Cuentaviajes: El Gran Cañón del Colorado

Un recorrido por el desfiladero más espectacular del mundo: el Gran Cañón del Colorado, ubicado en Arizona, Estados Unidos.

Con textos de Artemio Artigas y fotografías de Ruben Alvarez.

Cuentaviajes Cuentaviajes: El Gran Cañón del Colorado

Un recorrido por el desfiladero más espectacular del mundo: el Gran Cañón del Colorado, ubicado en Arizona, Estados Unidos.

En el reino de Cibola

Hace casi medio milenio (1540) García López de Cárdenas, buscador de las ciudades de oro del reino de Cibola, anunció el hallazgo de una de las grandes maravillas de la naturaleza: El Gran Cañón.

Fotografía de Rubén Álvarez. Guiarte Multimedia Copyright

En aquella época, en la que los hombres de Europa, intentaban alcanzar nuevos mundos y ciudades míticas, el explorador partió de Quivira, una población ubicada previsiblemente en Nuevo México, y avanzó en busca de un río especial del que le habían hablado los indios hopi, llegando al borde del Gran Cañón.

García no sabía que apenas unos meses antes otro explorador español había descubierto también el río Colorado.

Fue Francisco de Ulloa, quien partió con tres navíos desde Acapulco llegando hasta el golfo de California, en el que halló la desembocadura del río, que denominó Ancón de San Andrés. Por cierto, el golfo de California recibió entonces el nombre de Mar Bermeja, por el tono de las aguas del Colorado.

Fotografía de Rubén Álvarez. Guiarte Multimedia Copyright

La obra del río Colorado

El cañón es una maravilla de la naturaleza, una prodigiosa garganta abierta en los territorios secos de Arizona, un espacio impresionante que es Parque Nacional, uno de los primeros que aprobó Estados Unidos.

Fotografía de Rubén Álvarez. Guiarte Multimedia Copyright

Se trata de un espacio sumamente visitado, popularizado antaño por el presidente Teodoro Roosevelt. No lejos está también la famosa presa Hoover (Hoover dam), que contiene el río en la frontera de los estados de Arizona y Nevada, a unos 50 kilómetros de la populosa ciudad de Las Vegas.

La garganta del Colorado es un soberbio paisaje escarpado de vistosas tonalidades rojizas. La brecha tiene hasta 30 kilómetros de anchura y es uno de los grandes espectáculos de la naturaleza en los Estados Unidos.

El río Colorado, de más de 2.000 kilómetros de longitud, pasa casi kilometro y medio más hondo que los bordes del cañón. A lo largo de más de 400 kilómetros ha forjado una garganta en la que los tonos y la dureza de los distintos estratos generan un espectáculo visual grandioso.

Fotografía de Rubén Álvarez. Guiarte Multimedia Copyright

La gran hendidura rojiza

Antaño, en un período más húmedo, este cauce forjó una inmensa hendidura en la meseta del Colorado, merced a la erosión de los distintos tipos de roca.

Fotografía de Rubén Álvarez. Guiarte Multimedia Copyright

Aunque la erosión principal se produjo hace millones de años, el río sigue desgastando este paisaje y llevando consigo esos lodos rojos que le dieron nombre.

La zona aparece ante el viajero hermosa. En la parte superior abunda la vegetación, con ejemplares añosos que muestran las huellas de la climatología. Los profundos cortados y barrancos del cañón se muestran más áridos.

Es una región que nunca ha tenido densidad elevada de habitantes, si bien ha estado poblada por tribus cazadoras desde la prehistoria.

Hoy, el Cañón es una atracción que no se pierde una multitud de viajeros, especialmente aquellos que acuden de vacaciones a Las Vegas. Es Parque Nacional desde 1919, con una extensión de casi 5.000 Kilómetros cuadrados. Es también Patrimonio Mundial de la UNESCO desde 1979.

Fotografía de Rubén Álvarez. Guiarte Multimedia Copyright

Geología y naturaleza salvaje

Cuando se aprobó su inclusión en la lista de la UNESCO, se valoró que en los espectaculares estratos se halla la historia geológica de millones de años.

Fotografía de Rubén Álvarez. Guiarte Multimedia Copyright

Además, al lado aparecen los vestigios del hombre prehistórico, empeñado en adaptarse a este ámbito inhóspito.

Interesante la fauna: unas 80 clases de mamíferos, 40 especies de reptiles y anfibios, 16 de peces y casi 300 de pájaros testimonian el valor ecológico del Cañón. Entre los primeros figuran el lince y el puma, en tanto que entre las aves figuran el pelícano y el cóndor.

Los viajeros suelen llegar por la autopista 64 (Sur) o la 67 (Norte). La visita más habitual es la que se realiza por el borde sur.

La mayoría de los turistas accede al Centro de Visitantes de Sur, con excelentes vistas. El del Norte es menos espectacular, aunque muy apetecible por los que quieren más soledad. Hay otro punto de acceso del Oeste, en el entorno de la reserva Havasupai, es menos espectacular, aunque si es muy visitado porque está más cerca de Las Vegas.

Fotografía de Rubén Álvarez. Guiarte Multimedia Copyright

Dos días de visita

Es posible hacer descenso por el río. La bajada al fondo del cañón es practicable, pero se desaconseja hacerla en un solo día, por el esfuerzo y la sequedad.

Fotografía de Rubén Álvarez. Guiarte Multimedia Copyright

Por favor, atención a la provisión de agua. Desde Gran Canyon Village hay una ruta practicable.

Para disfrutar del viaje, lo ideal es alquilar un automóvil en Las Vegas y pasar un par de días en la zona, aunque hay ofertas con programas variados, que incluyen desde el posible transporte en avioneta o helicóptero a paseo en barca u otras actividades deportivas. Hay programas de rafting del río desde Lee's Ferry hasta Diamond Creek.

Tranquilidad para llegar. Aquí las distancias son largas y hay que contar con muchas horas de conducción.

Enlaces:

http://www.nps.gov/grca/index.htm

Muchos viajeros a Las vegas aprovechan para visitar el Gran Cañón. Fotografía de Rubén Álvarez. Guiarte Multimedia Copyright