Qué ver en Verona

Con objeto de descubrir los principales atractivos de la ciudad, desarrollaremos un amplio recorrido que iniciamos junto a la catedral, para llegar a la iglesia de San Zenón.

La catedral

En el lugar en el que se halla la catedral de Verona había antaño dos edificaciones paleocristianas, arruinadas por un terremoto en el siglo XII.

La catedral de Verona emerge entre los tejados del casco antiguo.

Aquel mismo siglo se edificó un templo románico, luego remodelado. Tiene tres naves cubiertas con bóvedas de crucería, con columnas de mármol rosado. Buena parte de la obra es del siglo XV.

El airoso campanario es renacentista.

En la catedral destaca la portada principal, de estilo románico lombardo. En su calle central sobresale un pórtico. La parte de abajo sostenida por cuatro columnas y una superior consistente en un arco –coronado por un frontón de decoración lombarda- que se apoya en ocho pequeñas columnas.

San Giorgio in Braida
Si nos acercamos a la orilla del río, enfrente de donde se halla la catedral, al otro lado, veremos el templo de San Giorgio in Braida, es de lo mejor del Renacimiento en Verona, con una bella fachada de mármol blanco, ennoblecida por dos órdenes de pilastras y estatuas de San Lorenzo y San Giorgio, y una magnífica cúpula, obra del siglo XVI.

Si tenemos tiempo, merece la pena acercarse para visitar el interior, de una amplia nave, donde hay piezas de diversos pintores, entre ellos Tintoretto y Veronés.

Silueta de la iglesia de San Giorgio in Braida

Ponte Pietra

Cerca del Duomo de Verona se halla el Ponte Pietra o Puente de Piedra, el más antiguo de la ciudad, denominado antiguamente Pons Marmoreus.

El Puente de Piedra.

Es una obra sólida de unos 100 metros de largo, en la que se nota el paso del tiempo y que correspondía a una de las vías romanas que confluían en esta urbe.

En tiempos romanos había otro puente cercano, el Postumio. Ambos comunicaban la ciudad con la colina de la otra orilla, en la que se hallaba el teatro. Aprovechando ambos puentes, los romanos adecuaban un espacio para representar batallas navales.

En uno de los extremos del Puente de Piedra pervive la torre medieval que le defendía.

El puente fue reconstruido casi en su totalidad tras la II Guerra Mundial, en la que se destrozaron cuatro de sus cinco arcos.

El Teatro

En el siglo I se construyó en teatro en la vera de una colina que se alzaba al otro lado del Adigio, enfrente del núcleo de la ciudad.

Apenas algunas arcadas y los graderíos son testigos del teatro romano de la ciudad.

Del teatro quedan poco más que los graderíos y algunas arcadas… Como muchas grandes construcciones de antaño, las inclemencias, las guerras y los reaprovechamientos del edificio lo hicieron desaparecer, de modo que a partir del siglo XIX comenzó una labor de recuperación que ha permitido que ahora se aproveche incluso para espectáculos.

Andrea Monga fue en el siglo XIX el hacendado de Verona que impulsó la recuperación, comprando casas que ocupaban el área para ir aflorando el viejo monumento.

En el siglo XV se edificó un monasterio jerónimo, ocupando parte del propio teatro. Ahora es la sede de un museo que complementa la visita y el conocimiento de la romanidad y la historia del lugar. Epigrafías, esculturas, jarrones, objetos de bronce, cerámica, vidrio, etc. enriquecen la visita.

No son sólo objetos romanos, sino que algunos provienen de las culturas etrusca y griega.

Santa Anastasia

Otra de las excelentes iglesias de Verona es Santa Anastasia, la mejor edificación gótica de la urbe, situada en el casco antiguo, cerca del río Adigio.

Portada de Santa Anastasia

Se trata de un templo iniciado en hacia 1290, cuyas obras avanzaron lentamente, de modo que la consagración tuvo lugar ya en el final del XV.

El hastial tiene tres secciones que corresponden con las naves. La portada es del siglo XIV, con una entrada dividida por un parteluz rematado por sendos arcos ojivales, con frescos. En el arquitrabe, relieves con escenas del evangelio

Justo al lado de la entrada está el sarcófago de Guglielmo de Catelbarco noble impulsor de la edificación del templo, huésped de Dante. Es interesante este elemento funerario porque luego será empleado por la familia de los Scaligeri, dominadora de la urbe.

Sarcófago de Guglielmo de Catelbarco, monumento precursor de los de la familia Scaligeri

En el interior, columnas de mármol blanco separan las naves cubiertas de bóvedas de crucería. Aparte de varios frescos, obras de las capillas y elementos funerarios, entre lo más curioso del interior están dos jorobados que sujetan sendas pilas, en columnas de la zona posterior.

La airosa torre campanario es del siglo XV, aunque ha sido rehecha en parte en dos ocasiones por daños debidos a rayos.

Detalle de la entrada de Santa Anastasia

Arche Scaligere

Se trata de un grupo de tumbas góticas, del siglo XIV, de varios señores de Verona; los Scaligeri, ubicadas en un rincón del casco antiguo, al lado de la piazza dei Signori.

De izquierda a derecha, monumentos de Cansignorio, Mastino II y Cangrande della Scala.

Es este un conjunto monumental que inmortaliza a algunos de los más destacados gobernantes de la ciudad, entre ellos Cangrande, a quien citó Dante como habitante del Paraíso.

El arca de Cangrande está situada sobre una entrada de la iglesia de Santa María Antica. Cuadro canes, con escudos sostienen un sarcófago, sobre el que está la estatua yacente de aquel gran señor de Verona.

Cuatro columnas con capiteles corintios sujetan el baldaquino que se remata con una estructura piramidal, de base rectangular, que se corona con la estatua ecuestre de Cangrande della Scala.

Muy cerca está el Arca de Mastino II, encargada por este señor cuando aun estaba en vida. Arranca con cuatro columnas sobre las cuales se presenta el piso en el que está el sarcófago. Un nuevo conjunto de columnas sostiene la cúpula gótica piramidal, que se remata con la estatua ecuestre del señor.

El arca más moderna –también del siglo XIV- es la del señor Cansignorio della Scala. Se trata de una especie de joyero gótico afiligranado realizado por el escultor Bonino da Campione. La estatua señorial también corona el delicado monumento funerario.

Es interesante este conjunto, porque nos permite ver la evolución del propio arte Gótico, y porque nos revela el acercamiento al Renacimiento; no sólo por las formas, sino por la propia revalorización y orgullo del hombre ante la historia, superando los anonimatos medievales.

Monumento funerario de Cansignorio della Scala

Piazza dei Signori

Del trio de plazas urbanas casi contiguas del casco viejo de Verona comenzamos por la dei Signori, conocida también como plaza de Dante.

Monumento a Dante

Hay en ella una serie de grandes edificios de diversas épocas. Sin duda,

uno de los más pequeños pero más elegante es la loggia del Consiglio, edificio del Renacimiento conocido a menudo como logia de fray Giocondo, por el nombre del autor.

El Palazzo del Podestá es de la época de los Scaligeri, aunque fue reformado en el siglo siguiente cuando la ciudad estaba controlada por Venecia. El león de San Marcos que aparece en la portada lo detecta.

El Palazzo di Cansignorio fue sede del poder de los Scaligeri y de la república de Venecia. Tiene obra de diversas épocas y una torre medieval. Muy cerca está la iglesia de Santa María Antica, románica, ante la cual se hallan las tumbas de los Scaligeri

Finalmente, cabe citar el palazzo Comunale, medieval, y el monumento a Dante  erigido en 1865 en honor del poeta florentino que residió algún tiempo exiliado en esta ciudad. Es una estatua de mármol de Carrara, obra de Ugo Zannoni.

La loggia del Consiglio

Piazza delle Erbe

La Piazza delle Erbe –plaza de las hierbas- es el corazón de Verona desde los días del Imperio Romano, cuando se ubicaba aquí el foro.

Piazza delle Erbe

Tiene una estructura alargada ocupando un espacio entre la esquina de Capello y Manzzini y el Corso Porta Borsari. Y sigue teniendo –como hace casi 2.000 años- un ambiente bullicioso y mercantil, con sus tiendas en las que se encuentran desde hierbas a artesanías o recuerdos.

En torno a este espacio alargado aparecen algunos grandes edificios, como el antiguo Palazzo del Comune, lindero también con la Piazza dei Signori, dominado por la poderosa Torre dei Lamberti; a su lado, la casa dei Mazzanti, caracterizada por sus antiguos frescos, que nos recuerdan que la urbe fue famosa en la antigüedad por sus casas pintadas. En el frente oeste, el palazzo Maffei, de estructura barroca y decorado con estatuas de dioses.

La casa dei Mazzanti, caracterizada por sus antiguos frescos

En el espacio interior, varios monumentos. El más antiguo, una fuente que tiene una estatua denominada Madonna Verona, y que parece ser una obra romana del siglo IV; la Tribuna, de época medieval, un antiguo edículo con relieves que representan a figuras cristianas y una gran columna de mármol blanco, desde cuya cimera preside la vida de la plaza el león de San Marcos, el símbolo de Venecia.

Con su ambiente comercial y turístico, sus fachadas coloridas y la variedad de elementos arquitectónicos y escultóricos… la plaza es sin duda de las más encantadoras de Italia.

El león veneciano, ante la fachada del palazzo Maffei

La casa de Julieta

En la via Capello 23, justo a unos metros de la Piazza delle Erbe, está una de las atracciones más famosas (y artificiosas) de Verona: la casa de Julieta.

Los turistas se agolpan ante el balcón de Julieta.

No hay documentos ni datos epigráficos ni de ningún tipo que acrediten que aquí residió una Julieta enamorada cuya historia fue inmortalizada por Sakespeare...

Pero hay ya una leyenda… y gente que necesita creer en leyendas y sueños…

En la casa ficticia de Julieta, una edificación del entorno del XII, hay un balcón –hecho en el siglo XX- en el que muchas gentes se imaginan a una hermosa Julieta que sonríe desde lo alto al amado…

Otros se la imaginarán bajo alguna de las ventanas góticas. Una imagen llena de encanto… si no fuera porque es un gótico, también, del siglo XX…

Pero lo importante es el sueño, el amor… que es de todas las épocas.

Millares de visitantes dejan cartas, escritos en las paredes, chicles con el nombre de la mujer/hombre soñada/soñado… o candados que anudan amores con perspectivas de eternidad.

Lo importante no es la casa, es la creación del mito y los mensajes de afectividad.

En el patio de la edificación una estatua de bronce de una esbelta e imaginaria Julieta es el icono de los centenares de visitantes que la abrazan y le tocan los senos. Dicen que es el talismán para asegurarse un retorno a Verona.

Una esbelta Julieta, con los senos brillantes por tantas caricias de los visitantes.

El Anfiteatro

En la popular plaza de Bra, en el límite externo de lo que era la ciudad romana, está el Anfiteatro.

El magnífico Anfiteatro o Arena, en Verona.

Es uno de los mejor conservados de la romanidad y sigue siendo un lugar de espectáculos con una magnífica acústica.

El edificio es del año 30 d.C., con capacidad para 30 000 espectadores, y fue restaurado en tiempos de Teodorico (siglo VI). Un par de terremotos en el siglo XII destruyeron gran parte del anillo exterior, de piedra blanca.

Este anillo era de tres niveles, uno más que el anillo interior que es el que quedó.

En el siglo XVI se hicieron obras de restauración y el lugar sirvió para varios usos, entre ellos espectáculos de toros. El mismo Napoleón los contempló en él.

En la actualidad sigue en funcionamiento. Gracias a su impresionante acústica, el edificio se presta para conciertos, especialmente en la temporada de verano.

El anillo exterior, de piedra blanca y rosada, era más elevado, pero ha desaparecido casi en su totalidad. En la imagen se aprecia perfectamente la diferencia.

Plaza Bra

Es, junto a la Piazza delle Erbe, uno de los sitios más populares de Verona, ubicado en lo que era extrarradio de la ciudad romana y que ahora reúne importantes edificios históricos.

Dos grandes edificios en la Piazza Bra: el Anfiteatro el Palazzo Barbieri

Eso de Bra deriva de una palabra germánica que equivale a explanada, y eso es algo característico del enclave, que en tiempos ha sido ámbito del mercado ganadero y zona de paseo de la población.

Cafés y restaurantes alternan con los nobles edificios de esta gran plaza, en la que hay también espacio para jardines, en medio de los que está la estatua ecuestre de Vittorio Emmanuelle II

Entre los edificios, aparte del Anfiteatro, al que se le ha dedicado otro epígrafe, cabe destacar el Palazzo de la Gran Guardia y el della Gran Guardia Nuova, más conocido como por el nombre de su autor, Barbieri.

La Piazza Bra es sumamente extensa; tal vez la mayor plaza de Italia.

Castelvecchio

Este notable castillo de Verona es un conjunto monumental construido en 1354 por mandato de Cangrande II della Scala.

Conjunto del puente y el Castelvecchio

Fue ideado por la poderosa familia Scaligeri como sede defensiva y posible punto de escape en caso de revoluciones urbanas, para lo que se construyó un magnífico puente, que era de uso único para la familia.

El castillo/palacio se está partido en dos por el pasaje que conduce al puente, y que preside una elevada torre cuadrangular.

El puente Scaligero es de la misma época y ha sido reconstruido tras la II Guerra Mundial, momento en que se destruyeron todos por los alemanes, para proteger su retirada.

En el edificio se alberga un museo con importantes obras de arte medievales: escultura, orfebrería, pintura etc.

Entre las obras más modernas, trabajos de Giovanni Bellini y Mantegna.

Paseantes por el puente Scaligero.

San Zenón

Un templo especial de Verona es la basílica de San Zenón, San Zeno Maggiore, de un Románico de alta calidad.

Fachada de San Zenón. Turismo de Verona: http://portale.comune.verona.it

Popularmente, también se valora de San Zenón otro aspecto menos artístico y más de leyenda: se dice que este es el templo donde se casaron Romeo y Julieta.

San Zenón era un obispo de Verona que vivió en el siglo IV. En tiempos de Teodorico se hizo una iglesia, luego destruida por una invasión magiar en el siglo X; pero más tarde, con ayuda del emperador Otón I, se inició un templo más ambicioso que sería reformado en siglos posteriores.

La fachada, divida en tres calles, está rematada con un frontón y tiene decoración lombarda. La entrada está protegida con un doselete, sostenido por columnas que arrancan de la espalda de sendos leones. Sobre el pórtico se halla un bello rosetón.

  Sobre el dintel de la puerta aparece una luneta con decoración relativa a la vida de San Zenón, y a ambos lados de  la puerta hay una serie de bajorrelieves con temas religiosos y profanos. Las puertas de bronce son de elevado interés, por su expresividad.

El campanario surge fuera de planta y alcanza los 70 metros de altura, corresponde al siglo XII.

La iglesia se alza sobre una gran cripta, del siglo X, en la que están los restos del santo. Sobre ella se alza la iglesia, de tres naves, la central más elevada.

En el templo hay diversos elementos de interés, algunos de la época romana, y pinturas de Mantegna; aunque la figura más popular es una escultura de San Zenón, del siglo XII.

Al lado está la iglesia que guarda los restos de San Próculo, con obra que va del VI al XII. También pervive un claustro abacial contiguo.


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