De Salamanca a Zamora

Desde Salamanca a Zamora, la ruta romana pasa por campos aparentemente desolados, pero cargados de historia. La tierra es básicamente de secano y los lugares padecen una honda despoblación.

De Salamanca, la Vía de la Plata prosigue hacia el norte, en dirección a Aldeaseca de Armuña . Esta es una zona de secano. En torno al pequeño núcleo de Aldeaseca están surgiendo con fuerza otras modernas urbanizaciones, que desplazan los campos de cereal.

*

El viajero que camina hacia el norte puede seguir la carretera nacional o elegir otro viejo ramal de la Vía, que sube un kilómetro al este de la moderna ruta, pasando por la estación de Valdunciel y Valdunciel, y uniéndose a la carretera pasado el kilómetro 320 de la misma.

En la carretera, tras Aldeaseca de Armuña aparece Calzada de Valdunciel . El lugar tiene una excelente iglesia, con hermoso atrio.

El paisaje alterna a partir de aquí campos de cereal, algún pastizal y encinares. Cinco kilómetros al norte aparece el caserío solitario de Huelmos de Cañedo, con su antiguo apeadero. Son campos despoblados, con una vía ferroviaria que no lleva a ninguna parte. Muy cerca está otro ínfimo caserío, Villanueva de Cañedo, al lado de un castillo de cubos poderosos, el Castillo del Buen Amor.

En el trayecto de la Vía de la Plata hacia el norte, El Cubo de la Tierra del Vino se presenta como primera población zamorana, revelando en su apellido la vocación de cultivo del territorio, destrozada en el siglo XIX por la plaga de la filoxera.

El ruinoso monasterio de Villanueva de Campean. Foto guiarte


Desde el mismo pueblo surge un camino, a la izquierda de la carretera nacional. Es la vieja senda romana que conduce a Villanueva de Campeán, tras una docena de kilómetros de soledades.

Quien sigue la Vía de la Plata por la carretera nacional, descubrirá, entre El Cubo y Peleas de Arriba un letrero que indica Valparaíso. Antaño, aquí hubo un centro cultural de importancia: el monasterio cisterciense de Valparaíso . No queda ni rastro del mismo.

Junto a la carretera, una pequeña y reciente torrecilla de piedra y un mural de ladrillo y azulejos recuerdan que en este sitio estaba el monasterio donde nació el rey Fernando III el Santo.

El viajero que sigue la ruta romana desde El Cubo, prosigue por diversos pagos hasta llegar a Villanueva de Campean. A la entrada, a la derecha, aparece solitaria y orgullosa, la semiderruida edificación del viejo convento franciscano.

De Villanueva hacia el norte, el camino prosigue por medio del campo, pasando al lado de San Marcial y sin entrar por medio de ninguna población hasta Zamora.

Sin embargo, quien quiere seguir la senda de asfalto debe retornar a la Nacional 630, pasando por San Marcial y Entrala o retornando a hacia Corrales para avanzar hacia el norte en dirección a Morales del Vino .

La cercanía de la capital zamorana permite a Morales del Vino mantener cierto vigor demográfico y económico, que se aprecia en la nueva construcción de viviendas y edificios de uso comercial.

Destaca en el pueblo la silueta de su notable templo parroquial, buen edificio de tres naves construido básicamente en los inicios del siglo XVI. Tiene sendas portadas, una gótica y otra plateresca; dentro alberga una buena Capilla Mayor, del siglo XVI.

La ermita del Cristo de Morales está al norte del pueblo, ya en el descenso hacia la vega del Duero. Allí se celebra la romería del 9 de mayo, a la que acuden fieles de toda la comarca. El edificio tiene el encanto de la sencillez, y en su oscuro interior, está el Cristo, ante el que se detiene bastante gente a orar o llevar flores.

Siguiente: Zamora
Anterior: Salamanca

> > Volver a la guía de Via de la Plata