El Centenario de Murillo, en Londres

Bartolomé Estaban Murillo (1618-1682) fue en su tiempo el pintor más conocido de los españoles en el resto del mundo. Ahora en Londres se presenta una exposición sobre él: “Murillo: The Self Portraits”

Bartolomé Esteban Murillo. Autorretrato. Hacia 1670 © The National Gallery, London

Claudio Path. Guiarte.com. Londres, 09/02/2018

El sevillano fue un extraordinario artista barroco cuya carrera estuvo condicionada por su clientela, que le encargó innumerables pedidos para los templos y conventos de España y América. Sus imágenes del Buen Pastor, la Inmaculada o la Sagrada Familia fueron ejemplos copiados e imitados por millares de autores de su tiempo hasta la actualidad.

Tal vez por la el abuso de la repetición de esa pintura religiosa, copiada por mil pintores y distribuida por todo el mundo en las estampas devocionales, ha mermado en el siglo XX la inmensa valoración de este pintor, que tiene además de sus excelentes obras de temática religiosa otras cautivadoras pinturas de género.

Con motivo del 400 aniversario de su nacimiento, la exposición londinense reúne los dos "autorretratos" conocidos del artista: uno de Murillo en la treintena de la Frick Collection, Nueva York (de alrededor de 1650-5) y el otro de la Colección de la National Gallery que muestra al pintor unos veinte años mayor.

El autorretrato de Murillo de la National Gallery fue una de las primeras pinturas del artista sevillano en ingresar al Reino Unido. Con el tiempo, en Gran Bretaña se acumuló una de las mayores colecciones de obras de Murillo en el mundo, formando parte del gusto emergente por el arte español durante el siglo XIX. Es conocida la frase del joven Benjamín Disraeli, quien escribió su admiración por Murillo en una carta a su hermano en 1830: “Dirígete a Sevilla y, por primera vez en tu vida, descubre lo que es un gran artista: ¡Murillo, Murillo, Murillo!".

La Reina Victoria fue otra admiradora de Murillo, y escribió en su diario privado, en 1836, que consideraba sus pinturas "bellas" y “Exquisitas". Se dice también que el autorretrato de Murillo inspiró el que se hizo William Hogarth.

En la exposición en la National Gallery -28 de febrero - 21 de mayo de 2018- se reúne por primera vez en más de trescientos años, los autorretratos conocidos del maestro español, junto con otro reducido elenco de obras. Entre estas, el primer retrato conocido de Murillo realizado a Juan Arias de Saavedra (1650) (Colección Duquesa de Cardona), que ha sido restaurado especialmente para la exposición y que se exhibirá en público por primera vez. La exposición también incluirá el retrato de Diego Ortiz de Zúñiga (ca. 1655) (colección privada) que recientemente ha sido atribuido como el original perdido por Murillo y redescubierto en Penrhyn Castle, Gales.

Bartolomé Esteban Murillo. Niño riendo asomado a la ventana . Hacia 1675 © The National Gallery, London

El primer autorretrato de Murillo, ahora en una colección de Nueva York, muestra al artista en sus 30 años. Su imagen está en un marco ovalado de piedra con los bordes astillados y maltratados por el tiempo, probablemente inspirado en las antiguas ruinas romanas en la Sevilla del siglo XVII. La cara de Murillo recibe la luz de izquierda a derecha, destacando el blanco del cuello rígido y la camisa expuesta con sus mangas cortadas a la moda. No hay evidencia de su profesión como pintor, aparte de la inscripción añadida después de la muerte del artista.

El autorretrato posterior (alrededor de 1670), muestra a Murillo aproximadamente veinte años mayor. En este momento era el pintor viviente más célebre de Sevilla. Realizado después de la muerte de su esposa (1663) y con rasgos notablemente maduros, el artista se muestra con las herramientas de su oficio: un dibujo de tiza roja, una brújula y una paleta de pintor entre los objetos dispuestos en una repisa. La elegante inscripción latina en la parte inferior se traduce como "Bartolomé Murillo retratándose a sí mismo para cumplir los deseos y oraciones de sus hijos" y deja en claro que este autorretrato estaba dedicado a sus hijos, cuatro de nueve todavía estaban vivos en esta fecha. El autorretrato es innovador en la forma en que el modelo interactúa con el espectador. La mano derecha se proyecta desde el marco de piedra traspasando los límites del tiempo hacia el espectador actual. Su apariencia deslumbrante y su representación altamente inventiva la distinguen como uno de los autorretratos más significativos del Siglo de Oro español.

“Murillo: los autorretratos” presenta una oportunidad para apreciar esta figura destacada del arte español del siglo XVII en una nueva luz. La muestra está organizada por The National Gallery, London y The Frick Collection, Nueva York

Bartolomé Esteban Murillo. Dos mujeres a la ventana. National Gallery of Art, Washington, DC.Image courtesy of the Board of Trustees, National Gallery of Art, Washington, DC.

El catálogo presenta una colección de ensayos sobre los únicos dos autorretratos conocidos de Bartolomé Esteban Murillo, pintados con más de dos décadas de diferencia, y prácticamente desconocidos, eclipsados por las pinturas religiosas y de género. Ambas obras se investigan juntamente, con objeto de analizar las similitudes y diferencias, y mostrar los cambios en la técnica e influencias pictóricas.

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