Qué Ver en Manzanares el Real

Conoce los lugares de mayor interés turístico en la zona de Manzanares el Real, Madrid.
En "Qué Ver"

Qué ver

Desde el punto de vista monumental, el castillo-palacio de Manzanares el Real es el principal protagonista de la zona. La Pedriza es su otro gran atractivo.

La silueta del casco urbano, desde el Viejo Castillo, con el “mar” del embalse de Santillana, al fondo. Guiarte.com Copyright

Erguido sobre un otero, el castillo muestra el orgullo de una familia, los Mendoza, Marqueses de Santillana, linaje que ostentó en algún momento del siglo XV el mayor poder de la Corona de Castilla y León.

El otro atractivo lo constituye la reserva de La Pedriza, territorio abrupto, dominado por poderosas formaciones graníticas, que se ubica junto a la población, y que merece ser recorrido. De ese territorio surge precisamente el río Manzanares, que lleva el nombre de la población y que cruza en su avance la ciudad de Madrid, en un recorrido, hasta su desembocadura, de un centenar de kilómetros.

Las aguas que bajan de La Pedriza, caen de roca en roca en una fuerte pendiente hasta que se ubican en el embalse de Santillana, a los pies de Manzanares. En este primer recorrido, el río tiene el sabor de lo natural y la compañía de lustrosas truchas, que invitan al viajero al arte de la pesca... pero no lo haga, que es zona acotada.

A lo largo del pueblo de Manzanares hay casas de diversa factura, desde las de dudoso gusto a otras más coquetas y alguna con auténtico sabor popular. La iglesia, que preside el conjunto urbano, es poderosa y resultado de diversas modificaciones llevadas a cabo básicamente durante los primeros siglos de vida del pueblo, hasta el XVI.

El Castillo Viejo

Al aproximarnos a la población podemos divisar el viejo castillo de los Mendoza, de influencia mudéjar. Hoy un recinto muy abandonado y presa del deterioro.

Cuando el viajero llega a la población por la carretera que viene de Villalba, antes de entrar halla una rotonda, a la izquierda queda, desmochado, el viejo castillo de los Mendoza, anterior al que ahora domina la silueta del pueblo.

El recinto conserva parte de la base de los sólidos muros exteriores, de piedra granítica, alterada por hiladas de ladrillo, lo que nos permite deducir su influencia mudéjar, la planta cuadrada y la existencia de torres en las esquinas.

No cabe duda de que la construcción del castillo nuevo, en el siglo XV, fue causa de su deterioro y abandono. No tiene gran interés su visita, aunque lo mejor que nos ofrece es la vista sobre la población, con el viejo puente sobre el manzanares en primer término, y la altivez del castillo y la torre de la iglesia dominando el conjunto urbano, enmarcado entre La Pedriza y el embalse de Santillana.

Imagen de las venerables ruinas del Viejo Castillo, en las fueras de Manzanares. Guiarte.com Copyright

El Castillo

Es éste un palacio-castillo, en el que hay más vocación residencial y de ostentación del poderío familiar que valor bélico.

El airoso castillo-palacio de Manzanares el Real. Guiarte.com Copyright

En su estructura cuadrada se perciben influencias mudéjares y del gótico tardío. Se sabe que el monumento estaba en 1475 en plena construcción y que en su obra se utilizaron en parte materiales de la fortaleza precedente.

El monumento tiene en sus esquinas cuatro torres. Tres de éstas son cilíndricas, cada una de ellas coronadas por otra torreta cilíndrica de menor diámetro. La cuarta torre es cuadrada, la del homenaje, y está coronada por una torrecilla de plano octogonal.

El plano cuadrangular está alterado por el este, debido a que incluye el ábside de una iglesia preexistente. El perímetro está dotado de una barbacana que se abre hacia poniente, donde está el acceso al castillo. Este acceso está realzado por sendas torrecillas cilíndricas. Son curiosas las aspilleras -ventanillas estrechas para disparar desde ellas- que se ubican a lo largo de la barbacana. Todas tienen la Cruz de Jerusalén. Ellas recuerdan al visitante que el Cardenal Mendoza -otro de los grandes de la familia- era titular de la basílica de la Santa Cruz de Jerusalén.

El patio refleja los gustos en los que se emparientan los estilos mudéjar y el gótico tardío.

Iglesia parroquial

Originario del siglo XIV, el templo fue alterado bastante en los siglos XV y XVI, épocas en las que el pórtico se traslado de la fachada norte, más fría, al mediodía, y se elevó la torre cuadrada.

Iglesia de Nuestra Señora de las Nieves, desde la fachada sur. Guiarte.com Copyright

En el exterior contrasta el lado norte, austero y liso, con el sur, donde está el airoso pórtico. En la zona norte se ve claramente la antigua puerta de acceso, ojival, que fue cerrada hace siglos.

En la zona sur destaca la airosa logia renacentista de ocho arcadas, en un granito más claro y regular que el de la construcción original. La torre tiene tras cuerpos separados por impostas.

En el interior, de tres naves, se aprecian estilos románico y gótico. Es bella la bóveda gótica de la sacristía.

La Pedriza

El Parque Regional de la Cuenca Alta del río Manzanares es la mayor zona protegida de la Comunidad de Madrid. En su cabecera está Manzanares, que preside la entrada de La Pedriza.

Imagen del entorno de La Pedriza, al lado de las casas de Manzanares. Guiarte.com Copyright

Se trata de una zona de rocas graníticas, de caprichosas formas a veces, que se integra en tres ámbitos el Alcornocal, la Pedriza Anterior y la Posterior. El Yelmo, meca de escaladores, Las agujas de Las Torres y Cabeza de Hierro son sus puntos más típicos de referencia.

El río Manzanares pasa por esta zona de atractiva flora, en la que abundan los pinos, pero también aparecen encinas, alcornoques y abundante jara. En las zonas altas aparece el enebro y otros ejemplares más de montaña, capaces de soportar ese terreno de rocas. También hay abundante fauna. Entre los mamíferos, la capra hispánica y el corzo, y entre las aves un sinfín de ellas, desde la abubilla a las águilas y buitres.

Partiendo de Manzanares el Real, de la zona donde está la ermita de Peña Sacra, se pueden hacer magníficas excursiones.

Es zona fragosa en la que antaño se refugiaron partidas de bandoleros y en tiempos relativamente recientes algunos huidos del franquismo.

El río Manzanares en La Pedriza. Guiarte.com Copyright

Otros atractivos

Por el lugar hay diversos puntos que hacen sumamente agradable el paseo por los alrededores de Manzanares el Real.

La ermita de Peña Sacra, sobre un inmenso roquedo, a la entrada de La Pedriza. Guiarte.com Copyright

La ermita de Peña Sacra se alza sobre un mojón inmenso de granito, desde el que hay una buena vista de la zona, con el río manzanares saltando a sus pies.

Es un lugar ligado a funciones religiosas desde la antigüedad, aunque la actual ermita pare tener origen en el siglo XVI. En el siglo XVIII, en una jornada de fiesta religiosa, unas velas prendieron fuego al recinto y tuvo que ser reconstruida.

Bandoleros, guerras etc. dañaron el lugar. El último episodio de destrucción fue en la Guerra Civil española, cuando desapareció la anterior imagen de la Virgen. Es zona de paseo habitual de los moradores del lugar, y atalaya excelente para estos y los visitantes de Manzanares.

Se llega desde el pueblo por un camino que pasa junto al Viejo Castillo.

También en el lugar hay fuentes y un puente del entorno del XV, en Puente Viejo, aunque de origen previsiblemente anterior.

Al sur del lugar está el embalse de Santillana, que regula la cuenca del Manzanares y suministra agua a Madrid. Fue inaugurado en 1908 y ampliado en 1969. Zona propicia para contemplar anátidas y bandadas de cigüeñas que campan por el entorno y anidan en torres de campanario y árboles de la zona.