Aparados da Serra: maravilla natural

Los cañones de los parques nacionales de Aparados da Serra y Serra Geral son los más grandes de Brasil y una de las maravillas de Sudamérica; unas formaciones geográficas de admirable belleza, con paredes verticales que superan los 900 metros de altura y que impresionarán a cualquier visitante.

Acompáñanos por estos lugares de la Serra Gaucha, en Rio Grande del Sur, Brasil y conoce de primera mano los consejos y senderos más recomendables para visitar los cañones.

Es un cuentaviajes y guía de Aparados da Serra y alrededores, por Miguel Angel Alvarez

Cuentaviajes Cuentaviajes Aparados da Serra: maravilla natural

Aparados da Serra es un Parque Nacional del sur de Brasil, que ofrece unos paisajes inusuales en este país y multitud de opciones para ecoturismo. Está justo al lado de otro Parque igual de impresionante, llamado Parque Nacional da Serra.

Una de las maravillas de Brasil y de Sudamérica

Aparados da Serra es una de las maravillas del Brasil, donde podemos ver los cañones más grandes e impresionantes del país.

Pino Araucaria en Aparados da Serra, Rio Grande del Sur, Brasil. Imagen Guiarte Copyright

Aparados da Serra es un Parque Nacional del sur de Brasil, que ofrece unos paisajes inusuales en este país y multitud de opciones para ecoturismo. Según apuntan, son los cañones más grandes del país, con un desnivel en paredones verticales, que supera los 700 metros. Está justo al lado de otro Parque, con menor infraestructura pero igual de impresionante, llamado Parque Nacional da Serra Geral, que tiene otra serie de cañones todavía más altos, que llegan a los 900 metros de desnivel.

Ambos parques forman parte de una de las atracciones más interesantes de Brasil y se deben visitar aprovechando el mismo viaje. Los dos nos ofrecen paisajes similares, pero con diversos matices que se complementan.

Los que tengan en la cabeza la imagen del Brasil tropical podrán cambiar su visión de este país, o mejor dicho ampliar su concepción, porque lo que van a encontrar dista mucho de los atractivos más conocidos, o divulgados. Conviene dejar de lado entonces la idea del samba, las playas o la selva y abrir la mente para otros entornos. Brasil, un país con el tamaño de un continente, tiene una diversidad admirable y esta región es una de las pruebas de ello.

En Aparados da Serra y alrededores encontraremos paisajes serranos, con bosques donde el pino Araucaria es el protagonista, extensiones de praderas inusuales en el país, ríos con cascadas de altura majestuosa, etc.

Cascada Veu da Noiva, en el Cañón Itaimbezinho, visto desde el sendero del Vértice. Imagen Guiarte Copyright

Dos entradas posibles al Parque Nacional de Aparados da Serra

Podemos llegar a Aparados da Serra por Praia Grande, en el estado de Santa Catalina, o por Cambará do Sul, en el estado de Río Grande del Sur.

Cañón de Fortaleza con el camino de dentro del parque da Serra Geral. Se ve el estacionamiento y el inicio del sendero que lleva al mirador. Imagen Guiarte Copyright

Los turistas que deseen conocer este impresionante parque natural brasileño tienen dos opciones para acercarse y establecer la base de operaciones. Ambas son igual de interesantes, por lo que la elección dependerá básicamente desde el lugar desde donde nos desplacemos.

Si venimos del Sur, es decir, estamos en el estado de Río Grande del Sur o incluso nos desplazamos desde países vecinos como Uruguay o Argentina, generalmente buscaremos la ruta más interesante que nos lleve a Cambará do Sul, una ciudad pequeñita del estado gaucho -Río Grande del Sur-. Si venimos de cualquier otro estado, más al Norte de Brasil, generalmente preferiremos acercarnos a Praia Grande, que está en el estado de Santa Catalina.

De hecho, ambas localidades, Cambará do Sul y Praia Grande rivalizan por ser los puntos de entrada a los cañones y el hecho de estar cada una en un estado distinto del país, acentúa aun más esta rivalidad. Políticamente ambos parques nacionales están situados en Rio Grande del Sur, pero la diferencia en distancia a los cañones desde una u otra ciudad no es muy grande. Lo que sí cambia entre uno y otro lugar es que Praia Grande se encuentra en el pie de los cañones y Cambará do Sul en la parte alta y por ello, el tipo de excursiones que se ofrece en uno y otro lugar también es distinto.

Aunque, para zanjar la polémica sobre la sede de Aparados da Serra, siendo realistas, si contamos también con el Parque Nacional da Serra Geral, al que se accede sólo por Cambará do Sul, no queda duda que el centro de operaciones merece la pena dejarlo en esa ciudad gaucha.

Uno de los trechos de la carretera de tierra que nos lleva a Aparados da Serra. Imagen Guiarte Copyright

Praia Grande

Nuestro paseo por Aparados da Serra comienza en Praia Gande, el pueblo que queda al pie de los cañones.

Praia Grande desde lejos, en el camino que lleva a Aparados da Serra. Imagen Guiarte Copyright

En el caso de nuestro viaje, nos desplazamos a Aparados da Serra desde el norte de Brasil, en coche, por lo que lo más cómodo para nosotros era entrar por Praia Grande. La población, a pesar de su nombre, no es ni muy grande ni tampoco tiene playa, por lo que no sé muy bien de dónde vendrá su denominación. En España, por el tamaño del lugar, deberíamos darle la categoría de pueblo. Tiene un ambiente rural bastante agradable y goza de temperaturas más cálidas que el propio parque de Aparados da Serra, por estar a una altitud cercana al nivel del mar.

Praia Grande está en el estado de Santa Catalina y es el último pueblo antes de llegar a Río Grande del Sur, en el camino hacia el parque. Para ir desde aquí a Aparados da Serra hay que tomar una carretera de tierra bastante pedregosa, por unos 22 kilómetros. Al quedar Praia Grande al pie del cañón, mucho del trayecto se hace para subir la montaña, donde la carretera tiene unas cuestas bastante empinadas. En el momento de nuestro viaje, la primera parte del camino estaba asfaltada, lo que ayuda bastante a la circulación, por ser justamente ésta la que tiene mayor desnivel. Las obras sin embargo no estaban concluidas y varios tramos de la subida al puerto de montaña aun eran directamente sobre tierra.

La carretera, a pesar de ser de tierra, la encontramos bastante cuidada y nuestras dudas iniciales, sobre si nuestro pequeño coche sería capaz de recorrerla, se zanjaron por fortuna positivamente. Comprobamos que cualquier coche puede afrontar el reto de la subida sin problemas y eso que nuestro viaje fue en época de lluvias. No obstante, quizás no sea recomendable coger la carretera por la noche ni en medio de un temporal.

Una de las posadas rurales de Praia Grande, no es la más bonita, pero tiene unas vistas espectaculares. Imagen Guiarte Copyright

Desde Praia Grande se puede ir a visitar el Parque nacional de Aparados da Serra, pero también hacer otras caminadas como la Trilha del Río Boi (trilha en portugués significa sendero), que va recorriendo toda la base del Cañón Itaimbezinho. Este camino no lo hicimos por falta de tiempo y no tener el equipo necesario, pero parece muy atractivo, aun más después de la visita al Parque -que haríamos al día siguiente-, cuya principal atracción es el mencionado Cañón Itaimbezinho y donde las vistas que tendríamos dejan entrever el discurso del río por el que debe ir el sendero.

Las opciones de alojamiento en Praia Grande son diversas. El propio núcleo urbano tiene un hotelito y alguna posada, pero lo más recomendable, según nuestra experiencia, es dormir en una de las muchas posadas que hay de camino a Aparados da Serra, en la carretera de tierra que va hacia el parque. Hay bastantes posadas rurales con gran interés turístico, que ofrecen alojamiento en cabañas acogedoras en medio de la naturaleza. Algunas de las posadas ofrecen actividades alternativas, como paseos a caballo.

Parque Nacional de Aparados da Serra

Segunda parada en el viaje para visitar el Cañón Itaimbezinho, el cogollo del parque Aparados da Serra.

Cañón Itaimbezinho desde el sendero del Vértice. Imagen Guiarte Copyright

El Parque Nacional de Aparados da Serra, como había dicho, es una de las maravillas de Brasil y también por tanto, una de las maravillas de Sudamérica. Dentro del parque podremos conocer el Cañón Itaimbezinho que es su principal atractivo y de la región. El parque dispone de varios caminos para recorrer el mencionado cañón y admirar las vistas desde diferentes ángulos.

Al parque llegamos desde Praia Grande, en un recorrido de 22 kilómetros que se hace en unos 50 minutos en coche común. No obstante cabe señalar que quizás sea más utilizado aun el camino que viene desde Cambará do Sul, que tiene unos 15 kilómetros. Ambos caminos de tierra, en condiciones razonablemente buenas para cualquier vehículo, tienen una dificultad similar, salvo porque si venimos de Praia Grande tendremos que subir un buen desnivel.

Aparados da Serra tiene unas infraestructuras bastante buenas para el visitante, con senderos que incluso han pavimentado en algún trecho para facilitar su recorrido. La entrada al parque está limitada a un horario, de 9 de la mañana a las 17 de la tarde. El precio de la entrada en 2010 era de 5 reales por el coche, para el estacionamiento, y 6 por persona para la visita.

Cañón Itaimbezinho desde el sendero do Cotovelo. Imagen Guiarte Copyright

Las posibilidades de recreo consisten en dos senderos asequibles para cualquier persona con un mínimo de movilidad, por lo que podrán disfrutarlo hasta niños y personas mayores. El sendero del Vértice es más sencillito y con vistas a la cascada "Veu de Noiva" (Velo de Novia) y al Itaimbezinho, del que se puede apreciar aproximadamente un 30% de la extensión del cañón. El otro sendero se llama "Trilha do Cotovelo" (Sendero del Codo) es un poco más largo, de unos 6 kilómetros contando ida y vuelta, parte del tiempo por un camino de tierra bastante ancho que discurre entre araucarias y otra vegetación característica de la Mata Atlántica. Otra parte va rondando el mismo borde del cañón, sobre pradera, desde donde podemos admirar tremendos paredones de unos 720 metros de altura. Desde aquí las vistas son un poco más impresionantes, pues alcanzamos a ver un 70% de la extensión del cañón.

Es recomendado visitar el Parque bien temprano, porque a partir de mediodía es habitual que comiencen a acumularse nubes que traen una niebla que impide apreciar el cañón, a la vez que aumentan las posibilidades de lluvia. El mejor momento para la visita es el invierno, cuando llueve menos en la región, aunque aumente el frío (En cualquier caso, las temperaturas más frías del año no suelen bajar de cero grados). La peor época según dicen es en verano, cuando más llueve. No obstante, nuestra visita en Marzo, que es el final del verano en el Hemisferio Sur, tuvo unas condiciones excelentes, climatológicamente hablando, hasta las dos de la tarde, que llovió cada día religiosamente.

Otra cosa que debemos llevar al parque es algo de comida, pues dentro no hay ningún sitio donde comprar nada. Hay una fuente en los edificios de la sede del parque donde podemos beber agua, aunque en todo caso es recomendable llevar botellas de agua mineral, que podremos rellenar en la fuente si se nos acaba el líquido.

Cambará do Sul

Cambará do Sul es la ciudad del estado de Rio Grande del Sur donde está el Parque de Aparados da Serra y el Parque da Serra Geral.

Dos arcoiris en el cielo de Cambará do Sul, después de una intensa lluvia. Imagen Guiarte Copyright

Después de nuestra visita a Aparados da Serra, por el camino que nos adentra en la "Serra Gaúcha" y unos 40 minutos de conducción en coche por un camino de tierra, llegamos a Cambará do Sul. Esta población consiste en un pequeño núcleo rural, similar en tamaño a Praia Grande, pero estéticamente es un poco más fea.

La llaman Capital de la Miel y tiene escaso atractivo urbano. Es simplemente un lugar de entrada a los cañones, algo que ya de por si no está nada mal. Desde Cambará do Sul tenemos acceso a varios lugares interesantes para conocer, siendo los más visitados el Cañón Itaimbezinho, en el Parque Nacional de Aparados da Serra y el Cañón de Fortaleza, en el Parque Nacional da Serra Geral.

Tiene bastantes servicios para el turista, como una oficina de turismo, una agencia para realizar paseos diversos y deportes de aventura, posadas, supermercados, etc. Para alojarse existe un hotel y diversas posadas en el propio pueblo, pero puede resultar mucho más atractivo parar en una de las que quedan de camino a los parques, tanto hacia Aparados da Serra como hacia la Serra Geral. Son posadas rurales, cuidadas con esmero y gusto, que además tienen diversas actividades para realizar dentro de sus propios terrenos, paseos, etc.

Gauchos condiciendo a las vacas en el camino de Cambará do Sul a Aparados da Serra. Imagen Guiarte Copyright

Llegamos con bastante tiempo libre hasta el final de la jornada, pues la visita a Aparados da Serra se acabó temprano, por las condiciones climáticas. Así que pudimos buscar un lugar para dormir, informarnos de los paseos cercanos en la agencia del turista y hacer unas compras de comida para el almuerzo del día siguiente. Después de nuestras tareas, aun no habían abierto los restaurantes para la cena, así que tomamos un pequeño refrigerio en el bar y con poco más que hacer por causa de la lluvia, nos recluimos en la posada hasta el día siguiente.

La atención en la casa del turista corría a cargo de una joven que nos informó deficientemente y no nos dio muchas referencias. No obtuvimos datos buenos sobre las diferentes posadas y con relación a los paseos cercanos nos explicó también bastante mal. Finalmente conseguimos una información mejor en la agencia privada para contratación de paseos turísticos, que nos brindaron gentilmente aunque no utilizamos ninguno de sus servicios.

Llegamos a Cambará do Sul, desde la carretera que va a Aparados da Serra. Imagen Guiarte Copyright

Parque Nacional da Serra Geral

El Parque Nacional da Serra Geral tiene como mayor atractivo el Cañón de Fortaleza.

Vista desde el Mirante de Fortaleza del cañón del mismo nombre. Imagen Guiarte Copyright

El Parque Nacional da Serra Geral (Sierra General) es otro de los grandes atractivos de la región y un lugar excelente para hacer paseos y disfrutar de vistas impresionantes del Cañón de Fortaleza, que tiene un desnivel que supera los 900 metros de altura. Es un parque sin infraestructura, apenas una garita para la vigilancia, que limita el paso a los vehículos en determinados horarios, pero que no cobra entrada y donde podrán darnos una mínima información. Abre de 10 de la mañana a 6 de la tarde.

Aparados da Serra, el Parque Nacional vecino, se lleva la fama, pero el Parque Nacional da Serra Geral es tan interesante o más que el primero. Es difícil decir cuál de los cañones, o el de Fortaleza o el Itaimbezinho, es más impresionante. Aunque el cañón de Fortaleza es más profundo, el Itaimbezinho es mucho más estrecho, por lo que cada uno tiene unas características que los hacen singulares.

Cascada del tigre, donde se observan varias personas cruzando el río en el comienzo de la cascada. Imagen Guiarte Copyright

Llegamos al parque por medio de una carretera de tierra en condiciones más o menos buenas. La pista está bastante bien mantenida, y el único peligro que podremos encontrarnos es el fango, que podrá aparecer en casos de lluvias intensas. Su longitud es de aproximadamente 14 kilómetros hasta el la entrada del parque y avanza por 2 kilómetros más, ya dentro, hasta el estacionamiento.

Dentro del Parque Nacional da Serra Geral podemos hacer básicamente dos senderos, que nos llevan a dos puntos distintos del Cañón de Fortaleza, donde encontraremos vistas diferentes e interesantes por distintos motivos. Uno de los caminos lleva a un mirador y el otro a una cascada y la Piedra del Secreto. Ambos se pueden hacer en la misma jornada.

En primer lugar, realizando el camino en coche hasta el final, encontraremos un sitio donde dejar el vehículo y a continuación un sendero por el que continuar a pie hasta un mirador, que tiene unas vistas de una amplitud impresionante. Son de 360 grados de detalles, donde a un lado tenemos el cañón de Fortaleza y un abrupto desnivel y al otro todo el litoral con la vista que alcanza hasta el mar. El mirador no está marcado ni balizado, por lo que podemos asomarnos hasta el mismo borde del cañón y la verdad es que es un panorama que impresiona y a la vez da miedo, por cometer un paso en falso cuando nos aproximamos al precipicio.

Vista desde el mirador hacia el litoral. Se puede apreciar la línea del horizonte, donde está el mar. Imagen Guiarte Copyright

Por el otro lado del mirador tenemos una visual del sur del litoral catarinense y parte del gaucho, donde se pueden ver una laguna muy grande, varias poblaciones costeras y el mar. En días claros se pueden ver incluso las embarcaciones.

El otro sendero que se puede hacer en el Parque da Serra Geral empieza un poco antes del final de la carretera de tierra y está marcado con un letrero. Será aconsejable por tanto mover el coche para dejarlo en otro estacionamiento distinto que el del mirador, que quede más cerca de este sendero. Este segundo camino nos permitirá ver la Cascada del Tigre y la Pedra do Segredo (Piedra del Secreto). Es una opción de aventura más profunda, porque deberemos cruzar un río por el mismo borde de la cascada, apenas a unos metros del precipicio. No es muy peligroso, pero es impresionante y crea una sensación de vértigo, por estar al borde del cañón, donde el río se convierte en cascada, por el ruido del agua al caer y por las piedras resbaladizas. De hecho, este paso del río a pie al borde de la cascada es una de las postales más llamativas de Cambará do Sul.

Es recomendable llegar de mañana temprano, porque el tiempo suele estar más abierto y con menos posibilidades de lluvia. También debemos llevar al parque una provisión de alimentos, para poder hacer el almuerzo, con vistas de excepción, y bebida para poder tomar durante el camino, pues no hay ninguna fuente a disposición de los visitantes.

En el pueblo de Cambará do Sul encontraremos controversia entre si es recomendable o no ir con guía al Cañón de Fortaleza, así como si debemos contratar un taxi o todoterreno para realizar el camino hasta allí desde Cambará do Sul. Por nuestra experiencia, cualquier coche puede llegar hasta el parque. El día anterior de nuestro paseo había llovido bastante y aun así el camino no estaba muy enfangado. La cuestión de la necesidad o no de un guía puede cambiar de unas personas a otras. Los senderos son bastante claros y es difícil equivocarse, salvo el punto donde hay que cruzar la Cascada del Tigre. Además, como hay otras personas haciendo el camino, es fácil guiarse por los demás. Ahora bien, si fueran mis padres al lugar quizás sí les recomendaría contratar un guía para que les oriente, sobre todo en el lugar de la cascada, por las piedras adecuadas donde pisar y para animarles a continuar el camino a través del río, porque de entrada asusta un poco pasar por ahí.

Los senderos más atractivos

Una clasificación de los senderos más recomendables del Parque de Aparados da Serra y alrededores.

Cascada del Tigre, en el cañón de Fortaleza. Imagen Guiarte Copyright

Las "trilhas" (senderos) más apetecibles de Aparados da Serra discurren por los parques nacionales de Aparados da Serra y de la Serra Geral y se pueden acceder desde Praia Grande y Cambará do Sul. Vamos a presentar algunos datos técnicos básicos para ayudar al visitante.

Ц La duración es aproximada y dependerá del tiempo que el turista decida parar durante el paseo o al final del mismo. El tiempo aproximado cuenta la ida, la vuelta y el tiempo normal que el visitante utilizará para contemplar los paisajes.

Ц En todos los senderos es recomendable llevar agua y algo para comer, así como chubasquero, pues llueve habitualmente.

Mapa esquemático de los senderos más importantes de los cañones. Imagen Guiarte Copyright

Senderos del Parque Aparados da Serra

Sendero del Vértice: Recorre una pequeña parte del cañón Itaimbezinho, con vistas espectaculares de una pequeña parte del cañón, y de la cascada Veu da Noiva.
Duración: 1 hora
Dificultad: Baja

Sendero do Cotovelo: Recorre una buena parte de Itaimbezinho, aunque sólo el tercio final del sendero tiene vistas directas al cañón que alcanzan el 70% del entorno. El recorrido es de 6 kilómetros ida y vuelta.
Duración: 2 horas
Dificultad: Baja

Sendero do Rio Boi: Recorre la base del Itaimbezinho, por el discurso del Río Boi. Este sendero no lo realizamos nosotros, pero nos informamos sobre algunos detalles. Se accede desde Praia Grande, y en vez de desde el parque de Aparados da Serra. Podemos obtener información por ejemplo en las posadas. Según parece exigen estar acompañados de un guía para entrar en el discurso del río Boi.
Duración: 7 horas
Dificultad: Alta
Equipamiento recomendable: Botas de montaña, aparte del general para los otros senderos.

Pedra do Segredo, en el cañón de Fortaleza. Imagen Guiarte Copyright

Senderos del Parque da Serra Geral

Sendero do mirante de Fortaleza: Nos lleva hasta un montículo desde donde podemos observar buena parte del cañón de Fortaleza y una gran extensión del litoral.
Duración: 1 hora y 20 minutos
Dificultad: Baja

Sendero da Pedra do Segredo: Nos lleva a la Cascada del Tigre y un mirador que da al cañón de Fortaleza desde donde se puede ver una piedra apoyada por una pequeña base.
Duración: 1 hora y 50 minutos
Dificultad: Media