores y autoridades de la fauna- reunidos en Singapur, la lucha contra la extinción exige políticas y medidas jurídicas comunes. Según el Dr. Dan Challender, Presidente del Grupo Especialista de Pangolín de la UICN, "la única manera de detener el declive es mediante la implementación de una estrategia clara y un esfuerzo unificado para detener la demanda, el suministro y el tráfico".

También se baraja la participación de la gente local cercana a los hábitats de pangolín como guardabosques, y se propone analizar las motivaciones que hay detrás del consumo de productos de este animal, para cambiar el comportamiento del consumidor

El pangolín malayo se hace una bola, protegiendo sus partes blandas, como sistema de defensa. Imagen de Wildlife Reserves Singapore

Recientemente, las ocho especies de pangolín recibieron el máximo nivel de protección internacional en virtud de la Convención sobre Comercio Internacional de Especies Amenazadas (CITES), prohibiendo el comercio internacional de estos. Pero los expertos siguen preocupados y con el objetivo de fortalecer la legislación y las políticas nacionales para combatir el comercio ilegal.

Esta reunión es la primera de una serie de citas regionales y nacionales para crear una estrategia global en defense de las ocho especies de pangolines. "Hay un sentido real de urgencia pero también una sensación de esperanza", dice Sonja Luz de Wildlife Reserves Singapur. "Podemos cambiar la situación de la pangolín para convertirla en una historia de éxito para la vida silvestre".

El encuentro fue organizado por el Grupo Especialista de Pangolín de la UICN, la Asociación de Acción de Especies de Asia (ASAP) de la UICN y la Reserva de Vida Silvestre de Singapur, y patrocinado por el Fondo de Conservación de Singapur para Reservas de Vida Silvestre.

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