Qué ver en Viseo

Viseo -en portugués Viseu- es una urbe con aire decadente, pero que atesora una importante historia y rincones atractivos para quien acude a ella a gozar de turismo, el arte y la gastronomía.

Qué ver en Viseo

Lo más interesante de Viseo, por su valor histórico y artístico, se halla en el casco viejo.

Plaza Don Duarte, ya en horas avanzadas, Al fondo el balcón de los canónigos y la catedral. Guiarte.com

La catedral preside el cerro en el que se halla el corazón del antiguo Viseo; frente a ella la bella iglesia de la Misericordia, con su fachada blanca y barroca.

Junto a estos edificios se levanta el museo Grăo Vasco, con obra de primitivos pintores portugueses.

En toda la zona abundan los rincones evocadores y plazas recoletas en las que hay numerosos cafés y restaurantes.

Un poco más abajo, la Plaza do Rossio también tiene interés con algunos edificios oficiales y la bella iglesia de San Francisco, en un marco de excelente vegetación.

Por otros puntos de la urbe, aparecen restos de las viejas murallas, bellas iglesias y casones con sabor de siglos.

La catedral de Viseo

La catedral de Viseo es románica en su origen, pero ha sufrido diversas modificaciones a lo largo de los tiempos.

El claustro de la catedral de Viseo es uno de los mejores del Renacimiento en Portugal. Guiarte.com

La fachada tiene un aire extraño en el que se mezcla la austeridad cubista de las torres románicas, con la parte central, rehecha en el XVII, que destaca por el tono más blanco de la piedra y sus seis estatuas, una de las cuales representa a san Teotonio, patrono de la ciudad, y primer santo portugués.

De las dos torres, sólo la del reloj es original, la otra se reconstruyó en el siglo XVII. En medio, el cuerpo central está basado en tres registros horizontales. Las estatuas de los nichos laterales corresponden a los cuatro evangelistas; el que está sobre el dintel de la puerta es el de san Teotonio, y en el más elevado corresponde a la virgen de la Asunción.

La imagen de san Teotonio aparece con báculo episcopal, pues fue nombrado obispo de Viseo a la vuelta de su primer viaje a Jerusalén.

Fachada de la catedral de Viseo. Guiarte.com

En el interior de la iglesia se observa la reconstrucción del siglo XVI, de aire manuelino, especialmente visible en el techo, con bellas nervaduras de ligadura. En la capilla Mayor, un gran retablo barroco.

Es interesante también el claustro renacentista. En él se aprecia una bella puerta primitiva, de transición entre Románico y Gótico. También se aprecian en el claustro unas buenas azulejerías del siglo XVIII.

Este claustro, del XVI, es un bello trabajo obra del italiano Francesco Cremona, quien realizó otras obras en Portugal en los inicios de aquel siglo. La planta superior es del XVII. Otra dependencia de notable gracia es el airoso paseo o balcón de los canónigos, también del autor italiano.

En medio de la plaza, el grácil crucero del siglo XVIII, armoniza con las torres de la catedral por la severidad de su granito reverdecido por el musgo.

Una bella puerta de transición del Románico al Gótico une el Claustro con el interior de la catedral de Viseo. Guiarte.com

La iglesia de la Misericordia

Justo enfrente de la adusta mole de la catedral de Viseo se alza la Iglesia de la Misericordia, desplegando su belleza barroca, realzada por el contraste de tonos blancos y del gris del granito.

La monumental portada de la iglesia de la Misericordia, en Viseo. Guiarte.com

Es una portada realmente bella, de una estructura en la que predomina el sentido horizontal, realzada por las altivas torres laterales y el frontón ondulado central, que corona un portal de extraña belleza en el que priman las líneas curvas y el balcón que rodea un ventanal triple.

Llama la atención, frente a la belleza aparatosa de la portada, el interior de la iglesia, de una sola nave, pero también de un delicado equilibro entre clasicismo y barroquismo.

La gracia barroca de la iglesia se complementa con la fuente que tiene a la izquierda, la Fonte das Tres Bicas o fuente de los Tres Caños.

La instalación es de una marcada estética barroca, y una inscripción central nos muestra la fecha de 1805, aunque en el emplazamiento actual.

Interior del tempo de la Misericordia, en Viseo. Guiarte.com

Museo Grão Vasco

El conjunto artístico monumental del cerro histórico de Viseo se completa con otro gran edificio de granito, el palacio de los tres Escalones, que alberga en Museo Grão Vasco.

Detalle del cuadro de San Pedro, del museo Grão Vasco. Guiarte.com

El edificio surgió en el final del siglo XVI como seminario para formación del clero, y en 2001-2003 fue restaurado por Eduardo Souto de Moura para adecuarlo perfectamente a su destino museístico.

El palacio se sitúa al lado norte de la catedral, y en él se albergan pinturas de la catedral y de otros templos de la zona, además de elementos como mobiliario, porcelanas, tapices y joyas.

En general, las obras son de artistas portugueses, varias de ellas de autores de la llamada Escuela de Viseo. Entre los grandes autores, Grão Vasco y Gaspar Vaz.

Vasco Fernandes, conocido popularmente como Grão Vasco, es un notabilísimo pintor de Viseo que trabajó también en lugares como Coimbra y Lamego. En el museo está un conocido cuadro de Grão Vasco sobre San Pedro.

Gaspar Vaz es otro pintor de la misma época, el entorno del 1500, quien coincidió en algunos momentos con Grão Vasco. También trabajó en el norte de Portugal.

La monumentalidad del edificio que alberga el museo Grão Vasco, queda atenuada por los automóviles que habitualmente llenan la plaza. Guiarte.com

Rossio

El corazón de Viseo está en la plaza de la República o Rossio, una zona de expansión de la urbe desde el siglo XVI.

La bella iglesia barroca de San Francisco, en Viseo. Guiarte.com

La zona de Rossio aglutina una serie de espacios aledaños con edificios religiosos, civiles y burgueses, enfrente de agradables ámbitos ajardinados donde no faltan esculturas y fuentes.

Iglesia de San Francisco
El edifico religioso emblemático de esta zona es la iglesia de la Orden Tercera de San Francisco, otro de los bellos templos barrocos de esta ciudad. El templo se alza en una ladera y su fachada queda realzada por una escalinata.

La portada -al igual que la iglesia de la Misericordia- presenta un bello juego de tonos entre los paramentos blancos y los elementos de granito. Ese juego se realza con las formas caprichosas de la puerta, el óculo y las ventanas, enmarcado todo en un frontón ondulante que entronca deliciosamente con las formas vegetales del jardín/bosque le la rodea.

El edificio, de finales del XVIII, cuenta con un bello campanario, también barroco. En el interior, de una nave, sobresalen los retablos rococó y los azulejos, de la misma época, en los que hay escenas relativas a la vida de san Francisco.

Edificio de la municipalidad de Viseo. Guiarte.com

El ayuntamiento
El edificio de la municipalidad es del siglo XIX. Se trata de una edificación palaciega de dos plantas debido al arquitecto Matos Cid.

Museo Almeida Moreira
En la parte elevada de esta zona urbana se alza la bella casa do Soar de Cima, del siglo XIX, bellamente decorada con azulejos. Allí habitó Francisco Almeida Moreira, quien legó a la ciudad una importante colección de arte.

Al lado, se alza otro monumental edificio, la Casa de la Misericordia.

El museo Almeida Moreira, en Viseo. Guiarte.com

Otros templos de la ciudad de Viseo

Aparte de la catedral y las iglesias de la Misericordia y los Franciscanos, en el casco urbano hay otros templos de relativo interés.

La iglesia del Carmen, en Viseo, es una obra barroca de notable prestancia. Guiarte.com

La iglesia del Carmen, data del siglo XVIII. Es una obra de notable prestancia, con una airosa portada barroca flanqueada por dos torres y ennoblecida por una pequeña escalera. En el interior reina una notable exuberancia decorativa.

Muy cerca de la iglesia del Carmen se halla el seminario, hecho en el siglo XIX después de que ardiese el inmueble precedente. El edificio, muy armónico, conserva la iglesia anterior, del siglo XVIII, de belleza barroca.

La iglesia de san Benito, de los siglos XVII y XVIII, tiene un aspecto austero. En su interior destacan sus excelentes azulejos.

Por el casco viejo, cerca de la zona de la catedral, se hallan otras iglesitas, en las que se une el sabor popular y el artístico, como la Capela de san Sebastián, y la de los Remedios, esta última de forma octogonal. Ambas son del XVIII.

La bella iglesita del Seminario de Viseo. Guiarte.com

Las murallas de la ciudad

Desde tiempos romanos, la ciudad de Viseo ha tenido un recinto defensivo.

Las piedras ciclópeas dan encanto a las milenarias murallas de Viseo. Guiarte.com.

En algunos puntos de la ciudad aún se pueden encontrar restos de las murallas romanas, que ocupaban un espacio mayor que las medievales.

En la Edad Media tuvo también un castillo fortificado en la cima donde ahora se alza la catedral.

Pero aquellas defensas, arruinadas, fueron rehechas a finales del siglo XV, cuando Alfonso V de Portugal ordenó construir una cintura de murallas de la que todavía quedan algunos vestigios.

La dura experiencia de las incursiones castellanas fue lo que indujo al monarca luso para encargar este refuerzo defensivo de la urbe.

La puerta de Soar, en Viseo. Guiarte.com

El tiempo y el desarrollo urbano han ido destrozando buena parte del recinto, aunque aún quedan numerosos lienzos y dos de las siete puertas, las de Soar y las de Cavaleiros.

La puerta de Soar lleva un arco apuntado en el que destaca una lápida por la que se dedica Portugal a la virgen a de la Concepción. Hay también en ella hornacinas para san Francisco y san Antonio.

La puerta de los Cavaleiros tiene un arco apuntado, junto al que existe una hornacina con la imagen de san Juan bautista. En un muro lateral hay un templete con una talla de la virgen de Gracia.

Entre las viejas calles empedradas, en las que se alternan casonas nobles y otras abandonadas en las que reinan la vegetación y los gatos, aparecen a veces lienzos de los viejos muros, en los que se mezclan las piedras de cantería con enormes bloques que parecen ubicados por gigantes mitológicos. Aún decadentes, los muros de Viseo tienen encanto.

La puerta de los Cavaleiros, en Viseo, Guiarte.com

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