Qué ver en Wurzburgo

Wurzburgo (Alemania) fue prácticamente destruida por los bombardeos ingleses en la Segunda Guerra Mundial, pero la ciudad conserva atractivos suficientes que justifican el viaje.

La catedral de San Kilian

Las agudas flechas de la catedral de San Kilian dominan sobre los tejados de la vieja ciudad de Wurzburgo desde hace siglos.

La elevada portada de la catedral de San Kilian, uno de los grandes templos románicos alemanes, en Wurzburgo. Imagen Bayern Tourismus Marketing GmbH

La catedral es de un austero Románico y fue iniciada en el año 1040. Tiene grandes dimensiones, pues su longitud (más de cien metros) la convierte en uno de los mayores templos de este estilo artístico.

El obispo Bruno de Würzburg fue el iniciador de este edificio, al que precedieron en el lugar otros dos que fueron devorados por los incendios. Se finalizó prácticamente en 1075, pero sufrió modificaciones en las épocas gótica y barroca.

A causa de los daños de los bombardeos, el edificio quedó severamente dañado, por lo que gran parte ha sido reconstruido, eliminando añadidos barrocos, en favor de la pureza románica.

La catedral, de tres naves, tiene diversos elementos de interés, entre los que cabe destacar la pila bautismal (1279), varios trabajos del escultor gótico Tilman Riemenschneiderm y una excelente colección de tumbas episcopales góticas, renacentistas y barrocas, además de la capilla Schönborn, de Balthasar Neumann.

Marienkapelle

Al igual que la catedral, la Marienkapelle está cerca del Viejo Puente, y es una de las iglesias de más personalidad de la ciudad de Wurzburgo.

La Marienkapelle es uno de los templos más llamativos de Wurzburgo. Imagen de Luis Javier Alvarez. Guiarte.com

Ubicada al lado de la plaza del Mercado, la Marienkapelle o Marktkirche, es una bella iglesia gótica a la que da especial relevancia la rojiza piedra arenisca en la que se construyó, y las acusadas líneas verticales de su estilo gótico.

El templo, iniciado en 1377, cuenta con un airoso campanario, también gótico.

En la portada hay una Anunciación debida al escultor Riemenschneider. También en el exterior hay sendas esculturas de Adán y Eva, del mismo autor. En el interior hay más obra de este artista.

También se pueden ver en el interior de esta iglesia el relicario de San Aquilino, un religioso nacido en el lugar, y la tumba del arquitecto Balthasar Neumann.

El templo tuvo que ser reconstruido casi en su totalidad tras los bombardeos británicos de 1945.

Neumünster

En el lugar donde fueron martirizados los primeros predicadores irlandeses, en el siglo VII, se alza esta magnífica iglesia, de excelente portada barroca.

Neumünster. Fachada barroca del templo erigido donde fueron martirizados los primeros predicadores irlandeses de Wurzburgo. Imagen de www.neumuenster-wuerzburg.de/

Aquí hubo una iglesia románica, profundamente remodelada en época barroca. El edificio quedó gravísimamente dañado en la Segunda Guerra Mundial, por lo que tuvo que ser rehecho en su mayor parte.

El edificio barroco cuenta también con una magnífica cúpula y alberga diversos elementos de interés en el interior, entre ellos las tumbas de los santos irlandeses martirizados allí y una Virgen de Tilman Riemenschneider el gran escultor del Gótico final, originario de Wurzburgo.

Ayuntamiento o Rathaus

Cerca del Puente Viejo, en la calle que conduce a la catedral, nos encontramos con el curioso ayuntamiento (Rathaus) de la ciudad.

La silueta de la torre del ayuntamiento domina también el entramado urbano. Imagen de Luis Javier Alvarez. Guiarte.com

La parte inferior fue residencia nobiliaria hasta el siglo XII; sobre ella se levantó un nuevo cuerpo en el siglo XV y otro más en el XVI. Tiene pinturas en la fachada y una airosa torre, con sendos bellos relojes, uno solar y otro mecánico.

La torre es una construcción que fue elevándose en el transcurso del tiempo y su aspecto actual es del XVII.

Cercano al edificio está la Vierröhrenbrunnen, fuente de las cuatro bocas, que representan al valor, la justicia, la sabiduría y la moderación. Fue un regalo de los obispos-príncipes a la ciudad. En carnaval, las gentes acuden a ella para lavar los monederos vacíos… en espera de la fortuna.

El heterogéneo conjunto y el grato entorno hacen de esta zona de Wurzburgo una de las más amenas de la urbe.

El Puente Viejo

El Puente Viejo de Wurzburgo es una obra de los siglos XV y XVI, que reemplazó a la anterior, del siglo XII, dañada por inundaciones en los siglos XIII y XIV.

La entrada al viejo casco urbano de Wurzburgo, desde el Puente Viejo, resulta impactante para el turista. Imagen de Luis Javier Alvarez. Guiarte.com

El aspecto magnífico que tiene en la actualidad se consiguió en 1730, cuando se colocaron las esculturas realizadas por Claude Curé, y que representan a distintos santos, entre ellos los predicadores irlandeses que cristianizaron la zona.

Desde el puente viejo se disfrutan magníficas vistas de la ciudad. Al hallarse este en medio del conjunto, con el casco urbano as un lado y al otro la fortaleza de Mariemberg.

La Residencia

Wurzburgo está en la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO por este soberbio palacio barroco.

Escalinata del Palacio de la Residencia de Wurzburgo. Imagen www.schloesser.bayern.de - Bayerische Schlösserverwaltung

Este palacio es uno de los más grandes y bellos de la época y muestran el poderío de dos obispos-príncipes, Lothar Franz y Friedrich Carl von Schönbom. Fue construido entre 1719 y 1744, aunque el remate a la obra tuvo lugar en 1770.

Magníficos jardines rodean a este suntuoso palacio, comparable a los que en su tiempo se construyeron en París, Viena o Madrid, y en cuya ornamentación – desarrollada entre 1744 y 1780- participó un gran elenco de artistas llegados de Flandes, Múnich a Italia, entre ellos Tiépolo, y dirigidos por Balthasar Neumann.

También forma parte del conjunto Patrimonio Mundial de la UNESCO la plaza de la Residencia, ante la cual surge una calle que conduce a la cercana plaza de San Kilian, donde está la catedral.

Una de las alas del Palacio de la Residencia, vista desde los jardines, que tambien son Partimonio de la UNESCO. Imagen Jochen Keute/Deutsche Zentrale für Tourismus.

La Residencia tiene dos grandes fachadas, una de ellas hacia la plaza y otra hacia los jardines. Consta de un cuerpo central y sendos cuerpos simétricos laterales con pabellones ovales en el centro de las respectivas fachadas laterales.

Es extraordinaria la decoración de la sala de recepción con su grandiosa escalera, que por suerte no fue dañada por las bombas de los ingleses. La bóveda superior lleva el sello de Tiépolo y representa los cuatro continentes.

También es de especial interés la sala del Emperador, también con frescos de Tiépolo.

Son visitables también los Aposentos, de gran riqueza decorativa, y la Capilla palaciega, obra de Neumann.

La Sala del Emperador, en el Palacio de la Residencia de Wurzburgo. Imagen de Achim Bunz/www.schloesser.bayern.de - Bayerische Schlösserverwaltung

Tal vez el ámbito más espectacular de todo el edificio es el referido a la capilla palaciega. Esta iglesia es uno de los ejemplos más gloriosos del arte Barroco en Alemania, y esta situada en la zona suroeste del palacio, por lo que bastante gente que no ha sido advertida de su gran interés se va sin visitar la dependencia. En la magnífica dependencia trabajaron los arquitectos Lucas von Hildebrandt y Balthasar Neumann, así como el pintor Tiépolo.

Tal vez el ámbito más espectacular de la Residencia de Wurburgo es el de la capilla. Imagen de Luis Javier Alvarez. Guiarte.com

La ciudadela Mariemberg

La ciudadela de Mariemberg, o Festung Marienberg, como se conoce en alemán, se halla en Wurzburgo, dominando una colina a la orilla de la corriente del Main.

La fortaleza de Mariemberg, entre viñedos. Imagen de Andreas Bestle/ Turismo Alemán/Congress-Tourismus-Wirtschaft Würzburg

Es una fortaleza que llama la atención del viajero pues se contempla desde cualquier parte de la urbe. El paseo hasta la misma resulta agradable, por permitir el goce del paisaje, repleto de viñedos, y la contemplación de la ciudad.

Allí hubo un castro celta y ya en la Alta Edad Media se construyó una iglesia, que en el entorno del XIII se rodeó de una fortificación. Allí los obispos se construyeron pronto una residencia que en algunos momentos padeció los rigores de las luchas políticas. Ante ella, en el siglo XVI, se vivieron revueltas de campesinos. Gustavo Adolfo de Suecia la conquistó en 1631, y los obispos -pasado el dominio sueco- la reconstruyeron en estilo barroco.

También ha sido uno de los lugares fuertemente dañados por los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial.

Museos de Wurzburgo

Hay varios museos de interés en la ciudad de Wurzburgo, en lo que se testimonia la intensa vida cultural de la urbe.

Anónimo. Santa Isabel de Turingia alimenta un enfermo; hacia 1500. En el Museo de la catedral de wurzburgo. Imagen www.museum-am-dom

En la propia Residencia, en el edificio central está la Galería Nacional de Wurzburgo, con pintura veneciana del XVII y XVIII; en el ala sur se muestra el Museo Martin von Wagner, con pintura y escultura del XIV al XIX y abundantes obras romanas y griegas.

En la fortaleza de Mariemberg se halla el Mainfränkisches Museum Würzburg, con materiales de la zona correspondientes a diversas épocas. Entre las obras, figuran varias del escultor Tilman Riemenschneider (1460 - 1531) que fue un escultor nacido en Würzburg, y que dejó abundante obra escultórica en piedra y madera.

El Museo de la catedral de Wurzburgo fue inaugurado en marzo de 2003, y muestra obras del siglo XX a la actualidad, Curiosamente, mezcla materiales de la época románica gótica, barroca y actual, con obras de artistas modernos como Joseph Beuys y Otto Dix, en un atractivo diálogo artístico que permite interpretar cómo se han representado distintos temas a lo largo del tiempo. También tiene obra de Tilman Riemenschneider y su taller.

El Museum im Kulturspeiche Würzburg, recoge las colecciones municipal y la Peter C. Ruppert Colection, con materiales de la segunda mitad del siglo XX. La colección municipal exhibe arte de la región, del siglo XIX en adelante.


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