Qué ver en Valdivia

Valdivia es una de las ciudades más antiguas de Chile. Vemos algunos de sus puntos de interés.

La feria fluvial

La Feria Fluvial de Valdivia es el punto de más atracción para el turismo. Está ubicada al lado del río Callecalle, enfrente de la isla Teja.

Animacion y colorido en los puestos de la Feria. Guiarte.com/Luis Alvarez

Es una zona animada, en la avenida Arturo Prat. Junto al rio se abre un mercado animado y colorista, en el que se despachan productos agrarios y del mar, pescados y mariscos. En la orilla del río se hallan embarcaciones que pueden permitir el viaje a localidades cercanas, en medio de un ambiente natural magnifico.

A la orilla del mercado descansan los lobos marinos. Antaño estos se acercaban hasta los mismos puestos del mercado, pero se ha adecuado la zona con enrejados y balsas para que los animales puedan “hacer su vida” sin mezclarse con los viandantes.

Hay que advertir que, aunque pacíficos, los machos pueden pesar hasta 300 kilogramos y no son animales domésticos.

Los cormoranes contemplan la actividad de los puestos de pescado, desde la orilla del río Callecalle. Guiarte.com/Luis Alvarez

Al norte de la zona está el puente Pedro de Valdivia, construido a mitad del siglo XX y que resistió tanto el terremoto como el maremoto posterior. Este puente conecta con la isla Teja (llamada así porque en ella había una fábrica de teja en la época colonial) en la que se halla la sede de la universidad y algunos museos.

Merece la pena la visita de la zona. La animación, las vistas hacia la ciudad y hacia la zona del río Valdivia, el verdor, las aguas, la naturaleza…los lobos marinos, cormoranes y gaviotas buscando los desechos del mercado. En el año 2009 se incluyó el lugar como Monumento Nacional de Chile, por su evidente tipismo.

Las imágenes más icónicas de la ciudad son las tomadas desde la otra parte del río, en la isla Teja, enfrente de la Feria.

General Lagos

La calle dedicada al general Lagos y su prolongación, Yungay, discurre paralela a la costanera, la zona de la Feria Fluvial. Desde 1991 se clasificó como Monumento Nacional por ser “zona típica”.

Casa Pausenberger. Imagen Guiarte.com/Luis Alvarez.

El tipismo de la calle radica en sus viejas casonas, que denotan la actividad constructiva de las familias locales en el siglo XIX, cuando numerosas familias alemanas se instalaron en la zona y generaron cierto despegue económico.

Estas casonas son de las pocas construcciones antiguas (aunque han sido remozadas) porque la zona resultó afectada tanto por el terremoto de Valdivia (1060) como un incendio que asoló la ciudad en 1909.

Junto a esta calle están también otros dos elementos muy antiguos, como son uno de los torreones defensivos coloniales y también la iglesia de San Francisco.

El torreón de los Canelos fue parte de las defensas de la ciudad y se diseñó en 1678, después de que se iniciara la repoblación de este punto, en el que la colonización seguía teniendo problemas con los indígenas. Es monumento Nacional desde 1929.

También está junto a esta calle la Iglesia de San Francisco, el templo más antiguo de la ciudad, del que se amplía la información en el epígrafe de dicado a los templos.

El torreón de los Canelos. Imagen Guiarte.com/Luis Alvarez.

Templos de la ciudad

Como ciudad de origen hispano, la religión tiene también huella indeleble en el casco urbano de Valdivia, aunque los desastres han sido duros con el patrimonio constructivo.

Iglesia de San Francisco, en Valdivia. Imagen Guiarte.com/Luis Alvarez.

La catedral de Nuestra Señora del Rosario, es moderna. Se halla en la plaza de la República. Ha habido en este mismo lugar numerosas construcciones desde la época colonial. En algún grabado del siglo XVIII aparece una iglesia con dos altivas torres.

La actual es moderna, y alberga en realidad dos templos y un museo religioso. En este se conservan algunos elementos provenientes de las 14 edificaciones precedentes.

Con un estilo sobrio y de líneas rectas, lo más destacado es su flecha campanario que se eleva 50 metros de altura y preside la imagen de la ciudad. En su interior el templo mantiene un plano de cruz latina y con tres naves separadas por columnas; todo de una estética austera y funcional.

La catedral anterior, de 1911, quedó destruida en 1960 por el gravísimo terremoto. La actual se inició en 1987 y se inauguró 11 años más tarde.

Catedral de Valdivia. Imagen Guiarte.com/Luis Alvarez.

La otra gran iglesia local es la de San Francisco originaria del siglo XVI. A lo largo de la historia ha tenido diversas modificaciones

Pasó a ser en el siglo XIX convento de capuchinos. Entre los daños del último siglo hay que citar el incendio de 1928 y el terremoto, sucesos que obligaron a nuevas reconstrucciones de este templo, en el que se efectuó la primera consagración sacerdotal de un capuchino mapuche a mediados del siglo XX.

El último incendio del templo ocurrió en 2013.

La iglesia y el convento son Monumento Nacional desde 2017.

Centros de Cultura

Las ciudad de Valdivia tiene un centro universitario, Universidad Austral, que se ubica en la Isla Teja.

Casa Anwanter, donde se halla el museo Histórico y Antropológico Maurice van de Maele. Imagen de http://valdiviaturismo.cl/

También en la isla hay varios museos y el Jardín Botánico, creado en 1957, en el que -aparte de la flora exótica- está representada la rica flora valdiviana.

El Jardín Botánico de la UACh es un lugar de ocio y un laboratorio abierto para la universidad y para quienes se interesan en la vegetación nativa y exótica, con un total de unas 950 especies de plantas

Un centro cultural de la isla Teja es también la Casa Anwanter, donde se halla el museo Histórico y Antropológico Maurice van de Maele. Esta era la residencia de un colono alemán que despegó una notable actividad económica en la población desde 1850.

La casa acabó en manos de la Universidad Austral y alberga elementos que explican el pasado de la zona, desde su poblamiento mapuche a la época colonial y la llegada de colonos alemanes. En el museo hay objetos de diverso tipo, desde alfarería a representaciones de los salones coloniales.

No lejos, al lado del puente Pedro de Valdivia, están las antiguas Casas Prochelle, dos casonas de los inmigrantes alemanes, una de las cuales es centro cultural. El jardín de las casas es ahora parque público.

Muy cerca, al lado del río calle Calle, esta también otro centro cultural, el Museo de Arte Contemporáneo de Valdivia o MAC de Valdivia edificado sobre lo que restaba de la que fue cervecería Andwanter.

Las fortalezas hispanas

Para proteger esta parte del imperio español, en torno a Valdivia se ubicó un cinturón de fortalezas impenetrable, del que quedan restos, pese al paso del tiempo y los desastres naturales.

Cañones en la fortificación de Niebla, a 15 kilómetros de la ciudad de Valdivia. Imagen de www.turismochile.com

El río Valdivia desemboca en la bahía de Corral. A un lado y otro había grandes fortalezas, y en medio la isla de Mancera.

Mancera fue en algún momento sede de la gobernación y lugar donde se asentó eventualmente la población de Valdivia. Sus ruinas revelan los restos de un poderoso recinto fortificado, con plaza de armas, iglesia, convento, etc.

En niebla, en el norte de la bocana de la bahía se asentó el Castillo de la Pura y Limpia Concepción de Monfort de Lemus, edificado en 1671 y dotado con 18 cañones que cerraban la entrada a corsarios. Es visitable y hay un museo

Al sur, en Corral, se asienta el castillo de San Sebastián de la Cruz, con una veintena de cañones. Su construcción es de 1645. Hay aún otras importantes fortificaciones cercanas.


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