Qué ver en Río de Janeiro

Aquí puedes conocer los lugares de mayor interés turístico de Río de Janeiro.

Playas de Río de Janeiro

Río de Janeiro es una ciudad muy extensa, en un emplazamiento natural idílico, con kilómetros de playas variadas entre la bahía y el Atlántico.

Playa Roja (Praia Vermelha) de Rio de Janeiro, una playa local y poco conocida ubicada en el tranquilo barrio de Urca donde también se encuentra el famoso Pan de Azucar.

El gran Río de Janeiro, con entre 10 y 12 millones de habitantes, es una ciudad de gran extensión, como se puede imaginar. El emplazamiento es magnífico, con selva, sierra y mar, entre la bahía de Guanabara y el océano Atlántico. Tiene playas muy variadas y de gran interés turístico.

Las mejores playas son las oceánicas, porque las que dan a la Bahía se hallan un poco más sucias, por el tráfico marítimo y porque las corrientes son mucho menores y no ayudan a mantener las aguas limpias.

Por tanto, las mejores playas de Río están en el sur de la ciudad, mirando directamente al Océano Atlántico; son también más concurridas, tanto de público local como turistas. También son más agitadas las aguas, sin llegar a ser peligrosas, salvo en resaca. Todo eso ayuda a que también sea un paraíso para los amantes del "surf" o "body board".

Las playas más famosas de Río son las de Copacabana, Ipanema y en menor medida Leblon, las tres muy cerquita. Copacabana es la más grande, como unos 4 kilómetros, más o menos lo mismo que Ipanema y Leblon juntas. A lo largo de las tres se pueden ver puestos de salvamento o socorristas de la playa. Estos puestos siguen una numeración y sirven de referencia para quedar con otras personas en las proximidades de los puestos de salvamento. Algo como "estoy en frente del puesto 10".

Visual panorámico de Leblon e Ipanema, playas kilométricas de gran calidad y mucha afluencia de bañistas.
Aparte de estas conocidas playas de la zona sur de Río, en la zona oeste tenemos otras playas bastante menos renombradas, pero con mucha calidad. Son, por ejemplo, las playas de Prainha y Grumari. Visita este blog para conocer mejor las playas del oeste de Río de Janeiro.

Playa Copacabana

La playa de Copacabana, de Río de Janeiro, internacionalmente famosa, es un lugar de concentración turística y hotelera.

Si preguntamos por nombres de playas famosas seguramente nadie se olvide de nombrar la playa de Copacabana en Río de Janeiro, tal vez gracias a las numerosas canciones que hablan sobre ella. Su fama es merecida, por la calidad de la arena y por la enorme afluencia turística. Pero la verdad es que Río de Janeiro tiene varias playas preciosas y Copacabana posiblemente no sea la mejor.

Visual panorámico de la playa de Copacabana.

La playa es bastante grande, en forma de media luna, con un recorrido de cuatro kilómetros aproximadamente de punta a punta. Aunque hay que decir que Copacabana en realidad tiene algo más de tres kilómetros. El resto de playa, aunque en realidad es la misma, se llama Leme, que es también el nombre de otro barrio de Río.

Copacabana es también un populoso barrio de Río de Janeiro y uno de los que tienen más densidad de población del mundo. Se dice que, si todas las personas del barrio de Copacabana salieran al mismo tiempo a la playa, no habría espacio para todos.

Quioscos o chiringuitos playeros en Copacabana. También se puede ver el empedrado típico del paseo marítimo.
El hermoso e histórico Hotel Copacabana Palace de Rio de Janeiro.
El barrio está lleno de hoteles, restaurantes, bares, discotecas y todo tipo de ofertas de ocio y servicios, pues se trata posiblemente del lugar más popular de la ciudad, el que recibe mayor número de turistas durante todo el año.

Al final de la playa está el Fuerte de Copacabana, una fortaleza creada a principios de siglo XX para mejorar la defensa de la ciudad y de la bahía de Guanabara. Ahora atracción turística.

Son típicos de Copacabana el empedrado del paseo marítimo y los chiringuitos a pie de playa.
Vista de la playa de Copacabana desde el Pão de Açúcar.

Playa de Ipanema

En Río de Janeiro también es muy conocida la playa de Ipanema, no sólo por los turistas. También es muy querida por los cariocas.

Ipanema, una animada playa de Río de Janeiro.

Ipanema también tiene sus canciones que hablan de ella, como Copacabana, pero tal vez no es tan conocida internacionalmente como esta última y por ello está menos masificada. La oferta turística es importante y atrae a personas de diversa índole, quizás de un nivel adquisitivo mayor que Copacabana.

Es una playa grande, de algo más de dos kilómetros, que a lo largo de todo su recorrido alberga bañistas de diversa índole. Tiene diversas zonas, más o menos definidas, donde se agrupan colectivos distintos, como el gay, familias, amantes del deporte, etc.

El barrio de Ipanema es un poco más caro que el de Copacabana, aunque también es mayor la calidad de sus restaurantes y hoteles.

Ipanema en un día festivo cercano al carnaval, foto tomada en las inmediaciones del puesto nueve.

Playa de Leblon

La playa más tranquila, más familiar y burguesa de la zona sur de Río de Janeiro.

Fantástica playa de Leblon, vista desde el final de la playa.

Leblon es una playa que hace continuación de la playa de Ipanema, separada de ésta por el canal que une el mar con la Lagoa Rodrigo de Freitas. Es también el nombre de un barrio, el más caro y burgués de los populares barrios de Río de Janeiro.

Tiene una longitud como de un kilómetro y medio y toda ella es muy agradable y tranquila. En la zona ya se ve poco turismo, aunque también hay hoteles. Lo que principalmente encontraremos son ciudadanos del mismo barrio y muchos de ellos familias con sus hijos.

La típica imagen de la playa de Leblon, con el Morro de los Dos Hermanos al fondo.
Si no nos quedamos en Leblon para darnos un chapuzón, aun así, bien merece un paseo desde Ipanema. Si queremos observar buenas vistas de la playa de Leblon e Ipanema podemos acceder al Mirante do Leblon subiendo un pequeño montículo que queda al final de la playa (el lado opuesto al de Ipanema), donde empieza la Avenida Niemeyer que va hacia el barrio de São Conrado. Desde ahí, podremos hacer buenas fotos y tomar un refresco o un agua de coco en un quiosco.

Al final de Leblon tenemos siempre visible el Morro Dois Irmãos, una de las montañas características de Río, llamado así porque está coronado por dos picos muy similares. A esta montaña también se puede subir para acceder a un parque, que tiene otro mirador desde donde se tienen vistas bastante espectaculares de la ciudad. Al parque del Morro Dois Irmãos se puede acceder en coche.

Sambódromo

El Sambódromo son las instalaciones donde se celebra el desfile de las Escuelas de Samba con motivo del carnaval de Río de Janeiro.

El Sambódromo es el lugar donde se hace el desfile de Carnaval de Río de Janeiro. Son unas infraestructuras compuestas por una calle larga, con gradas a ambos lados, donde circulan las Escuelas de Samba con sus trajes y carrozas de auténtica fantasía carnavalesca.

Las Escuelas de Samba (Escolas de Samba en portugués) son organizaciones populares de cientos o miles de componentes que cada año preparan una coreografía y unas fantasías para celebrar el carnaval.

Imagen del Sambódromo. A un lado se pueden ver gradas y al otro camarotes privados.
Durante la semana de carnaval se organiza el concurso de Escuelas de Samba, en el que todas salen a desfilar por el Sambódromo ante la mirada de un público tan copioso como atento. Cada Escuela prepara una gama de trajes de fantasía y unas carrozas totalmente motorizadas y con todo tipo de luces y efectos especiales, lo que hace que su recorrido sea una auténtica exaltación de movimiento, color y ritmo.

Desde que una Escuela de Samba comienza a circular por el sambódromo hasta que el último de sus componentes termina el desfile pueden pasar cerca de dos horas. Sin duda es un tiempo que se hace largo y sobretodo si se tiene en cuenta que tienen que circular cada día varias escuelas. Esto hace que los desfiles ocupen prácticamente toda la noche, desde la caída del sol hasta casi el amanecer.

Las entradas para el desfile del sambódromo se ponen a la venta de un año para otro. Es decir, a poco de terminar el carnaval se ponen a la venta las entradas para el año siguiente. Se acaban en muy poco tiempo, por lo menos las localidades más baratas. Aunque siempre se pueden comprar entradas en las agencias de viajes de Río de Janeiro hasta pocos días antes del acto. Y también en la reventa en la calle el mismo día que se celebran los desfiles. Los precios que pagará un turista pocos días antes del desfile rondarán por encima de los 100 euros, lo que hace que no todos los bolsillos puedan permitírselo.

Este dato, que arrojó recientemente el alcalde de Río de Janeiro, es interesante: Los ingresos del Sambódromo en dos días de desfile de las escolas de samba superan los 17 millones de dólares, lo que significa tres veces lo que ingresa cualquier estadio de fútbol en un año.

Turista posando con fantasías de carnaval en el Sambódromo.
Fuera de carnaval, es decir, el resto del año, el Sambódromo se utiliza para celebrar otros conciertos y eventos. Si no hay algún evento no tiene mucho sentido visitar el Sambódromo.

Los Arcos de Lapa

Otra de las construcciones típicas de Río de Janeiro son los Arcos de Lapa, un antiguo acueducto, hoy utilizado como viaducto para tranvía.

Hoy los Arcos de Lapa se utilizan como viaducto para el tranvía que lleva al morro de Santa Teresa.
En el centro de Río, en el Barrio de Lapa, encontramos los arcos de Lapa, un monumento emblemático de la ciudad que nos trae vestigios del pasado, del Río colonial.

La obra del acueducto comenzó a principios del siglo XVIII para traer aguas del río Carioca a la ciudad. En 1744 se inició la construcción de la parte que se conserva hoy en el barrio de Lapa, el Acueducto Carioca, en estilo romano con 42 arcos. Tiene una longitud de 270 metros y 64 de altura.

Los Arcos de Lapa o Acueducto Carioca. Obra colonial de aspecto similar a un acueducto romano.

Los Arcos de Lapa está considerada como la estructura constructiva colonial más importante de Brasil.

Hoy se utiliza para paso del tranvía que une el centro de Río con el morro de Santa Teresa, cercano al centro. Es un paseo muy entretenido y pintoresco desde el que se puede obtener unas vistas panorámicas muy atractivas del centro y una vez en la cima del montículo de Santa Teresa, de toda la bahía de Guanabara.

Catedral Metropolitana

La Catedral de Río de Janeiro es muy moderna. Está situada en el centro financiero de la ciudad.

La catedral de Rio de Janeiro tiene forma de cono.

La Catedral Metropolitana, de estilo contemporáneo, es una muestra de modernidad de la ciudad de Río. Fue inaugurada en 1979 bajo el nombre de Catedral de São Sebastião do Rio de Janeiro.

Interior de la Catedral de Rio de Janeiro, con capacidad para 20.000 personas de pie.

El campanario, también con forma de cono, está separado del edificio de la Catedral.
Esta catedral destaca bastante de lo que estamos acostumbrados en Europa, pero lo cierto es que en Brasil es más habitual encontrar templos tan modernos como la Catedral Metropolitana de Río de Janeiro.

El edificio es imponente. Una mole con forma cónica que destaca en la vista panorámica del centro financiero de la ciudad, cerca también del barrio de Lapa. Dentro tiene capacidad para varios millares de personas, con lo que se puede hacer una idea de las proporciones del templo.

En el interior destacan sus inmensas vidrieras, de rico colorido, que empiezan en el suelo de la catedral y llegan hasta la misma punta. Son cuatro, colocadas en forma de cruz, haciendo cuatro lados en el cono.

Para gustos los colores. Esta catedral impresiona al que la ve, pero no gusta demasiado entre los habitantes de la ciudad y es que el diseño es armonioso pero muy sobrio.

Iglesia de Nuestra Señora de Candelaria

Una iglesia colonial muy céntrica de la ciudad de Río de Janeiro es la Iglesia de Nuestra Señora de Candelaria.

Portada de la iglesia Nuestra Señora de Candelaria.

Dice la historia que fue construida por una promesa realizada por Antonio Martins Palma, comandante de un navío que se salvó de una gran tempestad.

Torres de Nuestra Señora de Candelaria.

En su inicio era una ermita construida a finales del siglo XVI o inicios del XVII. Más tarde, en 1775, se inició el proyecto actual de la Iglesia, realizado por el ingeniero mayor Francisco Roscio, del que sólo se conserva la fachada. Las obras finales corresponden a mediados y finales del siglo XIX.

Tiene estilo neoclásico, donde destaca la cúpula de piedra de Lioz de Lisboa. En el interior es todo de mármol con vistosas vidrieras y obras de arte.

Mosteiro de São Bento

En la zona de Guanabara, fundado en 1590 por frailes venidos de Bahía, se creó el monasterio benedictino de Río de Janeiro, en un lugar que ahora está plenamente incorporado a la urbe.

Fachada principal de la iglesia de Monserat, en el monasterio benedictino.
Este monasterio fue fundado en 1590 construido por petición de los habitantes de la recién fundada ciudad de São Sebastião do Rio de Janeiro. En el 1602, la iglesia del centro religioso pasó a denominarse de Monserrat.

Ubicado en el alto de una colina en el centro de la gran metrópoli, posee una vista panorámica de la Bahía de Guanabara y está considerado como uno de los más bellos conjuntos de arquitectura del país, por su contraste entre el aspecto austero y sencillo de su exterior y la riqueza barroca interior.

Este monasterio tiene una sencilla y austera fachada, armónica que pareciera ocultar que en el interior guarda numerosas obras de interés artístico del entorno del XVIII.

La iglesia actual fue proyectada por el arquitecto militar Francisco de Frias Mesquita, en los inicios del XVII y realizada en las décadas posteriores. En su interior sorprende la rica decoración barroca y el revestimiento de maderas doradas.

Ricos decorados barrocos del interior de la iglesia de Monserrat.
Monje benedictino andando por el Mosteiro de São Bento.
Se encuentra abierto para la visita a diario entre las 8 y 11h y por la tarde de 14:30 a las 18h en la dirección Rua Dom Gerardo, 68 – Centro. Se exige vestimenta adecuada para entrar en el templo.

Palacio de Itamaraty

En Río de Janeiro se encuentra un palacio de Itamaraty, hay otro en Brasilia con el mismo nombre.

Foto del edificio del Palacio de Itamaraty, desde el exterior.

El Palacio de Itamaraty, situado en la Av. Marechal Floriano, 196 (zona centro), fue construido a mediados del siglo XIX por el hijo del primer Barón de Itamaraty. Aquí se ubicó la sede del gobierno republicano de Brasil desde 1889 hasta 1898. Posteriormente se utilizó como sede del Ministerio de Relaciones Exteriores, cuando Río de Janeiro era la capital de Brasil.

La familia Itamaraty encargó el diseño de la planta del palacio a dos arquitectos franceses anónimos, pero la obra está atribuida oficialmente a oficialmente a José Maria Jacinto Rebelo, discípulo de Grandjean de Montigny. Construido bajo influencia de estilo neoclásico, tiene un patio interior donde hay un jardín con una colección de palmeras imperiales.

Palacio de Itamaraty de Rio de Janeiro.

Hoy el palacio son las oficinas de representación del Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil y reúne algunos atractivos para el visitante como el Museo Histórico e Diplomático, el Archivo Histórico y la Mapoteca (una colección de mapas cartográficos antiguos).

Paço Imperial

El Palacio Imperial era la vivienda de los reyes y luego sede del Gobierno de Brasil cuando era la capital Río de Janeiro.

Paço Imperial de Rio de Janeiro, en Praça XV.
El Paço Imperial es un edificio céntrico, situado en la Plaza XV. Fue usado como casa de los Virreyes de Brasil y como sede de los gobiernos del Reino y del Imperio de Brasil, cuando se elevó su condición de colonia a Reino adjunto a Portugal.

Durante la república se dio uso como edificio de correos y telégrafos, hasta que la administración del Patrimonio Artístico Nacional decidió convertirlo en un espacio cultural.

El primer piso del edificio alberga hoy la biblioteca Paulo Santos, que reúne libros y publicaciones principalmente de arquitectura luso-brasileñas. El resto del edificio se utiliza para hacer exposiciones, obras de teatro, proyecciones de cine, conciertos y como salas dedicadas a diversos ámbitos de la cultura, cafetería, tienda, etc.

Pão de Açúcar

Una de las excursiones que hay que hacer, de forma inexcusable, en Río de Janeiro es la subida al Pan de Azúcar o Pão de Açúcar.

Teleférico subiendo al Pão de Açúcar, una de las fotos más características de Río de Janeiro.

Es una de las dos atracciones mבs interesantes y divertidas de Rםo de Janeiro, la otra es la subida al Corcovado. Ambos son emblemas de la ciudad de Rםo y puntos de referencia visibles desde casi toda la ciudad.

El paseo consiste en una subida en telefיrico de dos etapas. Primero tomamos un telefיrico que nos lleva al morro (colina) de Urca y donde bajamos para coger luego otro telefיrico que nos sube finalmente al Morro Pדo de Aחתcar.

Es una excursiףn que nos permitirב gozar de unas vistas increםbles de Rםo de Janeiro y desde donde podremos apreciar su entorno privilegiado.

La pequeña ensenada de Botafogo, dentro de la gran bahía de Guanabara, llena de embarcaciones de recreo.
Vista desde el Pão de Açúcar de la Bahía de Guanabara, en el lugar donde se une con el Atlántico. Al fondo se ve la ciudad de Niterói.
El Pדo de Aחתcar estב en un lugar muy atractivo, porque queda muy cerca del centro, de la ensenada de Botafogo y de la gran bahםa de Guanabara, justo en el sitio donde se abre al ocיano Atlבntico. De modo que la subida te coloca en un lugar estratיgico desde donde la vista alcanza hasta los puntos mבs interesantes de la ciudad.

Es fבcil embriagarse con las vistas y gastar la memoria de la cבmara digital en un instante, sin duda con fotos que merecen mucho la pena.

Es importante ir un dםa luminoso para que las nubes no corten nuestra vista. En tales dםas nos harב falta protecciףn solar porque el sol pega fuerte. Arriba hay un quiosco donde venden refrescos, helados y otros refrigerios, que se hacen necesarios.
Composición panorámica de la Bahía de Guanabara, Rio de Janeiro, tomada desde el Pão de Açúcar.

Corcovado

Otro de los símbolos de Río de Janeiro es el Cristo Redentor en la colina del Corcovado, desde donde tendremos unas vistas increíbles de la ciudad.

El Cristo Redentor, un icono de Río de Janeiro y de Brasil entero.
El Corcovado es una colina o monte (morro en portuguיs), con 710 metros de altura y frondosa vegetaciףn, que forma parte del Parque Nacional de Tijuca. Es una montaסa muy vertical que se encuentra en un lugar desde el que se domina la ciudad entera.

En la cima tiene una colosal estatua de Cristo mirando la ciudad, sםmbolo de Rםo de Janeiro y de Brasil.

La estatua del Cristo Redentor, de 30 metros de altura y subido en un pedestal de 8 metros, es una mole que pesa 1.145 toneladas. Fue inaugurada en 1931 para conmemorar el centenario de la independencia. Fue elegida recientemente como una de las 7 maravillas del mundo.

La escultura fue construida en 1921, por el escultor Landowski, francיs. Y se puso en el lugar como elemento conmemorativo del centenario de la independencia brasileסa.

Vista parcial de la ciudad de Rio de Janeiro desde el Corcovado, con el Pão de Açúcar al fondo.

La visita a esta lugar es sin duda una de las atracciones imprescindibles de Rםo de Janeiro, por el horizonte visual que obtendremos una vez arriba, con toda la ciudad y los alrededores a nuestros pies. Unas vistas panorבmicas tremendamente impresionantes.

El pequeño tranvía de cremallera que sube la montaña del Corcovado.
Se puede llegar en coche hasta la propia cima del Corcovado, pero el paseo mבs turםstico es en tranvםa, que sale cada 30 minutos desde la base de la montaסa, calle Cosme Velho, 513.

Recientemente se han instalado unas escaleras mecבnicas para subir al Cristo desde el punto donde nos deja el tranvםa o se aparca el coche, lo que ha mejorado la accesibilidad al monumento y el mirador.

Las vistas desde el Corcovado son magnםficas y alcanzan a casi toda la ciudad y los alrededores. Disputan en categorםa con las vistas del Pדo de Aחתcar. Pero el Corcovado es mucho mבs alto y el horizonte es bastante mבs amplio. Lo bueno de las vistas del Pדo de Aחתcar es que son mבs prףximas.

Hay que elegir bien el dםa que se sube a la montaסa, porque es habitual que se acumulen nubes en la cima.

Composición de fotos tomadas en la cima del Corcovado, en Rio de Janeiro.

Parque Nacional de la Tijuca

Tijuca es la mayor floresta o selva urbana del mundo, en Río de Janeiro.

Paisaje típico del Parque Nacional de Tijuca: la Mata Atlántica, zona selvática de gran diversidad natural.

Río de Janeiro está en un entorno natural envidiable. Mezcla de montañas con frondosa vegetación y playas de ensueño. Las montañas conforman una geografía muy accidentada, a veces de difícil acceso. Parte de las montañas, las más cercanas al centro, están pobladas por favelas, pero existe una amplia área montañosa totalmente selvática que forma un oasis dentro de la inmensa ciudad.

Vista de la zona oeste de Río desde la cima de Pedra da Gavea.
Varias montañas engloban el Parque Nacional de Tijuca, Pedra da Gávea, Pedra Bonita, Paineiras, Corcovado y la floresta de Tijuca. Lugares que en principio se utilizaron para el cultivo de café, pero que en 1860 fueron reforestados con su vegetación original por orden de D. Pedro II, en un intento de preservar los recursos naturales de la que era entonces la capital del Reino de Brasil.

El Parque Nacional de Tijuca, que ocupa un área de 3.300 hectáreas, tiene una vegetación sensiblemente distinta que la mata atlántica original, pues existen también especies introducidas por el hombre que no existían originalmente. Actualmente este parque ha sido calificado por la UNESCO como "Reserva de la Biosfera".

Cuando la selva se abre permite contemplar las vistas de la ciudad y otras partes de la floresta desde las alturas.
El Parque es ahora un amplio lugar de recreo, con numerosas instalaciones e infraestructuras para la visita y el ocio ecológico. En él tenemos la oportunidad de practicar senderismo, en diversas vías señalizadas, acceder a miradores con interesantes vistas panorámicas, practicar espeleología, etc. Entre los lugares más visitados se encuentran la Floresta de Tijuca, las Paineiras, el Corcovado, el mirador de Doña Marta, la Vista China…

Se puede acceder por diversos puntos, por ejemplo en autobús por la Floresta de Tijuca (líneas Rodoviária Novo Rio/Alvorada 233, 234 - Praça Mauá (Centro)/Barra da Tijuca - 225) pero también en coche. Posiblemente el coche sea un medio interesante, ya que tiene diversas vías por las que se puede circular y que dan acceso a los lugares más interesantes. Si vamos paseando o haciendo senderismo conviene ir en un grupo nutrido (hay visitas guiadas), para evitar ser blanco de posibles asaltos en zonas alejadas de la civilización.

Maracaná

El Maracaná es otro de los lugares emblemáticos de Río de Janeiro y durante mucho tiempo el estadio más grande del mundo.

Estadio Maracaná, de Río de Janeiro, durante un partido de fútbol.

Es éste otro de los puntos más visitados por turistas de todo el mundo y considerado un símbolo del deporte y la cultura no sólo de Río, sino de Brasil entero.

Construido para ser el estadio más grande del mundo, lo consiguió durante un tiempo. Fue sede del Mundial de Fútbol de 1950 y en él se jugó el partido de la final, ante 200.000 espectadores, que ganó Uruguay a Brasil. Sucesivas reformas, para adaptar el estadio a las normativas de la FIFA para la celebración de eventos deportivos, han hecho reducir la capacidad del Maracaná a casi 74.000 espectadores.

Foto del Maracaná, con el Corcovado al fondo.

En nombre oficial es Estadio Jornalista Mário Filho, en honor al periodista fundador del "Jornal dos Sports", un diario deportivo local. Aunque se conoce en todo el mundo como Maracaná, nombre que proviene de un ave brasileña perteneciente a la familia de las ararás y papagayos.

Tiene visitas guiadas diarias, aunque si tenemos ocasión sería una genial idea ir un día de partido. En Río de Janeiro cada equipo de fútbol tiene su propio estadio, pero los partidos con gran afluencia de público se disputan en el Maracaná. Vivir un partido de fútbol en el Maracaná es una oportunidad de conocer unas de las aficiones más vibrantes del mundo. Las entradas tienen precios asequibles. Los estudiantes tienen descuentos.

Dentro aloja también el Museo de Fútbol.

Biblioteca Nacional

En el centro de Río de Janeiro otra vistita interesante es la Biblioteca Nacional.

Magnífico edificio de la Biblioteca Nacional de Río de Janeiro.

En la calle Río Branco, se encuentra la Biblioteca Nacional. Está a la altura de la céntrica plaza Marechal Floriano, más conocida con el nombre de la estación de metro que hay ahí: Cinelândia.

Está en un edificio proyecto de Francisco Marcelino de Souza Aguiar, inaugurado en 1910, de estilo neoclásico.

Tiene una colección de cerca de 9 millones de piezas de documentos oficiales, los primeros periódicos del país y muchos documentos históricos. En la Biblioteca Nacional destacan dos ejemplares de la Biblia de Maguncia, impresa en 1462.

La entrada es gratuita y tiene visitas guiadas en diversos horarios y lenguas.

http://www.bn.br

Teatro Municipal

El Teatro Municipal de Río de Janeiro, un bello edificio inspirado en la Ópera de París.

Edificio del Teatro Municipal de Rio de Janeiro, inspirado en la Ópera de París.

El Teatro Municipal está en la plaza Marechal Floriano, conocida también por plaza Cinelândia -por concentrar anteriormente varios cines-. Es un edificio muy bonito, construido entre 1905 y 1909, obra de Francisco de Oliveira Passos con la colaboración del francés Albert Guilbert. Para hacer el diseño del edificio se inspiraron en la Ópera de parís.

Plaza de Cinelândia, con su estación de Metro y el Teatro Municipal al fondo.
Se utiliza principalmente para representaciones de danza y música. En 1939 se creó la Orquesta Sinfónica Municipal de Río de Janeiro.

http://www.theatromunicipal.rj.gov.br/

Museo Nacional de Bellas Artes

Un museo que merece la pena para conocer obras de artistas brasileños y sudamericanos de todos los tiempos es el Museo Nacional de Bellas Artes.

Sala de escultura clásica del Museo Nacional de Bellas Artes, de las pocas salas que se pueden fotografiar.

Este centro, creado en 1937, está situado en la céntrica avenida Río Branco de Río de Janeiro, en el edificio de la antigua Escuela Nacional de Bellas Artes, de estilo neoclásico. Muy cerca de la Biblioteca Nacional y del Teatro Municipal.

El Nacional de Bellas Artes de Río de Janeiro reúne obras de artistas brasileños de los siglos XVII al siglo XX, entre ellos Vitor Meireles, Agostinho da Mota, Pedro Américo, Almeida Júnior, Belmiro de Almeida, Rodolfo Amoedo, Eliseu Visconti, Tarsila do Amaral, Alberto da Veiga Guignard e Candido Portinari etc.

Edificio sede del Museo Nacional de Bellas Artes de Río de Janeiro.

También tiene obras de otros artistas de Sudamérica e incluso europeos. Contiene sobretodo pinturas, pero también esculturas y otras expresiones del arte y el diseño. Además tiene algunas muestras de arte popular, con diversos aspectos regionales de Brasil.

Es un centro bastante reducido y fácil de visitar, que se completa con exposiciones temporales y una rica biblioteca. La entrada al mismo es totalmente gratuita, lo que anima a su visita. Para un turista europeo tiene cierto interés por reunir obras y artistas muy típicos de América Latina, que no se ven habitualmente en Europa.

Museo de Arte Moderno de Río de Janeiro

Es éste un museo que alberga obras de artistas modernos y contemporáneos, especialmente de Brasil.

Foto del exterior del Museo de Arte Moderno de Rio de Janeiro.
La sede del Museo de Arte Moderno de Río de Janeiro se encuentra en un edificio del arquitecto carioca Affonso Eduardo Reidy, situado muy cerca del aeropuerto Santos Dumont y del Parque do Flamengo.

Es una de las visitas obligadas para los amantes del arte moderno y contemporáneo con obras y exposiciones muy interesantes y variadas.

Las obras son a la vez divertidas y originales, con composiciones en diversos formatos y materiales. Resulta un paseo interesante y ligero, pues el museo no es muy grande. Pero merece la pena visitarlo, si es que nos gustan las nuevas expresiones de arte y si queremos conocer las obras de artistas brasileños a la vanguardia.

El museo está situado en una zona muy agradable para el paseo, el parque del Flamengo, que da a la bahía. En una zona muy céntrica pero tranquila.

http://www.mamrio.org.br

Vista de la Bahía desde el entorno del Museo de Arte Moderno de Rio.

Hay que nombrar aquí, para conocimiento de los amantes del arte contemporáneo, otro museo de la ciudad de Niterói (una ciudad satélite de Río de Janeiro), que es bastante más conocido: el Museo de Arte Contemporáneo, con sede en un edificio del famoso arquitecto brasileño Oscar Niemeyer.

En este museo, creado en 1996, se exponen obras de artistas contemporáneos brasileños y está en un lugar excepcional, desde el que se domina una gran vista de la bahía con la ciudad de Río al fondo.

http://www.macniteroi.com.br/

Museo Nacional

En la Quinta da Boa Vista de Río de Janeiro, está el Museo Nacional, el mayor museo de historia natural y antropológica de América Latina.

Fachada principal del Palacio de San Cristóbal, sede del Museo Nacional.

Sala del Museo Nacional de Rio de Janeiro.
El Museo Nacional de Río de Janeiro, fundado en 1818, es la institución científica más antigua del país, actualmente vinculado a la Universidad Federal de Rio de Janeiro. Está enfocado en historia y antropología con colecciones interesantes de esqueletos prehistóricos, cerámicas y utensilios indígenas de todo el mundo, minerales y animales disecados.

La sede del museo está en la Quinta da Boa Vista, en el Palacio de San Cristóbal (Paço de São Cristóvão), donde se ubicó en 1892, y hasta 1889, la Familia Imperial.

Se trata, pues, de un edificio emblemático, donde nació D. Pedro II y donde se realizó la primera Asamblea Constituyente Republicana.

Algunas salas del museo conservan el rico decorado palaciego.
Se expone en él una colección de cerca de 3.000 piezas, muchas de ellas perteneciente a Don Pedro II (botánico) y la Emperatriz Teresa Cristina (arqueóloga). Aunque se hallan inventariadas en él millones de piezas estudiadas por los distintos departamentos científicos de la Universidad de Brasil. Dispone de laboratorios de investigación, librería abierta al público y un botánico.

Aunque el museo queda un poco fuera de las rutas turísticas, por estar alejado del centro de la ciudad, la visita puede ser especialmente entretenida para los más pequeños y ciertamente es fácil coincidir con alguna excursión de escolares. Se justifica también con un paseo por la Quinta de Boa Vista, jardines de la antigua residencia imperial, que también albergan al zoológico de Río de Janeiro.

Al ser un lugar más elevado que el centro, desde la Quinta da Boa Vista y en especial desde algunas salas del museo se pueden disfrutar vistas panorámicas de la ciudad de Río desconocidas para el turista.

Cómo llegar:
Metro: Linha 2 - Estación de São Cristóvão.
Trem (Supervia): Estación de São Cristóvão.
Autobús:
Zona Sul - 435, 456, 457, 460, 461, 463, 474, 472.
Zona Norte - 232, 249, 254, 261, 277, 435, 438, 606, 665.
Zona Oeste - 240, 266, 267, 383, 391.

Museu Nacional/UFRJ
Quinta da Boa Vista, São Cristóvão CEP 20940-040
Río de Janeiro, RJ, BRASIL
Teléfono: (21) 2568-8262 Fax: (21) 2254-4320
http://www.museunacional.ufrj.br/

Jardín Botánico

El Jardín Botánico de Río de Janeiro ofrece un paseo tranquilo y la oportunidad de ver ejemplares de flora únicos.

Palmeras Imperiales en el Jardín Botánico de Río de Janeiro.

El jardín botánico de Río de Janeiro sorprende por su gran tamaño (137 hectáreas, 54 cultivadas) y por su patrimonio. Si vamos con tiempo suficiente a Río y nos atrae este tipo de visitas, sin duda disfrutaremos del paseo.

Se trata de un botánico reconocido mundialmente por su calidad, un museo vivo con cerca de 11.000 especies vegetales de todo el orbe. Tiene diversas zonas interesantes para recorrer, como un orquidiario, cactario, bromelario, plantas carnívoras, una zona de selvática de floresta o mata atlántica… e infraestructuras con lagos, pasos de agua, jardines con gran interés paisajístico, etc.

Lago en el Jardín Botánico de Río.

Entre las plantas más características de este lugar están las Palmeras Imperiales, que se llaman así porque el primer ejemplar, traído a Brasil por el botánico Luiz Vieira da Silva, fue entregado a la familia imperial y plantada por el Príncipe Regente D. João en 1809. En 1972 murió la Planta Mater fulminada por un rayo. Ahora todas las palmeras imperiales de Brasil son descendientes de ésta.

También hay otras especies vegetales de gran interés, como el Palo de Brasil (Pau-Brasil - planta de la que proviene el nombre del país y símbolo nacional).

En el paseo por el parque podremos encontrar algunos otros elementos de interés histórico y cultural, como la antigua fábrica de pólvora, la casa de los Cedros, el solar de la Emperatriz que alberga la Escuela Nacional de Botánica y una biblioteca de botánica.

La visita al Jardín Botánico de Río finaliza temprano, a las 5 de la tarde, por lo que se aconseja ir pronto. Incuso media hora antes de cerrar ya no se permite la entrada.

http://www.jbrj.gov.br/