Madrid, 8 de mayo de 2012
El record de un solo día se produjo el pasado 21 de abril, coincidiendo con la jornada de Puertas Abiertas de la BNE, y se contabilizaron 1727 visitas.
En comparación con exposiciones anteriores, podemos recordar que fueron 55.920 las personas que recibió Rembrandt: la luz de la sombra (22-3-2006 al 11-6-2006), que se cifraron en 32.500 las de Leonardo Da Vinci y la música (27-2-2003 al 15-4-2003), y en 26.967 las de la muestra Del amor y la muerte: dibujos y grabados de la Biblioteca Nacional ( 5-3-2001 al 12-5-2001).
La muestra estaba dividida en tres espacios: el primero, una muestra de la historia y de los trescientos años de la BNE, presentando especial atención a sus colecciones y a la variedad de sus fondos.
El segundo hacía un recorrido por los trabajos que diariamente se realizan en la Biblioteca, y un repaso a los cambios tecnológicos que han ido ofreciendo nuevas posibilidades para la conservación y difusión de los fondos.
El tercer espacio planteaba un recuerdo a los autores. “A los escritores que están en el origen de la memoria escrita; el escritor que está en los autógrafos, en los archivos personales, en los materiales previos al texto definitivo”, según aseguró el comisario de la exposición, José Manuel Lucía.
También en la última sala, se proyectó el documental Biblioteca Nacional de España: la memoria del mañana. A lo largo de 55 minutos, el visitante se sumergía en los 300 años de historia. Vargas Llosa, Ana María Matute, Miquel Barceló y Juan Luis Arsuaga eran el eje central para acercarnos a los grandes clásicos, al depósito de Bellas Artes, a la música, a las voces… y conducirnos hacia la relevancia de la BNE, el valor de sus fondos y sus trabajos de conservación, catalogación y difusión, así como su capacidad de adaptación a los cambios y nuevos tiempos.

Moneda conmemorativa del Tricentenario de la BNE