Ruta de los vinos de la Serra Gaúcha

El estado de Río Grande del Sur es el mayor productor de de vinos de Brasil, con una amplia tradición mantenida por inmigrantes de varias las partes del mundo.

El Valle de los Viñedos, en las inmediaciones de Bento Gonçalves, acoge la mayor concentración de vinícolas del país y es el lugar donde se producen los vinos de mayor calidad. Además, en esta zona de la Sierra Gaucha, tenemos la oportunidad de conocer encantadores paisajes y practicar diversos deportes de aventura.

Pasea por las ciudades del vino con el equipo de Guiarte.com en una descripción de Miguel Angel Alvarez.

Pueblos de la Ruta de Serra Gaúcha

Información general de la Ruta de los Vinos de la Serra Gaúcha

Información general de Ruta Serra Gaúcha

Datos de interés para los visitantes a las zonas productoras de vino de Río Grande del Sur, Brasil.

Información general de los vinos Brasileños

Notas sobre la cultura del vino en Brasil.

Uvas en un puesto de la carretera en la Ruta de los vinos de Río Grande del Sur. Foto Miguel Angel Alvarez, Guiarte.com

Brasil es un país tropical, como dice la canción, donde no hay muchas tierras con clima adecuado para la producción vinícola. Los viñedos necesitan inviernos fríos y veranos suaves y largos para producir una uva de alta calidad, con la que elaborar vinos buenos y esto algo que la mayoría del territorio brasileño no dispone.

En Brasil en general el consumo de vino no está tan arraigado como en otras tierras, como puede ser Francia o España. Sin embargo, mucha de la población de este país es descendiente de europeos y por ello la cultura del vino se ha mantenido localizada en ciertas regiones.

Autor de la guía, catando vinos en la vinícola Miolo, del Valle de los Viñedos. Foto Juliana Monteiro Lázaro, Guiarte.com

En las últimas décadas además el consumo del vino ha ido en crecimiento en el país y se ha ido popularizando en todo el territorio. Con ello, lo que antes eran producciones vinícolas para consumo local y empresas familiares han derivado en un producción más industrial con vistas al comercio nacional e internacional.

Por tanto, en la actualidad existen diversas zonas productoras de vino en Brasil, como pueden ser la región de la sierra de Santa Catalina, el sur de Minas Gerais, Paraná o incluso zonas más cálidas como Bahía y Pernambuco. Sin embargo, nadie pone en duda que los mejores vinos se produzcan en Río Grande del Sur, el estado más austral y frío del país, ya cercano a Uruguay.

Dentro de Río Grande del Sur hay diversas zonas vinícolas como la Campanha, los Campos de Cima, la Serra do Sudeste o la Serra Gaucha.

Bonitos paisajes de la Ruta de los vinos de Río Grande del Sur. Foto Juliana Monteiro Láraro, Guiarte.com

Información general sobre el vino en la Sierra Gaucha

La Serra Gaúcha es una zona productora de vino y el Valle de los Viñedos su máximo exponente.

Vinícola Cordelier, en el Vale dos Vinhedos. Foto Miguel Angel Alvarez, Guiarte.com

La "Serra Gaúcha" (Sierra Gaucha) es una de las productoras de vino de mayor tradición de Brasil. Aquí el clima es adecuado para la producción de varios tipos de uva, que dan pie a algunos de los mejores vinos del país.

Cuando se habla de esta región inmediatamente pensamos en el Valle de los Viñedos, un lugar muy visitado por turistas de todo el mundo, que buscan no sólo enriquecerse con la cultura del vino, sino también apreciar los paisajes y gastronomía local.

El "Vale dos Vinhedos" está cerca de varias ciudades con renombre nacional, como Bento Gonóalves, Garibaldi o Farroupilha. Todas ellas guardan algunos de los episodios más importantes de la historia de Brasil, pues aquí se inició la Revolución Gaucha, en la que Río Grande del Sur luchó por su independencia al principio del siglo XX.

Una de las primeras vistas, que encontraremos al comenzar el recorrido por el Valle de los Viñedos. Foto Miguel Angel Alvarez, Guiarte.com

Pero volviendo al tema del vino, la Sierra Gaucha y en el Valle de los Viñedos es un lugar influenciado por inmigrantes italianos y sus descendientes, que fueron los pioneros en el cultivo de uva y la producción de vino en Brasil. Aquí el clima es más o menos suave, pero dispone de unas condiciones adecuadas para el desarrollo de una cultura vinícola bastante fuerte. Durante las últimas décadas la fama del Valle de los Viñedos como productor de vino ha posibilitado que sus vinos sean reconocidos a nivel internacional y ha generado un impulso muy fuerte a la región.

Hasta la década de 80 la producción de uva del Vale de los Viñedos corría a cargo de pequeños productores que vendían su cosecha a otras vinícolas de Rio Grande del Sur y realizaban vino solamente para consumo familiar. Pero la caída de la comercialización de vino por aquella época provocó que los productores dejasen de vender uva, cuyo rendimiento había descendido mucho. Así comenzaron a comercializar vino en pequeñas cantidades por ellos mismos, lo que permitió aumentar el beneficio de sus actividades.

Toneles de vino, fabricados con madera de roble, en este caso de procedencia francesa. Foto Miguel Angel Alvarez, Guiarte.com

La Denominación de Origen del Valle de los Viñedos se impulsó desde 1995 con la participación de 6 vinícolas que formaron la asociación Aprovale (Associaóão dos Produtores de Vinhos Finos do Vale dos Vinhedos) y años más tarde "Vale dos Vinhedos" fue la primera denominación de origen concedida a vinos brasileños. En la actualidad, dicha asociación tiene unas 24 vinícolas que realizan sus actividades en la región.

La Ruta de los Vinos Gauchos, que describimos en Guiarte.com, es un paseo por el renombrado Valle de los Viñedos y por las ciudades del vino, en los alrededores, que podemos hacer en uno o varios días y para lo que será imprescindible el coche, pues hay que realizar varios desplazamientos por carreteras regionales.

Etapas de la ruta de los vinos de Rio Grande do Sur

Recorrido por las ciudades del vino de la Serra Gaúcha, la ruta del vino más turística de Rio Grande del Sur y Brasil entero.

Caxias do Sul, Farroupilha y Bento Gonçalves

Una primera jornada para visitar Caxias do Sul, Farroupilha y Bento Gonçalves.

Atardecer en Caxias do Sul con el perfil de la estatua de Cristo en el Morro da Festa da Uva. Foto Miguel Angel Alvarez, Guiarte.com

Lo cierto es que podemos organizar nuestra ruta como nosotros deseemos, en función de los días que dispongamos para recorrer las zonas productoras de la "Serra Gaúcha". Nosotros aquí sugerimos una de las posibilidades, pero el visitante podrá decidir hacer su recorrido como mejor le convenga.

Comenzamos en Caxias do Sul, que es una ciudad grande y despersonalizada, cuyo centro quizás no nos interese demasiado recorrer, dependiendo si deseamos centrarnos en el aspecto cultural o paisajístico. Si nos interesa la cultura en general o la vinícola en particular, existen algunos museos en el núcleo urbano y en concreto uno llamado "Museu da Uva e do Vinho Primo Slomp" que nos muestra varias herramientas y costumbres vinícolas así como la producción del vino. También está la "Casa de Pedra", que es un edificio típico que resistió al boom urbanístico de Caxias y que tiene en su interior una reconstrucción del ambiente tradicional de los inmigrantes italianos en el final del siglo XIX.

Si nos interesa más el aspecto paisajístico y gastronómico podemos dejar de lado la entrada a Caxias do Sul y dirigirnos directamente hacia Farroupilha. Por el camino encontraremos algunas opciones de rutas recomendables que nos permitirán descubrir los encantos naturales de la región y la gastronomía típica, así como lugares y edificios relacionados con la época de la colonización. Todo esto en las rutas de los Caminos de la Colonia, la Carretera del Inmigrante y el camino hacia Ana Rech. Podemos informarnos más a fondo en la oficina de turismo sobre cuál de estas rutas se ajusta más a nuestros intereses y tiempo para realizar paseos.

Puesto de venta de uva en la carretera desde Caxias do Sul a Farroupilha. Foto Miguel Angel Alvarez, Guiarte.com

Otro detalle de Caxias do Sul es la Fiesta de la Uva, que se realiza una vez cada dos años. Es una excusa excelente para detenerse en esta ciudad por un día más, si es que coinciden las fechas de nuestro viaje con días de celebración.

Pero la Ruta del Vino nos lleva directamente a Farroupilha, que es una ciudad pequeña, donde la mayoría de las construcciones son modernas y realmente no tienen mucho interés. Debemos detenernos en el en el extraradio, donde se encuentra el "Santuário de Nossa Senhora de Caravaggio", construido en la década de 1960, sede de una de las romerías más tradicionales de Brasil.

En Farroupilha también podemos desplazarnos por 11 kilómetros en una carretera de tierra para acceder a la cascada "Salto Ventoso", que tiene unos 55 metros de caída de agua sobre una caverna en forma de herradura. Lo más curioso es que se puede pasear incluso por detrás de la cascada.

El día acabará en Bento Gonçalves, una ciudad de porte más manejable, llamada Capital del Vino, donde será fácil encontrar posada y establecer el centro de operaciones. Quizás lleguemos con el tiempo justo para dar un primer paseo por la ciudad y reconocer la zona, cenar algo y descansar para el día siguiente.

Iglesia principal de la ciudad de Farroupilha, Sagrado Coração de Jesus. Foto Juliana Monteiro Lázaro, Guiarte.com

Bento Gonçalves, Valle de los Viñedos y Garibaldi

Segunda etapa de la Ruta de los Vinos Gauchos, en la que exploraremos Bento Gonçalves, el Valle de los Viñedos y Garibaldi.

Tren María Fumaça, cuyos paseos salen desde Bento Gonçalves. Foto Miguel Angel Alvarez, Guiarte.com

Debemos levantarnos pronto para aprovechar bien las horas de luz en este día, pues la agenda está apretada. El Valle de los Viñedos será el punto más interesante de la jornada, donde seguramente cumplamos nuestras expectativas de este viaje para conocer los vinos de Río Grande del Sur. Pero antes podemos hacer una excursión que resultará curiosa en un tren de vapor.

Bento Gonçalves, la denominada Capital del Vino, es una ciudad mediana que urbanísticamente no tiene demasiado interés. Por eso quizás un paseo rápido sea suficiente para no entretenerse. Tenemos que dirigirnos a las inmediaciones de la entrada principal del pueblo desde la carretera que viene de Farroupilha, donde está el portón con forma de cuba. Cerca encontraremos la estación de tren de época que es la salida de nuestro primer paseo. Aquí podremos montarnos en un tren a vapor (que los brasileños llaman "María Fumaça", por el humo) que nos llevará de paseo a la vecina ciudad de Garibaldi.

Vinícola Miolo, de porte grande, con sede en el Valle de los Viñedos. Foto Juliana Monteiro Lazaro, Guiarte.com

El trayecto en tren en sí no tiene mucho más valor que el que podamos apreciar desde el coche, pero en el interior se realizan una serie de espectáculos para entretener al visitante, como degustación de vino y el pase de una comparsa vestida con trajes regionales que toca músicas típicas. Si deseamos hacer este paseo es importante que preguntemos con antelación qué días sale el tren y a qué horarios, porque varían bastante dependiendo de la época del año. El teléfono de la estación para preguntar los horarios es (54) 3455 2788.

Ya en la carretera, abandonando la ciudad y a pocos kilómetros de Bento Gonçalves, comienza nuestro paseo por el "Vale dos Vinhedos". En este lugar la principal atracción son los paisajes y las empresas vinícolas, que permiten la visita de los turistas. Podremos aquí satisfacer nuestra retina admirando el entorno, repleto de lomas donde se produce la uva que da la fama a esta región de Río Grande del Sur. Encontraremos varios puntos desde donde podrán salir fotos excelentes si el tiempo nos acompaña.

La visita se completa y gana muchos enteros con la visita a las vinícolas del valle, donde podremos degustar los vinos y hacer una visita guiada por las instalaciones, donde nos explicarán todo el proceso de producción, desde la cosecha en las vides, pasando por la fermentación, hasta su envejecimiento en barriles y luego en botellas. Además, podremos comprar los vinos directamente del productor y catarlos antes para saber si son de nuestro agrado.

Vale dos Vinhedos, en Río Grande del Sur, el cogollo del viaje para conocer los vinos. Foto Juliana Monteiro Lázaro, Guiarte.com

Proponemos al menos la visita a la vinícola Miolo, una de las más grandes de la zona, donde podremos hacer un mini curso de degustación por un módico precio (de 5 a 15 reales, depende de los vinos que probemos), que luego reembolsan en compras en su bodega.

El día se completa acercándonos a Garibaldi, donde encontraremos vinícolas productoras de vinos espumantes (vinos con burbujas y cavas) típicos de la región.

La variedad de bodegas, en porte e infraestructuras, es muy interesante y algunas de ellas son como un parque temático de producción de vino, con edificios típicos y de fantasía. El único peligro es que, entre tanta degustación, acabemos un poco tocados y hay que saber que en Brasil la tolerancia de alcohol al volante es de 0.0.

Si tenemos más días para disfrutar de esta zona podemos dedicarlos a hacer deportes de aventura, como senderismo, rafting, etc. También podemos desplazarnos por carretera un par de horas para ver unas de las ciudades más famosas de Brasil, como Gramado y Canela.

Algunas vinícolas son como parques temáticos. Aquí vemos Cave da Pedra, inspirada en un castillo medieval. Foto Miguel Angel Alvarez, Guiarte.com