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Nuevas reservas de la biosfera

París, 1 de julio de 2011 El Consejo Internacional de Coordinación del Programa sobre el Hombre y la Biosfera (MAB) añadió estos nuevos sitios a la Red de Reservas de Biosfera y amplió una de las reservas ya existentes, en una reunión celebrada en París. La Red Mundial totaliza ahora 580 reservas situadas en 114 países.

Según fuentes de la UNESCO, este año se han inscrito en la Red Mundial, por primera vez, reservas situadas en Lituania, Maldivas, Saint Kitts y Nevis, y Togo.

Por su parte, Australia decidió retirar de la Red Mundial la isla de Macquarie, dado que el lugar está totalmente inhabitado y la existencia de población es un requisito establecido desde 1995 para la inclusión en la Red.
Los nuevos reservas de biosfera de la UNESCO son:

  1. Lago del Brazo de Oro (Canadá).

Es una vasta extensión de agua salobre que ocupa el centro de la isla de Cabo Bretón, situada en la Provincia de Nueva Escocia. Este “mar interior” comunica con el Océano Atlántico por tres bocanas. La presentación de la candidatura de esta reserva ha sido el resultado de una labor preparatoria en la que han participado conjuntamente representantes de las Primeras Naciones del Canadá, diversos organismos públicos federales y provinciales, ciudadanos y especialistas universitarios. Todas las partes interesadas llevan a cabo una labor conjunta en el marco de la Asociación de la Reserva de Biosfera del Lago del Brazo de Oro, creada en 2005. Esto ha permitido elaborar un plan de gestión global del lago. La zona está habitada por más de 14.000 personas que han adoptado diversas iniciativas para crear nuevos empleos, estimular la creación de empresas y poner en práctica medidas concretas destinadas a solucionar los problemas planteados por el desarrollo sostenible de la reserva.

  1. Corredor Biológico Nevados de Chillán – Laguna del Laja (Chile).

Esta reserva está situada en la zona central de Chile, al norte de la región de Patagonia. Es un sitio de gran importancia para la biodiversidad a nivel mundial, que se caracteriza también por poseer una gran abundancia de especies endémicas. El corredor biológico une tres núcleos centrales de la reserva.

  1. Montes Mao’er (China).

El paisaje accidentado de esta reserva ofrece panoramas de excepcional belleza con cumbres que sobrepasan los 2.000 metros de altura. El sitio cuenta con bosques subtropicales frondosos de coníferas y bambúes que son el hábitat de dos especies raras de salamandra y rana (hynobius montanensis Maoeri y rana montanensis Maoeri). La reserva de biosfera está poblada por chinos han y varias minorías étnicas (miaos, yaos, zhuangs, dongs, yis y huis), lo que hace de ella una zona de gran diversidad cultural. Gracias a un proyecto financiado por el Fondo para el Medio Ambiente Mundial (FMAM), se han fomentado la protección del medio ambiente y la realización de actividades económicas compatibles con su conservación, entre las que figura el ecoturismo.

  1. Trifinio Fraternidad (El Salvador/Guatemala/Honduras).

Es la primera reserva de biosfera trinacional de América Central y su inclusión se considera una contribución mayor a la puesta en marcha de un Corredor Biológico Mesoamericano. Situada en la parte entral de al región, presenta un número elevado de especies endémicas que viven en bosques tropicales húmedos. Sus zonas centrales están a caballo entre los tres países, lo que permite proteger grandes zonas de bosque tropical sin tener en cuenta las fronteras. El río Lempa, que cruza los tres países antes de desembocar en el Océano Pacífico, nace en el seno de la reserva. El río proporciona además sustento a tres millones de personas. La gestión de esta reserva está coordinada por el Plan Trifinio, un organismo de cooperación interestatal bajo supervisión directa de los vicepresidentes de El Salvador, Guatemala y Honduras.

  1. Llanura inundable de Volga-Akhtuba (Federación de Rusia).

Esta reserva abarca un ecosistema, único en su género, que está situado en el valle del Volga. La llanura de Volga-Akhtuba ofrece un variado mosaico de paisajes: praderas inundables de alto rendimiento agrícola, zonas de desove, robledales y humedales de gran importancia en el plano internacional. El sitio cuenta con una población estable de unas 45.000 personas y posee un patrimonio histórico y cultural de importancia regional. Entre las principales actividades económicas destacan la agricultura, la pesca, las actividades recreativas y el turismo.

  1. Songor (Ghana).

Situada en la zona costera meridional del país, esta reserva abarca una superficie de 51.113 hectáreas. Está constituida por un conjunto, único en su género, de ecosistemas marinos y de estuario de agua salobre y dulce, con manglares, islas y pequeñas áreas dispersas de bosques comunitarios protegidos. Algunas zonas de los ecosistemas marinos son lugares de nidificación de peces, tortugas y aves migratorias. Los principales medios de subsistencia de las comunidades que pueblan la reserva y sus alrededores son la agricultura de subsistencia, la pesca y la recolección de la sal. El asentamiento humano principal es la localidad de Ada Foah que, pese a ser reputada ya por sus actividades turísticas, cuenta con un potencial para desarrollarlas ampliamente inexplotado todavía. La posibilidad de fomentar en la zona el turismo cultural y el ecoturismo puede hacer de esta reserva un modelo de desarrollo compatible con la conservación del medio ambiente.

  1. Ramot Menashe (Israel) –

Contiene un mosaico de sistemas ecológicos que representa la versión mediterránea del ecosistema global de tipo “bosques esclerófilos de hoja perenne y matorral”. La reserva mide 17.000 hectáreas y está gestionada por el Consejo Regional de Megiddo. Su creación es resultado de un largo proceso de consultas que implicaron a 13 explotaciones agrícolas y 10.000 habitantes. Engloba además el sitio del patrimonio mundial de Megiddo y coopera de manera regular con la reserva de biosfera del Monte Carmelo. Ramot Menashe es un sitio piloto en materia de desarrollo sostenible y podría servir de modelo a otras reservas situadas en zonas áridas. Entre las prácticas de desarrollo sostenible practicadas en ella cabe citar un sistema de riego gota a gota que funciona a partir de agua reciclada procedente de explotaciones agrícolas de la reserva, el mantenimiento de ecosistemas “batha” o la generación de ingresos a partir de actividades pastorales.

  1. Mujib (Jordania). vEste sitio pertenece a la cuenca del Mar Muerto y al paisaje del río Jordán, que son prolongaciones del Gran Valle del Rift africano. Situado en la orilla oriental del Mar Muerto, el espectacular paisaje de la reserva comprende el punto más bajo de la superficie de la Tierra (420 metros bajo el nivel del mar). En la configuración de muchos de de los hábitats de la reserva han desempeñado un cierto papel algunas actividades humanas como la agricultura, la pesca, la caza, la extracción de piedra en pequeñas zonas situadas en los límites de la reserva, los asentamientos a pequeña escala, la tala de madera para combustible y la recolección de plantas y yerbas medicinales. La reserva cuenta con más de noventa especies raras de plantas a nivel nacional, una especie de pez endémica y veinticuatro especies de mamíferos cuya conservación es importante, tanto en plano nacional y regional como mundial.

  2. Zuvintas (Lituania).

Situada en la parte meridional de las tierras bajas lituanas, esta reserva abarca una superficie de unas 59.000 hectáreas y comprende lagos, humedales, fangales, turberas y pinedas. La gran variedad de los hábitats y de la vegetación hace que sea un área de diversidad biológica muy rica. La reserva de biosfera se clasifica en una categoría especial dentro de la legislación nacional de protección de la naturaleza. Entre las principales actividades humanas del sitio figuran la agricultura, la silvicultura y la pesca. También se han desarrollado recientemente el turismo y la agricultura ecológica. La zona cuenta con una población de unos 11.000 habitantes, compuesta por pequeños y grandes propietarios.

  1. Atolón de Baa (Maldivas).

Esta reserva alberga en sus numerosos arrecifes una diversidad biológica de interés mundial y es ilustrativa de una larga historia de interacción del ser humano con el medio ambiente. El sitio, que abarca unas 139.700 hectáreas de zonas marinas y costeras, es representativo de la rica variedad de la fauna coralina de las Maldivas: corales pétreos y blandos, especies de peces típicas de las zonas de arrecifes, tortugas marinas, rayas manta y tiburones ballena. La reserva cuenta con 12.170 habitantes y recibe la visita de unos 350.000 turistas cada año. Habida cuenta de que la creación de esta reserva forma parte de un proyecto apoyado por el Fondo para el Medio Ambiente Mundial (FMAM), el sitio posee un gran potencial para demostrar en las Maldivas y en toda la región la viabilidad de un desarrollo sostenible basado en la economía verde.

  1. Archipiélago de las Berlengas (Portugal).

Además del conjunto de pequeñas islas e islotes del archipiélago de las Berlengas, esta reserva comprende la ciudad de Peniche, situada en la costa continental. El archipiélago es regularmente frecuentado por turistas, pescadores y científicos que transitan por Peniche para visitar este sitio, único en su género en el plano geofísico y ecológico. Diversas partes interesadas de la ciudad de Peniche participan en la gestión de la reserva de biosfera, a fin de promover el desarrollo sostenible y la conservación de las islas.

  1. Reserva de biosfera de Santana Madeira (Portugal).

Se trata de la primera reserva situada en el archipiélago. Aunque se han desarrollado varias actividades turísticas, la agricultura sigue dominando la vida de las comunidades que habitan el sitio. La reserva contiene una flora y fauna muy ricas con un índice elevado de especies endémicas. Con sus ecosistemas marinos y costeros, su vegetación de altitud y sus bosques de laural, la Reserva es representativa de las principales unidades biológicas presentes en la isla. El archipiélago de Madeira forma parte de la Macaronesia, conjunto del que forman parte también las islas Canarias (España) y las Azores (Portugal), que cuentan ya con varias reservas de biosfera insulares.

  1. St. Mary’s (San Kitts y Nevis).

La importancia de este sitio estriba en la riqueza de su diversidad biológica. La reserva abarca bosques nubosos, manglares y arrecifes de coral, así como el Parque Nacional de la Fortaleza de Brimstone Hill, sitio inscrito en la Lista del Patrimonio Mundial por su especial relevancia histórica, cultural y arquitectónica. Es una de las primeras reservas de biosfera situadas en las pequeñas islas del Caribe, y la participación de la población local en la conservación de este notable mosaico de paisajes culturales y naturales valiosos puede servir de ejemplo en la región.

  1. Archipiélago de Blekinge (Suecia).

Situada al sudeste de Suecia, esta reserva comprende la mayor parte de las zonas litorales y grupos de islas de Blekinge. El sitio, que se extiende por una superficie de más de 200.000 hectáreas, abarca paisajes costeros graníticos y una variada serie de islas e islotes. También se caracteriza por poseer un rico patrimonio natural y cultural. Por otra parte, la población local ha contraído el firme compromiso de mantener el dinamismo socioeconómico de la región, gracias a un espíritu empresarial innovador y mediante la utilización de tecnologías eficientes en el plano energético y compatibles con la conservación del medio ambiente. Municipios y universidades están llevando a cabo un estudio conjunto sobre el uso sostenible de los recursos costeros.

  1. Paisaje del río Nedre Dalälven (Suecia).

Esta reserva abarca una superficie de 308.000 hectáreas en las que se pueden hallar humedales, cursos de agua, lagos, llanuras inundables y bosques madereros. Comprende en particular el lago Hovran y la bahía de Färnebofjärden, inscrita en la Lista de la Convención de Ramsar. La región se caracteriza por su gran diversidad biológica y el río marca una clara línea de delimitación entre la fauna y la flora características de la zona septentrional de Europa del Norte y las especies animales y vegetales típicas de la zona meridional. Las actividades agrícolas y forestales han evolucionado como consecuencia de los cambios ocurridos en la industria del hierro y el acero. La existencia de más de 100 proyectos “Leader+” para el desarrollo sostenible constituye una prueba del gran dinamismo de la región en este ámbito. Además, la reserva de biosfera se beneficia de la existencia de un sistema de gestión con un alto grado de participación de la población local, así como de numerosas alianzas con universidades y centros de investigación para vigilar la conservación del medio ambiente.

  1. Oti-Keran / Oti-Manduri (Togo).

Situada en el norte del país, esta reserva de biosfera comprende el conjunto formado por el Parque Nacional de Keran y la reserva de fauna de Oti-Manduri. Tiene una extensión de 179.000 hectáreas y una población de 16.710 habitantes. Es una zona de esencial importancia porque contribuye a mantener un nexo entre Oti-Keran y el complejo de reservas WAP,1 desempeñando la función de corredor migratorio transfronterizo para elefantes y otros grandes mamíferos como los búfalos. La reserva de biosfera de Oti-Keran / Oti-Manduri abarca diversos ecosistemas: terrenos arbustivos, sabanas, bosques en galería y praderas. Las comunidades han participado en el proceso de planeamiento y gestión de la reserva, especialmente en lo referente a las actividades de observación y vigilancia. Se está llevando a cabo un trabajo de investigación centrado en la dinámica de los ecosistemas, la evolución de la diversidad biológica y los aspectos socioculturales, en colaboración con universidades nacionales y extranjeras.

  1. Roztochya (Ucrania).

La superficie total de esta reserva es de 74.800 hectáreas y sus principales actividades económicas son la agricultura, la ganadería y la piscicultura. El núcleo central de la reserva comprende 30.000 hectáreas y está situado en el borde noroccidental de las tierras altas de Podillya, a unos 20 km de la ciudad de Lviv. Los sanatorios existentes en el sitio atraen actualmente a un público de visitantes, y se ha planeado fomentar las actividades empresariales y turísticas. También se ha establecido y se prevé desarrollar una cooperación con Polonia en la región de Roztochya.

  1. Bura’a (Yemen).

Esta reserva debe su nombre al impresionante macizo granítico de Jabal Bura’a, que domina toda la región. Situado entre 200 y 2.200 metros de altura, el escabroso paisaje montañoso de la reserva está surcado por varios valles profundos donde crece una gran profusión de especies endémicas de plantas raras y vulnerables. La reserva alberga también una variada fauna compuesta por numerosas especies de aves y varias clases de reptiles, como el lagarto varano del Yemen y tortugas de agua. Los sistemas agroforestales tradicionales de la zona siguen representando una importante fuente de ingresos para las comunidades locales.

Ampliaciones o modificaciones de zonificación de una reserva de biosfera:

Cat Tien (Viet Nam).

Esta es la nueva denominación de la reserva de biosfera de Dong Nai, existente desde 2001. Se han añadido al sitio dos nuevos núcleos centrales, con lo que la superficie total de la reserva se cifra actualmente en 966.563 hectáreas. La ampliación del sitio ha obedecido a una serie de desafíos planteados por el desarrollo socioeconómico. Bajo la dirección del Comité Popular de la Provincia de Dong Nai, una intensificación de la colaboración entre las diferentes partes interesadas contribuirá a mejorar la coordinación y los procedimientos de gestión de la totalidad de la reserva, compatibilizando así los diversos objetivos de la conservación del medio ambiente con las metas del desarrollo económico.

Desde hace cuarenta años el Programa MAB ha venido desempeñando un papel precursor en la empresa de asentar el desarrollo sostenible sobre una base científica. Las reservas de biosfera son lugares reconocidos por el MAB, donde las comunidades locales participan activamente en todas las actividades de administración, gestión, investigación, educación, formación y supervisión que contribuyen, al mismo tiempo, a la conservación de la diversidad biológica y al desarrollo económico. Las reservas son, por lo tanto, sitios para experimentar y aprender prácticas de desarrollo sostenible.

 La nueva reserva de la biosfera de Zuvintas, en Lituania. ©UNESCO / Vytautas Knyva

La nueva reserva de la biosfera de Zuvintas, en Lituania. ©UNESCO / Vytautas Knyva

Atolón de Baa (Maldivas) © UNESCO

Atolón de Baa (Maldivas) © UNESCO

Trifinio Fraternidad (El Salvador/Guatemala/Honduras) .© ICF Honduras UNESCO

Trifinio Fraternidad (El Salvador/Guatemala/Honduras) .© ICF Honduras UNESCO

Reptil en la reserva de Mujib (Jordania). © RSCN, UNESCO

Reptil en la reserva de Mujib (Jordania). © RSCN, UNESCO

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