Guía de Zamora

Zamora, la bien cercada, se asoma a la orilla del Duero, con un aire de tranquilidad provinciana. Es una ciudad castigada por la decadencia, pero conserva edificios románicos excelentes.

Texto y fotografías de Justo Sánchez Sánchez

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Miguel
17/4/17
JESÚS (¡SÍ ESTÁ!) VIVO
JESÚS (¡SÍ ESTA!) VIVO 15/04/2017

Francisco Iglesias Carreño *
*Del Instituto de Estudios Zamoranos Florián D´Ocampo


Tal vez se ha querido testificar que, el proceso entrópico del universo, formaliza un hecho creativo autónomo en el que l individuo brujulea dándole impulsos motivadores que lo reformalizan en un movimiento cuasi continuo y donde su acomodo está referenciado en la materialización y el relativismo que lejos de alzarlo sobre si, lo encadena a la circunstancialidad, la mediatez y lo efímero, dando pie a cualquier albur, inseguridad o acecho, ubicado en el nada ha de llegar después, siendo este un después generalizado.


Por la “Semana Santa” reiteramos/renovamos/plasmamos los últimos hitos de los momentos de “la vida de Jesús”, rodeándola, en estas cercanías de nuestros entornos vivenciales (pueblos, comarcas, provincias, región y nación), de una especie de sabor propio, cierta genuinidad y, por ende, de raíz con sello identitario , a mayores con adobamiento del primigenio ambiente de la Edad Antigua en que tuvo lugar, ¡que históricamente fue!, como todos sabemos, dentro del concreto integral social del “Pueblo Judío”, cuando este formaba, junto a otros muchos Pueblos, parte alícuota del Imperio Romano.


Sucede a veces que esto, lo del “Pueblo Judío”, se nos escapa entre las manos, y nuestras sensaciones neuronales no manejan con agilidad mental lo de “algunos individuos de tal Pueblo” y “el Pueblo al completo”, y, en atención a ello, no lo describimos con fidelidad, rigor y exactitud. Tal y tan concreto “Pueblo Judío” tenía, como otros Pueblos, una forma de ser muy particular, propia y significada, con unas “señas de identidad” muy diferenciadas-por su historia, lengua, cultura, costumbres, ritos e incluso raza –y unas muy concretas creencias religiosas, que venían de muy antiguo, casi perdidas en el origen de los tiempos, ampliamente descritas, especificadas y documentadas, que lo hacían distinto/diferente/desigual a los otros Pueblos del orbe.


En ese peculiar “ambiente antropológico de interrelación” del “Pueblo Judío”, sometido al fuerte poder político/militar/económico del imperio romano y a su penetrante influencia cultural- aunque encubierto en una falsa autonomía-, tiene lugar, como escenario público, el desarrollo de “la vida de Jesús”. De un Jesús individuo que, como un personaje más de la historia, debe estar sujeto al mismo tratamiento que otros personajes, y donde todos teníamos que analizarlo como tal, en el seguimiento de sus ideas, de su actividad y la de aquellos que, primero como discípulos y luego como Apóstoles, le siguieron.


“Jesús” actúa e interacciona, en su trienio de vida pública, en una doble vertiente, por un lado coge el Antiguo Testamento (el pasado) y lo actualiza, le da vigencia en el cumplimiento de las profecías, es decir lo remoza y pone al día y por otra lado, concatenándolo a la raíz inicial originaria de lo anterior, propone/proyecta/maximiza una disposición normativa propia y “ex novo” con el Nuevo Testamento , en una impronta e innovadora dinámica de “la regeneración/recuperación de la vida” de los creyentes. Esta “idea de la regeneración/recuperación de la vida”, en todas sus manifestaciones, cual hecho global, gravita en el “mensaje de Jesús”, que en el inicio de su actividad parece que hace de ella sujeto al “Pueblo Judío” para después dejarla, yendo paulatina y progresivamente en la dirección de extenderla/ampliarla/universalizarla a “todos los Pueblos del Mundo”.


Para “los seguidores de Jesús”, desde el protagonismo de las profecías cumplidas, él no vino a “cumplimentar la ley antigua”, si no que vino a ponernos, a todos los individuos (hombres y mujeres), en el camino de progresar, en la creencia de su mensaje, hacia el futuro., y lo hace desde una base de lo antiguo , más su aportación principalísima, dentro de la permanencia de “algo” que, lejos de significar parón/freno/conservadurismo, implica una “renovación permanente” por aplicación precisamente de “los principios de Jesús”. ¿Qué mejor programa que las Bienaventuranzas?


Estas “ideas de Jesús son revolucionarias para el momento histórico de su época, pero también, como curiosidad social, para los tiempos venideros (¿acaso nadie hoy día deja de ligar aquello de “antes entrara un camello por el ojo de una aguja que…”, con la ultima lectura de las perversiones/pecados/corrupciones donde se denosta la acumulación de riquezas?), ya que rompen con un pasado inmóvil/fijo/determinista y nos lanzan, desde entonces, a una participación activa , en “nuestro(s) ambiente(s)”, tanto de forma individualizada como grupal.


Las “ideas de Jesús” con su (`ya nuestro´) “todos somos hijos de Dios” da a las personas (hombres y mujeres), y a los “Pueblos”, ¡a todos los Pueblos!, un sentido de plena y total igualdad frente a cualquier interpretación que se efectuara en el pasado, que se haga en le presente o que aparezca en el futuro. Así, en estas “ideas de Jesús” vamos avanzando/progresando en nuestra sociedad, en nuestro alrededor, caminando, a veces parece, muy lentamente, hacia la plena equiparación de las personas y de los Pueblos, algo que, como ya hemos dicho en otras ocasiones, más tarde o más temprano, tiene que alcanzar su grado óptimo de plenitud en todas las esferas donde plasmamos nuestras actividades.

(Tenemos de 1948 lo siguiente: “Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros”, pero lo de 1948 ya se considera en “las ideas de Jesús”, cuando Pilatos (Imperio Romano) mandaba en el lugar de asentamiento del “Pueblo Judío”)


No olvidamos el “por que de la Semana Santa”, y su exteriorización, pero “al mismo tiempo”, debemos hacerla gravitar sobre “las ideas de Jesús”, para qué no suceda que ambas cosas están disociadas o, incluso, contrapuestas.


De la “igualdad entre las personas y los Pueblos” pasamos, ¿cómo no?, a “otra” de “las ideas de Jesús” que, aunque parece que es diferente, es una consecuencia, en nuestro parecer, de la anterior, ya que si “todos somos hijos de Dios” es obvio y fijo que entre nosotros, entre las personas y los Pueblos, hay una “relación de fraternidad”. Esta “idea de Jesús” debió de ser de amplio impacto en su época, como posteriormente e incluso ahora. Pensemos en la relación Norte Sur o en algunas posturas respecto a la emigración,… a los vascos, los catalanes o que decir de lo nuestro propio: los leoneses.


Podemos con “las ideas de Jesús”, ser de “Pueblos distintos” que tienen “diferentes señas de identidad”, pero, como señalábamos en otros momentos, somos de “una única raza”: LA RAZA HUMANA.


Decíamos, ya en 1993, que las diferentes Regiones Históricas de España-nuestra Nación- nos ubican en los “Pueblos” que la forman-que como es sabido no se corresponden con algunas inventadas Comunidades Autónomas- y estos se unen con los demás Pueblos de América, África,… del Mundo, formando un abigarrado conjunto de Hechos Diferenciales sustentados por “individuos que son iguales”. Estas ideas se pueden tener por un análisis antropológico, pero también, con la apoyatura de “las ideas de Jesús”, por un hacer religioso, y los cristianos podemos y debemos conjuntar ambas líneas de actuación.


La Semana Santa en cuanto incide sobre la “vida de Jesús” no puede ni debe quedarse, para los cristianos, en una manifestación cultural, estética o plástica que coincida o no con los gustos o las modas de la época y del momento coyuntural, que pudiera estar ligada a negocios o situaciones-por ejemplo políticas- de cualquier índole, con independencia de la posible legitimidad de los mismos. Los cristianos tienen que actuar en las ocasiones, pero no ser solo de las ocasiones, es decir, tienen que estar en la coyunturalidad de los momentos pero no ser solo, ¡en exclusiva!, de los momentos. Los cristianos tienen que actuar, desmonopolizadamente, con sentido de la trascendencia en base a “las ideas de Jesús”.


La Semana Santa no es algo que concluya en si misma, y menos aún que este inevitablemente ligada a una representación escénica que, a nosotros, como legado de nuestros antepasados, nos atrae sobremanera, conmueve y revitaliza, pero que, también, y en ello está la clave, nos renueva en nuestro compromiso cristiano individualizado y grupal por “las ideas de Jesús”.


La Semana Santa concluye con un colofón incuestionable para los creyentes, cual es “la resurrección de Jesús”, ya que ahí, precisamente con esa ocasión cimera, “unimos” todas aquellas “ideas de Jesús” con algo supremo, que solo Dios controla, que es la vida. Así “nuestro (de todos) Jesús”, que ha sido condenando injustamente, torturado sin piedad y crucificado como un reo, alcanza, en nuestra opinión, su total dimensión divina.


La Semana Santa nos tiene que dar, ¡a todos!, la clave de nuestro futuro “en la permanencia de Jesús entre nosotros”, en su ligazón permanente con quienes por él somos considerados “hijos de Dios” y “hermanos en el Señor”. Para los cristianos la Semana Santa es un paso, uno más de la “plenitud de vida de Jesús”.


De esta Semana Santa, como de las pasadas y de las D.m. venideras, debemos sacar, como postulación transcendente/mayestática/fundamental, lo que desde el rescate de nuestra memoria infantil tenemos asumido e interiorizado. Sí: “Jesús (¡sí esta!) vivo”, y esta vivo para las personas y los Pueblos, para los de cualquier condición, situación o ubicación geográfica. Esa es la comunicación firme, ese es el mensaje de “nuestra Semana Santa” que vamos a trasmitir, cual es “ la permanencia viva de Jesús en los

Francisco Iglesias Carreño
08/7/15
UNESCO Y TODOS LOS CAMINOS JACOBEOS
UNESCO Y TODOS LOS CAMINOS JACOBEOS

Desde el PREPAL estimamos que la DECLARACION de la UNESCO como PATRIMONIO DE LA HUMANIDAD, de los CAMINOS JACOBEOS DEL NORTE, constituye una parcelación, innecesaria a todas luces, sobre un hecho global cual es la formalización integral de todas y cada una de las RUTAS HISTÓRICAS, en el total de la PENINSULA ÍBERICA, que conducen a la TUMBA DEL APOSTOL SANTIAGO.

Para el PREPAL es el conjunto amplio de TODOS LOS CAMINOS SANTIAGUESES, que confluían desde todas las procedencias, en su momento, a través del territorio del REGNUM IMPERIUN HISPÁNICO DE LA CORONA LEONESA, lo que enmarca y categoriza la situación PATRIMONIAL DE LA RED JACOBEA y lo que, en nuestro criterio, la engarza, por encima de la decisión de la UNESCO, con su raigambre histórica, complejidad cultural, interacción social y , por supuesto, con la asunción/defensa/proyección de la religión cristiana católica a los largo del desarrollo proceso histórico.

Nunca se debe olvidar que: “Cuando las campanas de Santiago dejaron de sonar, porque fueron sustraídas, en una razzia de ALMANZOR (en el año 997), desde la CORONA LEONESA se fue en su busca, hacia el sur, para (después del 29-6-1236 y la toma de Córdoba por Fernando III de León), hacerlas retornar a su lugar, y se hizo siguiendo el camino jacobeo mozárabe de La Plata”.

En atención a lo señalado, desde el PREPAL, reclamamos a la UNESCO que la condición de PATRIMONIO DE LA HUMANIDAD, referente a los CAMINOS JACOBEOS, sea ampliada hacia todos y cada uno de los CAMINOS JACOBEOS HISPÁNICOS (tanto españoles como portugueses).

Francisco Iglesias Carreño
Presidente PREPAL
prepalszl@gmail.com

VALORIO (PAÍS LEONÉS), 6-JULIO-2015

maria de los ángeles
14/1/14
DÍA DE VIRIATO {12 de enero}
Pro DÍA deVIRIATO (12 enero)
Francisco Iglesias Carreño*

El proceso histórico ahora (¿o es como siempre?) tiene tal dinámica, corren tan veloces los tiempos actuales (¿casi engulléndose el futuro?) que, a veces, las más solidas/recias/acrisoladas señas de identidad quedan aparcadas, en el mejor de los casos, ocultadas, en otros supuestos y, en algunas ocasiones, ignoradas. Acontece que “la novedad” es, ¿acaso existen dudas?, aplaudir lo foráneo. Resulta que “las mascaradas” vienen de los zoelas y eso si parece, por el momento, que se pude celebrar, suponemos que no tanto como para pedir el retorno de “La Tabla de Astorga”, pero admitamos que ya ser de los astúricos se asume y desde tal atalaya llegamos, ¿por qué si llegamos?, a los lusitanos.

Aquí en Zamora, en el Oeste de la España Nación, dentro de la Corona Leonesa{Extremadura+Reino Leonés+Galicia+Asturias}(¿cual espacio que un día reconocerán Hispania Nostra, Annisty Internacional o Grean Pace y la UNESCO?), o si lo prefieren, en seguimiento del Dr. Sánchez Candeira (D. Alfonso), en el Regnum Imperium Hispánico Legionensis, tenemos a mano, ¡ muy a mano!, un girón extraordinario/portentoso/descomunal de esas señas de identidad nuestras que marcan nuestro hecho diferencial a nivel de cotas de gran enjundia, relevancia y excelencia.

Como un aspecto más, de los muchos que hemos tenido, de nuestro entorno familiar/fraternal/próximo hemos caminado/crecido/madurado a lo largo de nuestra vital existencia por las calles/rúas/plazas zamoranas desde nuestra infancia en la observancia/vigilancia/tutela de la efigie/monumento/estandarte, en impactante, impresionante y majestuosa estatua, de Viriato.
Conmemorar a Viriato, dedicarle un día a Viriato, hacer “El Día de Viriato” , no es una propuesta sin más ya que, en nuestro criterio, responde a explayar una seña de enraizamiento que nos es común. Viriato es aquí, ¡siempre lo ha sido!, nuestro referente contra cualquier tipo de opresión, y lo tomamos a ras de la actualidad, aunque su vida trascurriera, posiblemente, entre los años 180 a.C. a 139 a.C.

Nos ha parecido que la fecha del 12 de enero, de cada año y todos los años, en la ciudad de Zamora, no supone sólo, con serlo, en nuestra opinión, el rememorar la feliz iniciativa de la re-inauguración de la estatua de Viriato en aquel momento/instante/ocasión del 12-1-1904, ubicada en el entorno de la Plaza que hoy día vigilan/adornan/acompañan la Diputación y el Parador, supone también, ¡y mucho!, el enlazar con la identidad zamorana, con las raíces de Zamora, de lo zamorano y de los zamoranos y zamoranas. [Ya sabemos, que lo sabemos todos, que por ese camino se llega a la leoneseidad] .

Hemos señalado que cuando tremolamos “La Seña Bermeja” ya asumimos, desde la zamoraneidad, que las ocho franjas rojas significan las victorias de Viriato sobre los cónsules/generales/pretores del Imperio Romano (¡ que eran los invasores!), porque tenemos interiorizado, incluso desde la infancia, ese "Terror Romanorum" que, tan explícito, situó nuestro paisano, el ciudadano Barrón González (D. Eduardo)-nacido en Moraleja del Vino- en su famosa/magnifica/extraordinaria estatua, y con ello, aún sin quererlo, viajamos hacia las señas identitarias de lo zamorano (y de los zamoranos) y su inserción en la leoneseidad y, justo es decirlo, en la españolidad compartida.
En ese viaje al pasado de Zamora, de lo zamorano, que avanzamos junto a Viriato (por medio de la contemplación/vivencia/recuerdo con su estatua), ya sabemos que nos hacemos miembros de una comunidad pre-romana (los lusitanos, e incluso los astures zoelas) y, por la tanto, en hermanad con ellos, participamos de tales raíces originarias, y lo hacemos al mismo tiempo que asumimos la romanización.
Viriato es la raíz lusitana que, en Zamora y desde su origen en Sayago, contribuye a nuestra conformación antropológica, y entendemos que es bueno, puede que incluso oportuno, hacer uso de tal ambiente que viene de lejos, que distingue y precisa el oeste peninsular y hace mella diferencial positiva del mismo.
Puede que, con productos de la tierra, una comida (¿o fue comilona?¿o ágape pantagruélico?), como la que efectuaron los que sí quisieron amplias solemnidades, efectos mediáticos y magnificencias proyectivas para la inauguración de la estatua de Viriato,¡ ya en 1904 !, esté en consonancia a lo que debe ser nuestra celebración de “El Día de Viriato”, todos los 12-enero de cada año, pero incluso unas nutritivas/apetitosas/picantes sopas de ajo pueden hacer los honores, la cuestión es que, ¡ en este ahora!, en este momento "nuestro Viriato", porque.. ¿verdad que es nuestro?, y no sólo por la estatua cedida por el Estado, se encuentre arropado por ese calor social/cultural/identitario de los suyos., que somos a lo largo del proceso histórico, ¡hemos sido siempre!, nosotros. . .
11-1-2014
*Presidente PREPAL prepalszl@gmail.com @PREPALSZL

norma de san fernando
08/11/10
descendencia
hola, vivo en Argentina mi abuelo vino de pequeño con su padre Maximino de San Fernando, de Zamora, España. èl llevaba ese apellido por que fue abandonado de bebe en el convento de San Fernando, yo quisiera saber donde esta ubicado el convento o iglesia y si hay manera de averiguar algo de ese niño que fue mi bisabuelo...gracias Norma

Alvaro_gl

19/10/07
Zamora sorprende gratamente
Conocí Zamora porque tuve que asistir a un evento en la ciudad. Nunca había despertado mi interés, pero luego tengo que decir que me gustó mucho. Es una ciudad pequeña y agradable y tiene un paseo por el centro bastante majo. La catedral merece mucho la pena. Me parece bastante buena.