Qué ver en La Coruña

Las calles de La Coruña nos hablan de modernidad e historia. Ambas se juntan en un ámbito donde la naturaleza ha sido pródiga en belleza.

La Torre de Hércules

En el año 2009 la Torre de Hércules entró en la lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO.

El faro se eleva a la orilla del mar sobre un roquedo de 57 metros de altura. Imagen de guiarte.com.

El Comité de la UNESCO valoró que esta torre es el único faro romano verdaderamente preservado y cuya señalización marítima ha sido permanente desde tiempos tan lejanos. El mismo testimonia el sistema de navegación desarrollado en la antigüedad y ayuda a entender la historia de la ruta marítima del Atlántico en Europa Occidental.

La Torre de Hércules sirve aún como faro y es el icono de La Coruña. Su origen arranca en el siglo I de nuestra era, cuando los romanos lo construyeron con el nombre de Farum Brigantium.

El faro monumental, de 55 metros, está edificado sobre una roca de 57 metros de altura. La torre consta de tres niveles que se van estrechando hacia la cúspide. El primero de ellos corresponde aún a la estructura del faro romano. Adyacente a su base, se halla un pequeño edificio romano de forma rectangular. Una inscripción romana nos recuerda que en esta obra trabajó el arquitecto Caio Sevio Lupo, natural de Aeminium (Coimbra).

El aspecto actual se debe a una restauración efectuada en el siglo XVIII. Antes, el cuerpo principal –de unos 40 metros de altura- era más ancho, porque por el exterior de la estructura actual ascendía una rampa destinada al transporte del combustible para el faro.

El faro original era algo más bajo, y de cuerpo más robusto. Imagen de guiarte.com.

El Parque Escultórico del Faro

El entorno del Faro de Hércules es magnífico y nos permite el gozo de sentir el pálpito del tiempo, del paso de los siglos, junto con el gozo del paisaje y del arte.

Menhires, de Manolo Paz. Imagen de guiarte.com.

En la península que rodea la torre se muestran numerosas obras de arte. Sobre el verdor del paisaje emergen diversas obras –la mayoría de textura granítica- que contribuyen a realzar el monumento y a exponer una serie de perspectivas.

Temas relacionados con el megalitismo, los mitos y el mar encajan perfectamente en este paisaje de verdor, granito y océano, creando un mundo especialmente evocador, a pocos metros de la urbe bulliciosa.

Algunas obras son las Puertas de Francisco Leiro, los menhires de Manolo Paz; la caracola de Moncho Amigo, el Caronte de Ramón Conde, el monumento a los Fusilados en la Guerra Civil, de Isaac Díaz Pardo, o el fornido Breogán de Xose Cid, etc.

Monumento a los Fusilados en la Guerra Civil, de Isaac Díaz Pardo. Imagen de guiarte.com.

Colegiata de Santa María

Se trata de un excelente templo de tres naves, de la época de Románico final, hecha en los siglos XII y XIII, con obra también del XV.

Puerta principal de la basílica de Santa María. Imagen de guiarte.com.

Destaca la portada que da a la recoleta plaza, en cuyo centro hay un antiguo crucero. La entrada es equilibrada, con un tímpano en el que aparece la virgen María con el niño, con un conjunto de los apóstoles en la primera arquivolta, dispuestos radialmente.

Hay otras dos puertas románicas de inferior factura, en los lados norte y sur.

En el interior hay diversas obras románicas, ya con influencia evidente del Gótico.

El ábside semicircular donde se ubica el Altar Mayor tiene una orientación ligeramente distinta de la de la nave principal, lo que muestra evidentemente los desajustes de las distintas remodelaciones.

Portada de la basílica de Santa María, en La Coruña, de notable equilibrio, aunque muy remodelada. Imagen de guiarte.com.

Iglesia de Santiago

La Iglesia dedicada a Santiago es de los siglos XII y XIII, de una sola nave cubierta de madera y bella cabecera de tres ábsides.

Una imagen del apóstol Santiago, a caballo, preside la porta de la Iglesia de Santiago, en La Coruña. Imagen de guiarte.com.

En su origen, el templo tenía tres naves, pero tras diversos desastres acabó siendo modificado. Ahora tiene una amplia nave de estructura gótica y al fondo están los ábsides, sobre los que aparece un rosetón.

La portada de poniente es ya gótica, y en ella destaca una imagen del apóstol Santiago, a caballo. En el muro norte hay otra portada decorada con un Agnus Dei, en medio de decoración floral.

Hay diversas muestras de estatuaria románica tanto en la portada de Santiago como en el interior.

Otras iglesias del casco viejo

En el casco viejo de La Coruña hay otros monumentos religiosos de cierto interés.

Relieve medieval ante la entrada del Convento de Santa Bárbara. Imagen de guiarte.com.

Santo Domingo
La obra actual es del XVIII, La iglesia tiene planta cruz latina, con una sola nave, cubierta con bóveda de medio punto, y crucero. Tiene cúpula ovalada sobre pechinas y una bella torre exterior, también barroca y de la misma época que la iglesia. En el interior, algunas estatuas barrocas, realizadas por Mateo de Prado.

Convento de Santa Bárbara
Beaterio del siglo XIV. Con obra del XV y posterior. Es convento de clausura de las clarisas. La denominación de Santa Bárbara, deriva de una ermita que había en el lugar anteriormente. Conserva curiosos relieves medievales en la fachada y el vestíbulo de la iglesia, en una zona romántica y silenciosa del barrio antiguo.

San Jorge
Ya en uno de los ángulos de la Plaza de María Pita, al lado del ayuntamiento, aparece la iglesia de San Jorge, de atractiva fachada barroca. Es un templo de tres naves y una ampulosidad cercana al barroco compostelano.

La iglesia de San Jorge, en La Coruña, con atractiva fachada barroca. Imagen de guiarte.com.

El Castillo de San Antón

En un islita rocosa, ahora unida también a la ciudad, el rey Felipe II ordenó construir un fuerte en el siglo XVI, destinado a la defensa de la ciudad y puerto de La Coruña.

El Castillo de San Antón, en La Coruña. Imagen de guiarte.com.

Se trata de un sencillo edificio castrense, realizado entre la fecha citada y el XVIII que ha tenido utilidad militar, como zona de cuarentena para los marineros que llegaban a la ciudad con enfermedades graves o infecciosas y también como prisión.

En la actualidad es sede del museo Arqueológico e Histórico de La Coruña y muestra elementos de arqueología, desde la prehistoria a nuestros días, con ámbitos para la escultura, la heráldica y la historia de la ciudad de la urbe.

Jardín de San Carlos

Este jardín romántico coruñés, es un enclave lleno de historia, que se asienta sobre un viejo baluarte defensivo de origen medieval.

El sepulcro del general John Moore, en el jardín de San Carlos, en La Coruña. Imagen de guiarte.com.

En el siglo XVIII, cuando era nula la utilidad estratégica del fuerte, se ajardinó la zona. El aspecto actual es del XIX.

Desde este punto se tiene una magnífica vista del puerto de La Coruña, y entre los árboles centenarios del recinto se halla el sepulcro del general John Moore, que falleció en La Coruña, en la Batalla de Elviña, en 1809.

Moore estaba en España al frente de las fuerzas británicas y tuvo una poco lucida gestión, que culminó en esta esquina de la península. Murió en una pequeña escaramuza, cuando el ejército británico se embarcaba para huir de las tropas francesas del general Soult.

Uno de los edificios que se ubica ante el Jardín es el del archivo del Reino de Galicia.

El archivo del Reino de Galicia, ante el Jardín de San Carlos, en La Coruña. Imagen de guiarte.com.

Paseo de La Marina y María Pita

Cerca del casco viejo de la ciudad hay un ámbito de notable interés, corazón del desarrollo urbanístico del XIX y XX: el paseo de la Marina y la Plaza de María Pita.

El Palacio Municipal de La Coruña, modernista, en la Plaza de María Pita. Imagen de guiarte.com.

Cuando la ciudad inició su gran desarrollo en época moderna lo hizo en primer lugar avanzando por el istmo en dirección este, entre la zona del puerto y la ensenada del Orzán. De esta forma, muy cerca de las calles del antiguo casco de La Coruña, están otros dos puntos clave en lo que respecta al turismo: la plaza de María Pita y el paseo de la Marina.

María Pita
La plaza de María Pita lleva el nombre de una brava coruñesa que en el final del siglo XVI enardeció a los habitantes de la ciudad en la lucha contra un ataque inglés dirigido por el almirante Drake. Su estatua se alza en medio de un recinto relativamente armónico de casas acristaladas, acorde con la estética del cercano paseo de la Marina.

Lo más importante, el Palacio Municipal, obra de inicios del siglo XX, con tres plantas. El Palacio tiene aire modernista y ocupa el frente norte de la plaza. Fue inaugurado por el Rey Alfonso XIII en el año 1.927.

El edificio, realizado sobre un proyecto de Pedro Mariño, adquiere un porte airoso merced a las 15 arcadas de su planta inferior y las tres torrecillas, dos laterales y una central, más elevada. En esta se hallan el reloj y las campanas. En la fachada, unas estatuas representan a las provincias de Galicia y en el tramo superior aparece el escudo de la ciudad.

El inconfundible aspecto de las casas del Paseo de la Marina de La Coruña, que le dio el nombre de “Ciudad del Cristal”. Imagen de guiarte.com.

Paseo de La Marina
El puerto de La Coruña adquirió a partir del siglo XVIII una gran actividad, al ser punto de entrada y salida de navíos hacia Las Indias, después de que lo autorizase Carlos III.

En el siglo XIX, se procedió a la demolición de parte de la muralla defensiva y la ciudad creció con un nuevo urbanismo, apareciendo de este modo la plaza de María Pita y el Paseo de la Marina, entre otros ámbitos.

Desde los inicios del XX ese espacio de la confluencia de la ciudad y la Ría de La Coruña fue muy dignificado. Y en esa época arrancó el esplendor de las construcciones de galerías acristaladas que dieron fama a la ciudad y que aún hoy la caracterizan.

Tanto en el paseo como en la plaza –lugares muy frecuentados por los turistas y los lugareños- abundan los establecimientos de hostelería y restauración.

El famoso Paseo de la Marina de La Coruña. Imagen de guiarte.com

La Domus

Inaugurada en 1995, la Domus, Casa del Hombre, es un museo interactivo ubicado en el paseo de Riazor centrado en el ser humano.

Fachada delantera de la Domus, en La Coruña, con la estatua de Botero, en primer término. Imagen de guiarte.com.

Trata de acercar al visitante a su propio ser, a la especie humana, sus características, su cuerpo, sus discursos, sus invenciones, facilitando la búsqueda de la cuestión planteada en el lema griego “Conócete a ti mismo”.

Con este objetivo, presenta ámbitos relativos a la evolución del ser humano, la genética, los tejidos, la reproducción, el sistema circulatorio, la nutrición, la motricidad, además de zona de exposiciones temporales.

No obstante, resulta de especial atractivo el edificio, del arquitecto japonés Arata Isozaki, de fachada lineal y estructura de pizarra y granito, pero que tiene una personalidad acusada en el entorno marítimo en el que se presenta.

La fachada principal es una inmensa superficie curvada de casi 100 metros de largo por 16 de altura que semeja una gran vela, que se asoma a la bahía. Frente a esta expresión relativamente lineal y definida, la fachada posterior posee una forma quebrada, como un biombo granítico que emerge de la propia roca. Tanto una como otra establecen una excelente relación entre la obra y la roca sobre la que se asienta.

El lugar es una referencia pero también un mirador sobre las mejores playas de la ciudad, un mirador en el que reina, dominante, un ciclópeo soldado, obra de Botero.

Fachada posterior de la Domus: un biombo de granito… sobre granito. Imagen de guiarte.com.

Las Playas

Como ciudad costera, La Coruña posee un conjunto de playas, aunque de una extensión relativamente pequeña.

El soldado de Botero, vigila las playas de Orzán y Riazor, al fondo. Imagen de guiarte.com.

Las más amplias, las de Orzán y Riazor, de unos 1.500 metros de longitud en su conjunto, ubicadas en la parte sur del istmo de La Coruña, al fondo de la Ensenada del Orzán. Ambas forman un semicírculo abierto hacia el Atlántico, y en torno a ellas se expande la fachada sur de la ciudad.

Sin duda, la más conocida de estas es la de Riazor, en gran medida porque en un extremo de ella está el estadio de Riazor, en el que juega el famoso equipo futbolístico local.

Cerca de la Torre de Hércules se hallan otras dos playas muy recoletas. Una es As Lapas, a los pies de la torre, y la otra la de San Amaro, en el poligono Adormideras. Ambas tienen unos 100 metros de largo.

Todas cuentan con bandera azul y finas arenas.

La pequeña playa de San Amaro. Imagen de guiarte.com.

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