Qué ver en Gijón

Qué ver en Gijón

Descubre los lugares de mayor interés turístico en la ciudad asturiana de Gijón.

Qué ver

El casco viejo de Gijón, en el istmo de la península, tiene zonas agradables y algunos monumentos como el notable palacio de Revillagigedo, algunas iglesias y la casona donde nació Jovellanos.

Edificios del popular barrio de Cimadevilla, el corazón de Gijón. Imagen de guiarte.com. Copyright.

En el casco viejo también podremos encontrar buenos lugares para la gastronomía y la vida social.

Es agradable también la parte más alta de la península, tras las casas, donde hay una amplia zona verde. Allí, junto a la monumental obra escultórica de Eduardo Chillida, el paseo es una delicia.

Y el mar... El mar, con esa playa de San Lorenzo que se abre ante el turista como un inmenso espacio donde caben todas las toallas y sombrillas de Asturias, pero que se minimiza cuando la marea hincha su pecho.

Los restos romanos

La muralla romana fue construida cuando la ciudad de Gijón ya estaba consolidada, hacia el siglo III o inicios del IV, en un momento en el que se hicieron otros recintos murados en Hispania.

Las defensas se abrían ante el istmo que separaba la zona urbana del resto del territorio, y ocupaban una longitud cercana al kilómetro, desde el entorno de la actual iglesia de San Pedro, junto a un extremo de la playa de San Lorenzo, para acabar en el lado opuesto, en las cercanías del muelle portuario.

La muralla estuvo en pie hasta el siglo XIV, cuando la urbe padeció las luchas por el poder de tiempos de Enrique III de Trastámara.

Hoy se han levantado nuevos muros, en ladrillo, sobre parte de las bases de la muralla.

En la confluencia de la muralla y la playa se ubicaban las termas, que datan del siglo II, siendo abandonado su uso hacia el IV. Son visitables los restos, aunque no poseen nada especialmente destacable, salvo el testimonio de un momento de la historia de la urbe.

Más interés tiene la villa Romana de Veranes, originaria del siglo I, y rehecha en varios siglos posteriores, especialmente en el IV.

Una estatua de Augusto, en un espacio urbano de Gijón, justo encima de donde se hallan los restos de las termas. Imagen de guiarte.com. Copyright.

Elogio del horizonte

El horizonte marítimo de la ciudad de Gijón lleva la rúbrica de Eduardo Chillida, quien realizó sobre el Cerro de Santa Catalina una de sus obras más populares: el Elogio del horizonte.

El cerro, antaño bastión militar y ahora zona de paseo urbano, se corona con este enorme trabajo escultórico de hormigón armado, sustentado sobre dos apoyos y que consiste como una especie de elipse voladora que abre sus brazos sobre la urbe.

La escultura tiene algo de magnífico, ese toque aéreo y su propia desnudez, que se resalta con el azul del cielo y la sonoridad del viento, que suele agitar con fuerza estas peñas costeras.

La obra tiene 10 metros de altura y un peso de 500 toneladas. Fue inaugurada en 1990.

Una imagen de la excelente obra de Eduardo Chillida, que domina el Cerro de Santa Catalina. Imagen de guiarte.com. Copyright.

La playa de San Lorenzo

La gran playa de Gijón, al contrario que las de Santander o San Sebastián, no atrajo a las grandes familias de la nobleza, sino al proletariado, que aupó la economía asturiana desde las minas o la siderurgia.

Una bella vista de la gran playa de San Lorenzo. Imagen de guiarte.com. Copyright.

Es ésta la playa tradicional gijonesa, de un kilómetro y medio de largo, y dominada por un muro que es buen lugar de paseo cuando las condiciones climáticas no animan a bajar a la arena; muro edificado en los inicios del XX y que contribuyó a definir la estampa más popular de la ciudad.

A un extremo de la playa, el oeste, se levanta el cerro de Santa Catalina, desde el que avanzan playa y paseo hacia el este, escoltados por la hilada de altos edificios, en cuyos bajos hay restaurantes y tiendas de todo tipo.

La ciudad tiene otras dos playas urbanas creadas relativamente hace poco tiempo: las de Poniente y Arbeyal.

Casa Natal de Jovellanos

Una edificación palaciega que se halla en el límite meridional del viejo barrio de Cimadevilla, cerca de donde pasaba la muralla de la ciudad. En ella vio la luz el ilustrado, el 5 de enero de 1744.

Animación estival, ante la Casa Natal de Jovellanos. Imagen de guiarte.com. Copyright.

El edificio, que data básicamente de los siglos XV y XVI, consta de dos torres cuadradas con un cuerpo central, en una arquitectura sencilla en la que priman las líneas rectas. Está declarado desde 1983 como Monumento Histórico Artístico.

En el interior se encuentra un museo que nos acerca a la vida del ilustre gijonés, y también al arte asturiano de los últimos siglos, con obras de excelentes artistas como Piñole o Evaristo del Valle. No faltan otros cuadros de valor, desde obras de la escuela holandesa hasta contemporáneos españoles.

Al lado de la casa nobiliaria está la capilla de Nuestra Señora de los Remedios, cuyo interior alberga la tumba con los restos de Melchor Gaspar de Jovellanos.

Palacio de Revillagigedo

En un bello entorno, ante el barrio de Cimadevilla y junto al puerto deportivo, en la plaza del Marqués, se halla uno de los más bellos edificios de la ciudad de Gijón.

Este sólido edificio se caracteriza por sendos torreones cuadrados y almenados, entre los que se extiende un cuerpo central de tres niveles, destacado por su estilo barroco. En su base, una galería porticada, con cinco arcadas de medio punto.

En medio del cuerpo central, en el nivel superior, un escudo de armas realza la nobleza de la edificación.

La obra es básicamente del siglo XVIII, cuando a la torre medieval de poniente se le añadió otra gemela en el lado opuesto y se organizó el cuerpo central entre ambas.

El palacio alberga en su interior un centro cultural, que se complementa con una iglesia que tiene anexa. Palacio y colegiata sirven para exposiciones y audiciones musicales que animan la vida cultural gijonesa, especialmente durante el verano.

El Palacio de Revillagigedo es, tal vez, el edificio de más prestancia de la ciudad, con sus orgullosas torres almenadas. Imagen de guiarte.com. Copyright.

Ayuntamiento

El palacio del ayuntamiento de Gijón es una magnífica construcción que se abre a la plaza Mayor de la ciudad, obra de la segunda mitad del siglo XIX.

Fachada del Ayuntamiento de Gijón. Imagen de guiarte.com. Copyright.

La parte baja del noble edificio de aire neoclásico se basa en una galería integrada por cinco arcos de medio punto, en tanto que los dos niveles superiores cuentan cada uno con otras cinco ventanas, separadas por pilastras estriadas.

Remata la fachada una balaustrada en cuyo centro domina un frontón semicircular con el reloj de la villa.

Iglesias de Gijón

No tiene gran tradición el arte sacro gijonés. Pero aún así, vamos a hacer una somera relación de edificios religiosos.

San Pedro
Esta antigua parroquia de la ciudad, obra del siglo XV, quedó arruinada durante la Guerra Civil y fue reconstruida posteriormente siguiendo un modelo neorrománico, con reminiscencias del prerrománico astur. Su torre y atrio de entrada resaltan sobre el extremo occidental de la playa de San Lorenzo, en una de las imágenes más clásicas de las postales de la ciudad.

San Juan Bautista
Esta capilla, con rango de Colegiata, se apoya en el palacio de Revillagigedo, con el que integra ahora un centro cultural. Es obra barroca de inicios del siglo XVIII, caracterizada por su recia torre cuadrangular de tres niveles y recia piedra de sillares almohadillados, así como su portada barroca lateral.

Iglesia de San Pedro, a la vera del mar. Imagen de guiarte.com. Copyright.
Iglesia de San Juan, del siglo XVIII. Imagen de guiarte.com. Copyright.
Capilla de Los Remedios
Humilde capilla perteneciente a una antigua alberguería, del siglo XVII, aneja al Museo Casa Natal de Jovellanos, y en la que se encuentran los restos mortales del ilustrado Gaspar Melchor de Jovellanos.

San José
Ya en el espacio de ensanche urbano, la Iglesia de San José fue un templo surgido en el final del siglo XIX para atender las necesidades de una ciudad que crecía notablemente y que contaba sólo con una iglesia parroquial, la de San Pedro. El edificio neogótico original, quedó ruinoso durante la Guerra Civil y en la posguerra se levantó una nueva iglesia de aire colonial barroco, de tres naves, pero cuya grandeza queda arruinada por la cercana presencia de un edificio inmediato, tan elevado como feo, de la estética desarrollista padecida por muchas ciudades españolas en pasado siglo.

Universidad laboral

Luis Moya es el arquitecto autor de esta obra emblemática de la arquitectura asturiana del siglo XX, que le consagra como uno de los grandes artífices de la arquitectura española moderna.

Vituperado por algunos como edificio franquista, por su estilo grandioso, dominador, dotado de la tradicional estética que marcaron los movimientos totalitarios europeos en la primera mitad del XX, la Universidad Laboral nunca tuvo gran aprecio, hasta tiempos recientes.

La obra se inició en 1948 en Cabueñes, en las fueras de Gijón, y fue inaugurada en el 1956.

Su aspecto escurialense -tiene más del doble de tamaño del monasterio del Escorial- viene aligerado con la inmensa torre de la iglesia, un gran edificio con capacidad para un millar de personas, que preside un gran espacio cuadrangular, a modo de plaza mayor del recinto.

La silueta del inmenso edificio de la Universidad Laboral, está dominada por la elevada torre, de 120 metros de altura. Imagen de guiarte.com. Copyright.

El templo tiene clasicismo y grandiosidad, y en él destacan los juegos de columnas y su soberbia cúpula. La torre alcanza 120 metros de altura y domina el conjunto del edificio, al que otorga el aspecto de inmenso monasterio.

Aulas, habitaciones, gran teatro, zonas deportivas complementan este gran conjunto arquitectónico de aire herreriano, en el que domina el uso del ladrillo.

Museos

La opción museística de la ciudad asturiana de Gijón es bastante interesante, especialmente en lo que concierne a pintura e historia.

Casa Natal de Jovellanos
Buenas obras de artistas asturianos, tanto en pintura como en escultura, así como otras de autores hispanos, desde Goya a Dalí, y una pequeña aportación en materia de pintura flamenca, con un retrato de dama Cornelis de Vos. En total más de 600 obras, incluido interesante mobiliario.

Museo Barjola
Centro dependiente del Gobierno de Asturias, en el que se recoge la donación hecha al principado por Juan Antonio Galea Barjola, Juan Barjola, y una hemeroteca de arte, ubicado en un noble edificio de la calle Trinidad.

Museo Piñole
El museo dedicado al pintor Nicanor Piñole, en plaza Europa, ocupa una edificación bella, el antiguo asilo Pola, de inicios del siglo XX, donde se acoge el legado de la viuda de este artista, uno de los más interesantes de la pintura asturiana.

Museo Evaristo del Valle
En la finca La Redonda, Somió, está instalado este museo, que alberga amplia obra de Evaristo del Valle, otro de los mejores artistas modernos asturianos.

La Torre del Reloj. Imagen de guiarte.com. Copyright.

Torre del Reloj
Está en el barrio de Cimadevilla y es un edificio de ladrillo que recuerda una antigua torre del siglo XVI, derribada en inicios del XX a causa de su mal estado. Su planta superior constituye un buen mirador sobre la ciudad. En su interior hay una muestra permanente que ayuda a entender la historia de la urbe.

Campa Torres
En el Cabo Torres hay un centro arqueológico, de Campa Torres, de titularidad municipal, que presenta los restos arqueológicos de un poblado de época prerromana.

Villa de Veranes
En Veranes, al lado de la ruta que unía Gijón con la capital astur, Astorga, se hallaba esta villa de la época del Bajo Imperio de Roma, que luego fue reutilizada en tiempos visigóticos, y cuyos restos siguen teniendo notable importancia. La zona está musealizada.


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