Qué Ver en Verín-Monterrey

El municipio de Verín ocupa un espacio de amena belleza, fecundado por las aguas de este valle que van a nutrir el Duero.

Monterrey

El conjunto fortificado de Monterrey –Monterrei, en gallego- es en realidad un pueblo fortaleza, en el que hay diversos elementos de interés artístico e histórico.

El conjunto de Monterrey. Guiarte Copyright

Este pueblo fortaleza de altivos muros está deshabitado en la actualidad y presenta una necesidad de inversiones que garanticen la conservación de sus estructuras militares, religiosas y palaciegas.

En el siglo XIX aún habitaban en Monterrey más de 200 personas, según el Diccionario de Madoz. Tenía el lugar una escuela y una feria concurrida.

Hoy pervive allí la soledad, abrazando a los magníficos edificios de antaño: un palacio de aires renacentistas, sendos torreones, una iglesia de transición románico-gótica y un albergue de peregrinos de excelente portada.

Los recintos defensivos

Corroídos por el tiempo y el abandono, los recintos defensivos de Monterrey aún muestran evidencias de su poderío pasado

En su momento de mayor esplendor, en el siglo XVII, el recinto defensivo exterior de la fortaleza llegó a incluir hasta la zona donde se halla el actual Parador de Turismo de Verín, que antaño era un colegio de jesuitas, y una atalaya en el oeste del núcleo del castillo.

En aquel tiempo, Monterrey era un conjunto en el que se desarrolló una activa vida cultural y militar, una pequeña pero activa “corte” señorial.

Juan de Villarroel y Carlos de Grunemberg, ingenieros militares de la época de Felipe IV completaron aquellas estructuras defensivas que habían venido creciendo desde el siglo X, por impulso de los distintos señores.

Hoy, los muros que rodean el otero sobre el que se erigen las diversas construcciones medievales y renacentistas han perdido puertas y parte de sus lienzos, pero siguen exhibiendo una solidez granítica, que recuerda a aquel espacio fortificado.

No obstante, toda la estructura reclama inversiones de mantenimiento para reactivar esta riqueza patrimonial, de las más notables de Galicia.

El conjunto defensivo de Monterrey muestra su viejo poderío, aunque reclama inversiones para su conservación. Guiarte Copyright

El castillo

En la cima del otero se presenta el castillo, rodeado con sólidos muros, entre los que emerge una importante Torre del Homenaje.

La poderosa torre del Homenaje se alza tras el cerco del recinto. Guiarte Copyright

Se accede al interior por una puerta con arco y tras ella se abre el espacioso patio de armas con pozo y aljibe. A la izquierda queda la torre del Homenaje, poderosa, que es del siglo XV, denominada de Don Sancho, por el nombre del conde que la erigió.

La sólida torre tiene una planta cuadrada y 22 metros de altitud. La construcción es excelente. Una escalera interior permite el acceso hasta arriba, donde la barbacana se adorna con ocho cubos redondos ubicados en las equinas y a la mitad de cada lado.

Al otro lado del Patio de armas está el palacio, con una torre, llamada de Damas, que es obra del XIII. Previsiblemente, se trata de la torre del homenaje de un castillo precedente.

El Palacio

En el lateral derecho del patio de armas del castillo se alza un bello palacio renacentista, antaño habitado por los condes de Monterrey.

La estructura principal está restaurada y en buen estado y se utiliza para fines expositivos.

La fachada que recae al patio de armas es de dos alturas, la inferior con una magnífica serie de arcadas, decoradas con escudos, y la superior con columnas que sustentan la cubierta.

Hay otra bella fachada sur, también airosa, que se diferencia de la anterior en que son tres los niveles, los dos inferiores de arcadas y el superior con columnas.

Ante esta fachada se abre un pequeño espacio para jardín, que domina una bella panorámica que abarca la ciudad de Verín y la vega del Támega que se pierde hacia el sur, por Portugal, de camino hacia el Duero.

La fachada que recae al patio de armas es de dos alturas, la inferior con una magnífica serie de arcadas. Guiarte Copyright

La iglesia de Santa María de la Gracia

La iglesia de Santa María de la Gracia es una magnífica obra del siglo XIII, con modificaciones posteriores.

La interesante puerta del lienzo norte de la iglesia. Guiarte Copyright

La parte más antigua es de transición del románico al gótico, pero también hay obra de final del gótico y reformas del siglo XVII.

El ábside actual es gótico, con bóveda de crucería.

La fachada es resultado de las reformas realizadas en el siglo XVII, cuando perdió su características románicas, y la torre campanario es de finales del XVII.

Lo mejor del exterior es la entrada de la fachada norte, con un arco ligeramente apuntado y triple arquivolta, con decoraciones naturalistas. En el tímpano destaca un pantocrátor extraño. Cristo bendice con las dos manos; unas manos desproporcionadas, expresionistas.

Figuras del tetramorfos y animalísticas adornan el conjunto.

En el muro, a la izquierda, aparece una “vara” de medir grabada en la piedra. Era el “modelo” para los habitantes de la zona, que en Monterrey tenían una feria periódica en la que mercaban sus productos.

Conserva el templo varios arcos sepulcrales y una curiosa capilla en el flanco sur con un retablo gótico esculpido en piedra, que presenta escenas de la pasión. También tiene una bella anunciación y otras figuras de interés.

Altar mayor barroco, en el ábside, que se cubre con bóvedas de crucería. Guiarte Copyright

Otros elementos de Monterrey

En el lugar también se halla otra atalaya oeste y un interesante edificio de albergue de peregrinos.

Portada del hospital de peregrinos de Monterrey. Guiarte Copyright

La atalaya, al oeste del cerro, es un edificio cuadrangular, del siglo XVII, la época en la que el recinto alcanzó su máximo esplendor defensivo. Ahora está en estado ruinoso.

El hospital de peregrinos fue fundado en el siglo XIV, y bajo la advocación de la Santísima Trinidad.

Por esta zona pasaban peregrinos con dirección a Santiago. Algunos venían de la parte de Chaves y otros llegaban desde las tierras de la Sanabria. En Monterrey también se atestigua lo santiagueño en la propia iglesia de Santa María, en cuyas piedras se ven esculpidas las clásicas veneras.

Del edificio original pervive la portada gótica, de arco apuntado y cuatro arquivoltas con decoraciones naturalistas y geométricas, en cuyo tímpano aparece un cristo triunfante, con figuras del tetramorfos.

Se trata de trabajos góticos pero con resabios románicos.

Entre los elementos decorativos, un ángel con la cabeza abajo en la clave de la arcada y por encima una serie de escudos de las familias nobiliarias de Monterrey.

Otras iglesias de Verín y Monterrey

La iglesia parroquial de Verín es la de Santa María la Mayor, que se ubica en la calle Mayor.

Torres de la iglesia parroquial, vistas desde la Alameda. Guiarte Copyright

Se trata de un templo del siglo XVI, con dos torres de distinta factura en cuyo interior se halla un Cristo, denominado “de las Batallas”, que atribuyen a Gregorio Fernández.

También en el casco antiguo de Verín se halla la iglesia de los Mercedarios, correspondiente al convento de esta orden, con buena obra barroca en su interior y una hermosa torre también barroca, en la que destaca su elegante balaustrada.

Cerca del puente está una ermita dedicada a San Lázaro, con un sencillo crucero. Es un templo ya citado en el siglo XVI. Casi enfrente, se halla el crucero dedicado a la Piedad, del siglo XVII.

En el municipio de Monterrey está otra joya artística de gran valor. La iglesia de Santa María de Mixós. Es prerrománica, y muy remodelada. Su estructura original era la típica del estilo mozárabe asturleonés.

Fue restaurada en el siglo XV, cuando pasó del dominio del monasterio de Celanova a los señores de Monterrey, pero aún se detectan bien los elementos de la construcción mozárabe e incluso el reaprovechamiento de elementos romanos.

Interior de la iglesia de los mercenarios. Guiarte Copyright

Arquitectura civil

En el casco urbano de Verín se observan buenos caserones de diversas épocas.

En Verín hay casones de interés, junto a edificaciones tradicionales dañadas por abandono, como esta, junto a la carretera de Orense. Guiarte Copyright

Frecuentemente, en el casco viejo, se ven grandes edificaciones tradicionales con escudos nobiliarios. Así, por ejemplo, junto a la ermita de san Lázaro vemos la casa del Escudo, un buen pazo del siglo XVIII.

En el entorno de la calle Mayor también aparecen otras casas nobles. Cabe citar la de los Acevedo, en la que se cuenta que estuvo hospedado Felipe el Hermoso.

Este casón se halla en una esquina de la Plaza de García Barbón, a la que asoman otras edificaciones de interés, una de ellas con una airosa balconada de aire modernista.

También se ven por toda la urbe buenas edificaciones de aire moderno, de inicios del siglo XX y actuales, entre ellas el propio Ayuntamiento, de noble fachada que recae en la avenida de Portugal.

Pese a lo descrito, en el casco viejo, en todo el espacio comprendido entre la rua da Muralla y la avenida Luis Espada abundan los viejos casones en mala situación de mantenimiento. Lo mismo ocurre en la zona existente tras la ermita de san Lázaro. Es una pena ese descuido de la edificación tradicional de sólida piedra granítica.

El Parador de Turismo es un edificio relativamente nuevo, que tiene un aspecto de pazo gallego tradicional.

Sede del municipio de Verín. Guiarte Copyright