Qué ver en Nájera

Visitas y monumentos y otras cosas que hay que ver en Nájera

Monasterio de Santa María la Real

El monasterio de Santa María la Real de Nájera fue fundado en el año 1.032.

Exterior del monasterio de Santa María la Real. Imagen de José Holguera (www.grabadoyestampa.com) para guiarte.com.

Este monasterio resume la historia de la ciudad y atesora el interés artístico de la misma; es una de las visitas importantes para cualquier viajero que realiza el recorrido del Camino de Santiago.

El rey García Sánchez III fue quien según la leyenda encontró una imagen de la Virgen María en una cueva, y ordenó construir un templo, que sería consagrado en el año 1052. El gobernante aportaría –como era habitual en la época- una serie de reliquias, aunque es fama que sendos “milagros” la impidieron llevar las de San Felices y San Millán.

Fue en este cenobio románico erigido a la orilla de los riscos de Nájera donde en 1067 hubo un concilio por el que se abandonó el rito visigótico. En el siglo XV se sustituyó el templo original por otro gótico, y se hizo la magnífica sillería del coro. Las obras del claustro ya son del XVI.

El momento más duro del centro llegaría en el siglo XIX, cuando resultó afectado por la desamortización de Mendizábal. El monasterio se utilizaría luego como cuartel y almacén, en tanto que la iglesia quedaría como templo parroquial.

En 1889 se protegió el conjunto con la catalogación como Monumento Nacional, y seis años después, se instalaría en él una comunidad franciscana.

La Iglesia

La iglesia de Santa María la Real es del Gótico final, y sus obras se llevaron a cabo entre 1422 y 1453.

Interior de la iglesia. Nave principal. Imagen de José Holguera (www.grabadoyestampa.com) para guiarte.com.

Se trata de un esbelto templo de tres naves con bóvedas de crucería.

En la cabecera presenta un espectacular retablo barroco, en el que destacan unas grandes columnas salomónicas recubiertas por racimos y ramos de vides. En el centro del espacio se halla una bella virgen gótica. Cerca de ella aparecen una campana, una lámpara y un búcaro de azucenas, elementos que según la leyenda, fueron hallados por el rey García al lado de la imagen de la Virgen en el momento en que entró en la cueva.

La tradición dice que ésta es la misma imagen que halló el rey en la cueva. Sin embargo, los expertos afirman que la talla es románica, pero posterior al momento del hallazgo.

Corona el retablo un gran Cristo crucificado, hispanoflamenco, a cuyos pies se muestran de nuevo las imágenes vinculadas al momento fundacional, la Virgen, la lámpara, el búcaro de flores y la campana.

En la parte opuesta, el coro gótico, hecho en madera de nogal durante la última década del siglo XV por Andrés y Nicolás Amutio. El trabajo es excelente: tracerías góticas, personajes, animales… todo el coro tiene bastante gracia, integrando un conjunto de los más notables en su estilo.

Bajo del coro se abre el acceso al panteón y a la cueva en la que se dice que apareció la imagen de la Virgen en el siglo XI.

Detalle del coro del templo. Imagen de José Holguera (www.grabadoyestampa.com) para guiarte.com.

El Panteón

Uno de los elementos más emocionantes para el amante del arte es la convivencia entre el barro rojizo de la cueva y el resto del monumento.

Al fondo, en la cueva, una Virgen gótica preside el reposo de la historia. Imagen de José Holguera (www.grabadoyestampa.com) para guiarte.com.

Asombra ese encuentro de la humildad de la arcilla, con la esbeltez de la iglesia gótica, encuentro al que asisten como eternos testigos los cuerpos de muchos de los dignatarios medievales navarros.

A los pies de la nave central, bajo el coro, una verja del renacentista anuncia el espacio dedicado al Panteón. Flanquean la entrada sendos heraldos.

Luego aparece un grupo de sepulcros en los que reposan personajes reales de los siglos X al XII, la mayoría vinculados a las dinastías de Nájera y Navarra.

Estatuas yacentes renacentistas en los sepulcros de los reyes del medievo. Imagen de José Holguera (www.grabadoyestampa.com) para guiarte.com.

A la derecha de la nave central está el Panteón de Infantes. En esta zona se conserva la tapa del sepulcro de doña Blanca de Navarra. Es una joya.

La obra nos muestra una serie de detalles relativos al evangelio y a la vida de la joven reina, así como un Tetramorfos. Es un extraordinario ejemplar de arte románico funerario.

Se trata del único elemento original de las tumbas antiguas pues, aquellas fueron sustituidas por las actuales, renacentistas, atribuidas a Arnao de Bruselas.

No acaba aquí el conjunto de elementos funerarios del monasterio, pues hay otros sepulcros tanto en el claustro como en la iglesia, entre estos el panteón de los duques de Nájera, ubicado a la izquierda del presbiterio.

La tapa del sepulcro de doña Blanca de Navarra, una joya románica. Imagen de José Holguera (www.grabadoyestampa.com) para guiarte.com.

El claustro

Merece capítulo especial el claustro del monasterio de Santa María la Real, en el que destacan las magníficas tracerías de sus ventanales.

En el claustro del monasterio de Santa María la Real destacan sus magníficas tracerías. Imagen de José Holguera (www.grabadoyestampa.com) para guiarte.com.

El viajero que llega por el Camino de Santiago habrá podido ver otro claustro del Gótico final en Pamplona. Este, sin ser de aquel calibre, es también una pequeña joya.

La obra se realizó entre 1517 y 1528 y destacan en la misma el delicado trabajo de sus arcadas.

En el claustro aparece un gran número de sepulcros de personajes vinculados a la nobleza, la mayoría góticos.

El conjunto sepulcral más importante es el de Diego López de Haro, quien reposa junto su esposa en una de las alas del recinto, al lado de la iglesia. Los dos sepulcros son también góticos.

Capilla de dona Mencía López de Haro, anexa al claustro. Imagen de José Holguera (www.grabadoyestampa.com) para guiarte.com.

Otros elementos de interés

Tiene encanto el entorno del monasterio, la ciudad medieval, protegida por un inmenso farallón montañoso, donde se ubica un laberinto rupestre.

Parroquia de la Santa Cruz. Imagen de José Holguera (www.grabadoyestampa.com) para guiarte.com.

Se trata de un conjunto de cuevas excavadas en la pared, a lo largo de varios niveles diferentes, refugios inaccesibles de épocas belicosas y primitivas.

Hay un museo Arqueológico, en la Plaza de España, junto al antiguo monasterio, en una dependencia que fue morada del Abad. Alberga piezas de diversas épocas, de la prehistoria a la actualidad.

Apenas quedan restos del Castillo y del Alcázar que hubo en la ciudad.

Al otro lado del rio Najerilla, que divide la ciudad, está la parroquia de la Santa Cruz, de origen medieval, aunque su edificio actual es básicamente del siglo XVII. Es una magnífica construcción de tres naves, que alberga algunos elementos procedentes de Santa María la Real, de los siglos XIII a XVIII. También posee las reliquias de San Prudencio, patrón de Nájera. 

Alrededores

Hay una serie de lugares en el entorno de Nájera que tienen un indudable atractivo por su valor histórico y artístico.

El Escorial de la Rioja: el monasterio de Yuso. Imagen de José Holguera (www.grabadoyestampa.com) para guiarte.com.

El primero de ellos es San Millán de la Cogolla. En torno a San Millán (San Emiliano) se sitúan los monasterios de Suso y Yuso. El monasterio de San Millán de Suso tiene el interés arquitectónico de ser un edificio religioso de repoblación, del siglo X, en el que se notan las influencias mozárabes y la existencia de un templo rupestre anterior.

Muy cerca del pequeño monasterio de Suso está el de Yuso (de abajo). Este surgió en el siglo XI, con el fin de albergar las reliquias del santo. La fábrica original, románica, fue sustituida por una inmensa mole del siglo XVII, llamada el Escorial de La Rioja por su austera monumentalidad herreriana, donde -entre otros elementos de interés- pervive una notable biblioteca, rica en documentación medieval.

Otro punto importante es Cañas, donde hay un bello monasterio cisterciense, con una iglesia que posee una atractiva estructura gótica y un magnifico sepulcro, también gótico, en su sala capitular.


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