Miguel Herrero: Raíces y Esencias

El Museo de Santa Cruz de Toledo presenta una muestra imprescindible para comprender y analizar a uno de los artistas clave del Siglo XX.

Navidad. 1949. Miguel Herrero.

Toledo, 4 de mayo de 2016
Esta Exposición, estructurada cronológicamente en una serie de décadas abarcando la obra completa del artista, analiza la producción de Herrero, desde sus primeras obras en la década de los años 40 hasta sus últimas obras realizadas en la década de los 90, y deja patente la diversidad de su arte único y personal en un recorrido intenso por su temática, técnica y filosofía.

Se presentan 50 Obras con diversas técnicas de óleo, pastel, tintas, lápiz, acuarela y técnicas mixtas sobre diversos soportes. Asimismo, se presentan películas, fotografías, reportajes periodísticos y poemas que completan una visión completa de el artista.

Figura taurina. 1963. Miguel Herrero.

Nacido en 1922, Herrero recibe su formación académica en la Escuela de San Fernando entre 1946 y 1950, donde inició con ritmo frenético su carrera artística y vital.

Miguel Herrero no se conformó con ser pintor, también fue poeta, crítico y cineasta, produciendo en 1957 una película muda sobre la Metamorfosis de Kafka, film que ha sido estudiado en Escuelas de Cinematografía. Su estilo expresivo, de colores recios y pinceladas enérgicas, enlaza bien con sus contemporáneos que tratan de superar el realismo tradicional y las excesivas normas académicas con otra figuración nueva más provocadora.

En los primeros años de su carrera, el color tiene una presencia en tonos ocres con una nitidez en la expresividad de la esencia de los personajes. A medida que asimilaba su personalidad artística y transformaba su actitud inquieta a través de diversos canales artísticos, Herrero se mantuvo fiel a una visión muy personal de expresividad plasmando la realidad de su época y dándole una interpretación muy determinante. Su independencia y personalidad modela los volúmenes de las formas de los personajes con una expresividad muy personal.

Dama con frutas. 1975. Miguel Herrero.

desde época temprana, Herrero tuvo una estrecha vinculación con Estados Unidos, exponiendo en la Feria Mundial de Nueva York en 1964 en el Pabellón del Vaticano. Posteriormente, desarrollo varias exposiciones en NY siendo un pionero en el fomento del arte español y de su cultura.

Alguna de sus temáticas españolas como es el caso de la Tauromaquia y la Flamencología tuvieron un impacto importante en los amantes del arte norteamericanos.

Con la beca de la Fundación Juan March, se traslada a Londres, donde visita estudios, laboratorios y archivos. En 1960 realiza una muestra colectiva en la O`Hana Gallery con gran éxito.

En su obra destacan varias temáticas clave. En la década de los 40 desarrolla varios movimientos y temáticas costumbristas basadas en la experiencia vital del autor.

Posteriormente va agudizando su visión, desprendiéndose de lo superfluo y adentrándose en la psicología humana y la radiografía del ser. Retrata a sus personajes con pureza y expresivismo.

Dama bizantina. 1969. Miguel Herrero.

Toros, toreros, gallos, peces, bailaoras, y damas constituyen ciertos motivos en los que Miguel Herrero plasmó sus investigaciones; sobre estos temas construye su universo personal y único, llevando la pintura a uno de sus momentos más admirables.

A partir de la década de los 70 va paulatinamente suavizando su espíritu bravo con colores más vivos y respetando su infinita búsqueda de la esencia de los personajes.

La década de los 1980 muestra la madurez y la experiencia del artista, que resume, sintetiza, goza con las formas y los movimientos y forma las curvas de los personajes con suma delicadeza.

Miguel Herrero: Raíces y Esencias
Hasta el 4 de septiembre de 2016
Museo de Santa Cruz de Toledo

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