Qué ver en Zaragoza

Visitas y monumentos y otras cosas que hay que ver en Zaragoza

Una ciudad para ver

Zaragoza es síntesis de la historia de España y como tal, presenta excelentes monumentos que atestiguan su esplendor, especialmente en tiempos romanos, árabes, medievales y renacentistas.

El histórico Torreón de La Zuda. Imagen de guiarte.com Copyright

El centro urbano aglutina a buena parte de los mayores recursos turísticos, en torno a la Plaza del Pilar, plaza que –por desdicha- es un modelo de organización urbanística desafortunada, en las que destacan unas monstruosas farolas de un estilo que recuerda tiempos felizmente pasados.

Pero, en general, la urbe tiene una agradable alegría de vivir, excelente gente y buena gastronomía.

Como contrapunto a ese gran bagaje de arte, desde los ámbitos institucionales se ha dotado a la ciudad del mobiliario urbano de peor gusto de Europa, como se puede atestiguar en los horrorosos faros de iluminación de la Plaza del Pilar o el paseo de la Independencia, por ejemplo; y en otros elementos distribuidos desgraciadamente por toda la ciudad, con una estética artística totalitaria.

La Zaragoza romana

La muralla romana debió ser sumamente grandiosa. De ella perviven algunos restos, visibles en uno de los extremos de la plaza del Pilar.

Parece que tuvo hasta más de un centenar de torres. Sus muros alcanzaban hasta 7 metros de anchura. En total tenía un perímetro de unos 3 kilómetros.

Muy cerca de la Seo se hallan los restos del puerto, que fue el mayor de los existentes en la ribera del Ebro, y que estuvo en funcionamiento hasta entrada la Edad Media.

Por la ciudad han ido apareciendo otras muestras de la arquitectura de la vieja Cesaraugusta, entre ellos un teatro romano, del que sólo se conservan los cimientos. Era un grandioso edificio de la época de Tiberio, continuado en años posteriores, que decayó a partir del siglo III, cuando las ciudades de la Hispania Romana empezaron a declinar y a reforzar sus elementos defensivos ante enemigos exteriores. El expolio continuó en la Edad media y aún después, en que se reutilizaron sus restos.

Se pueden ver restos del teatro, foro, termas y puerto de Cesaraugusta en sendos museos municipales.

Los restos del Teatro romano han sido abiertos al público. guiarte.com Copyright

La Aljafería

La Alfajería de Zaragoza es el elemento más destacado de la época musulmana, construido hacia el siglo XI.

Interior del palacio árabe de la Aljafería. guiarte.con Copyright

El edificio sufrió una importante reforma en la época de los Reyes Católicos; fue sede, desde 1485, del Tribunal de la Santa Inquisición, cárcel, cuartel, etc. Ahora ha cobrado una vida más digna como sede de las Cortes de Aragón.

Tiene el edificio restos de bellos palacios de distintas épocas. El primero es el árabe, en torno al patio de Santa Isabel, con su pequeña mezquita, y con la Torre del Trovador, fechada en el siglo IX, en la que Verdi ubicó una famosa ópera.

Ya del periodo de la conquista cristiana son las dependencias del palacio mudéjar de Pedro IV. Finalmente están las dependencias de la época de los Reyes Católicos en 1492. En ambos casos hay que hacer mención a los artesonados.  

La catedral

La catedral de Zaragoza es un bellísimo edificio ubicado sobre la que fue mezquita mayor de la ciudad musulmana.

En la parte inferior del ábside de la seo se detecta el estilo románico, luego el gótico mudéjar. Guiarte.com. Copyright

Tiene diversos estilos arquitectónicos, desde el románico al gótico, con una bellísima impronta mudéjar que le da un aire muy peculiar.

Es una maravilla el mudéjar de la Seo. Detalle. guiarte.com. Copyright

Del románico hay parte importante en la zona de los ábsides, donde se detecta la influencia de la catedral de Jaca.

Algunos elementos no son visibles. Por ejemplo hay un conjunto escultórico tras el retablo Mayor, obra magnífica del XV.

En el siglo XIV se amplia el edificio, con estructura gótica. De esta época quedan ábsides y muros de estilo mudéjar, donde se detecta una notable influencia mudéjar.

Del siglo XV es el grandioso retablo mayor, bello ejemplo gótico de trabajo del alabastro.

Se completa la obra en el siglo XVI, con un cimborio levantado para dar más luz al Retablo Mayor, y la airosa torre barroca y la portada neoclásica, de los siglos XVII y XVIII.

El templo está magníficamente restaurado y es patrimonio de la UNESCO.

Otros edificios medievales

Hay numerosos elementos de interés que testifican el pasado de la ciudad de Zaragoza.

Arco del Deán. guiarte.com . Copyright

De la Edad Media cabría citar también la Casa y el arco del Deán. Del XIII y XIV, destacando el mirador, sobre el arco, con ventanales de tracería gótico mudéjar.

Otros puntos medievales son el Torreón de Fortea, del XV; el puente de Piedra, originario de la misma época y varias veces reconstruido; el convento del Santo Sepulcro, del XIII, con interesante claustro mudéjar; o el torreón de La Zuda, sobre las pripias murallas romans.

Perviven por la ciudad diversas torres mudéjares, prodigio de belleza, que han merecido el título de Patrimonio de la UNESCO. Citar la de La Magdalena y San Gil.  

La Lonja

En la medieval Corona de Aragón, de indudable vocación comercial, como lo atestiguan sus edificios y su historia, Zaragoza también tuvo una importante Lonja de Mercaderes.

Fue hecha según el proyecto de Juan de Sariñena, como el mejor edificio renacentista del siglo XVI.

En su fachada exterior destaca la belleza del ladrillo, que se hace más afiligranada a medida que asciende el muro.

En el interior destaca el gran salón con columnas aragonesas (anilladas en el fuste). Todo ha adquirido una notable belleza tras su restauración.

La Lonja. Imagen de guiarte.com. Copyright

Edificios del Renacimiento

Hay excelentes edificios renacentistas en la ciudad de Zaragoza, como el palacio de los Condes de Morata, del XIV, sede del Tribunal Superior de Justicia de Aragón.

Fachada de Santa Engracia. Guiarte.com. Copyright

Su zócalo se construyó con los sillares de la muralla romana. Su portada presenta las figuras de Hércules y Teseo.

La Iglesia de Santa Engracia, del monasterio jerónimo construido en el siglo XVI sobre una antigua necrópolis cristiano-romana, donde fueron encontrados los dos sarcófagos de mármol. Destaca la magnífica portada-retablo.

El Palacio Zaporta, del XVI, fue pasto del abandono. Del mismo sólo se salvó el patio, magnífico. Se le llama Patio de la Infanta en honor de Teresa de Vallabrige, esposa de un hermano de Carlos III, que residió aquí. Es el más bello de los patios zaragozanos.  

La basílica del Pilar

El templo más popular de Zaragoza es el de la Basílica del Pilar, ubicada en el lugar donde, según la tradición, la virgen visitó a Santiago y le animó en su predicación por Hispania.

Allí existió un templo de estructura románica, erigido en torno a la columna que había traido la Virgen; luego una iglesia gótica. Que ardió en el siglo XIV. El templo actual se debe básicamente a la idea de Ventura Rodríguez, y es del XVII y XVIII.

Desde el exterior, la imagen más sorprendente de éste gran edificio es la de la concentración de torres y cúpulas. La persistente utilización del ladrillo coincide felizmente con el aire mudéjar de otras torres y edificaciones zaragozanas.

En el interior destaca la concentración de gentes ante la Virgen, en un espacio sagrado donde se funde el barroquismo de los elementos materiales con una devoción honda. La capilla de la Virgen es una orgía de derroche barroco. El magnífico templete de mármol es de Ventura Rodríguez

En el recinto hay pinturas de Bayeu y de Goya, pero tal vez la joya más apreciada artísticamente es el magnífico retablo de Damián Forment donde se funden las inspiraciones gótica y renacentista.

La fachada de la basílica del Pilar. guiarte.com. Copyright

Obras del Barroco

Entre las iglesias barrocas destaca la de San Felipe, donde trabajó el propio Ventura Rodríguez, que se casó aquí con una zaragozana. La puerta de acceso a la iglesia perteneció a la propia Basílica del Pilar.

Puerta barroca de San Felipe. guiarte.com. Copyright

En el interior, la planta es de tres naves, con un atrio sobre el que se ubica el coro. Cabe resaltar la serie de apóstoles que flanquea la nave central, obra del escultor José Ramírez de Arellano.

Santa Isabel es otra gran iglesia. Santa Isabel fue una infanta de Aragón, casada con el rey Dionís de Portugal, y canonizada en 1625. Destaca l fachada monumental, muy ornamentada y con vigorosas torre.

De barroco son otras varias iglesias de la ciudad, habitualmente de ladrillo, y algún edificio civil como el Palacio de Villahermosa.  

Neoclásico

En medio del entramado urbano está la Puerta del Carmen. Construida por Agustín Sanz en XVIII, era una de las puertas de acceso a Zaragoza, aún se pueden ver los efectos de los Sitios de las tropas napoleónicas.

Palacio arzobispal. guiarte.com Copyright

La Iglesia de San Fernando de Torrero fue encargada por Ramón Pignatelli, para las gentes que trabajaban en el Canal Imperial. La decoración fue realizada por Goya, y tuvo lienzos, que desaparecieron en la Guerra de la Independencia, porque la iglesia fue cuartel a las tropas francesas.

El palacio arzobispal, de dos plantas, es de fin del XVIII. El de los Condes de Sobradiel, es más airoso, de la misma época, actualmente sede del Colegio de Notarios de Zaragoza; aún tiene un porte más noble el Palacio de los Tarín, del XVIII, que fue sede de la inquisisión.  

Moderno y actual

Es interesante el Mercado Central de Zaragoza, hecho en 1903, donde estaba el mercado de la ciudad desde el siglo XIII.

Augusto, ante el moderno Mercado. guiarte.com. Copyright

Tiene este mercado una estructura metálica del estilo que fue implantado con la llegada de los nuevos materiales y puesto de manifiesto por Eiffel, con el uso del el hierro y el cristal, dando como resultado un edificio donde se funden tradición y modernidad. Tiene en sus portadas motivos alusivos a la agricultura, la pesca y el comercio.

De época modernista Zaragoza tiene algunos edificios y un delicioso Quiosco de Música, de 1908, ubicado en la actualidad en el Parque Primo de Rivera.

De la época citada es el Museo de Zaragoza. Secciones de Arqueología y Bellas Artes, también proyectado con motivo de una Exposición Hispano – Francesa

El palacio de Miguel Larrinaga, de la misma época, es un curioso edificio donde se mezclan ideas renacentista, mudéjares y modernistas.

El estupendo edificio municipal es moderno y se ajusta a la estética de la ciudad. guiarte.com. Copyright

Del 1940 es la Cámara de Comercio, antes sede de la Feria de Muestras, en un edificio de cierta influencia mudéjar, con una airosa torre, de 59 metros de altura, emblema industrialista de la ciudad franquista.

De la década de los sesenta es el palacio municipal, que felizmente guarda una imagen de palacio renacentista acorde con la tradición local, articulado en torno a un patio central y con esculturas de Pablo Serrano.

El palacio de Congresos es de la década de los noventa, con un aire clásico, rodeado de pilares, a la imagen de los templos petripteros de la antigüedad. Tiene un interior moderno y versátil, con una buena sala de conciertos.


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