Qué ver en Toro, centinela del Duero

Visitas y monumentos y otras cosas que hay que ver en Toro, centinela del Duero

Una joya oculta

Descubrir Toro es una agradable sorpresa. La ciudad, necesitada de inversión para sacar adelante su magnífico patrimonio, tiene mucho más interés del que a primera vista parece.



La ciudad es bella y animada especialmente en su zona centro. Al fondo aparece la colegiata. Imagen guiarte.com. Copyright

Entre los recuerdos de su pasado denso en historia y arte, Toro conserva una magnífica joya: Santa María la Mayor, obra de arte románico, que tiene una notable importancia, y que marcó unas pautas artísticas en otros templos del sur del Reino de León.

Pero además posee interesantes edificios civiles e iglesias de notable valor… Es la riqueza que deriva de la historia.

Colegiata de Santa María la Mayor

Destaca sobremanera la Colegiata de Santa María la Mayor de Toro, con su cimborio que recuerda el modelo zamorano.



El magnífico templo mayor toresano. guiarte.com. Copyright

Su construcción comenzó en torno al año 1100, con Alfonso VII, y se terminó a principios del siglo XIII.

Es un templo de tres naves y crucero, rematado por el bello cimborio, de aire bizantino. La cúpula se levanta sobre una doble linterna.

Entre sus puertas destacan la Septentrional, de excelente románico, y la de la Majestad, posterior, gótica, que conserva la policromía.

En el interior hay que citar al cuadro de la Virgen de la Mosca, atribuido a Fernando Gallego, aunque es de filiación flamenca. Hay quien encuentra cierto parecido a Isabel la Católica en el rostro de la Virgen. ¿Casualidad?.

Se le llama Virgen de la mosca porque en la rodilla de la Virgen está una mosca que parece atraer la atención del cuadro. (Durante la celebración de las Edades del Hombre, el cuadro ha pasado a San Lorenzo el Real). 

Puerta Septentrional, de un Románico magnífico. guiarte.com. Copyright

Los buenos templos toresanos

Iglesias, conventos y sepulcros de magnífica factura se encuentran en la sorprendente ciudad zamorana de Toro.



Interior de San Lorenzo el Real, con su bello ábside y un sepulcro gótico. guiarte.com. Copyright

Destaca la iglesia de San Lorenzo el Real, mudéjar, del XIII, con un retablo de Fernando Gallego y un excelente sepulcro gótico.

En el convento de Sancti Spiritus, del XIV, destaca el excelente artesonado y el magnífico sepulcro de Beatriz de Portugal, esposa de Juan I. También hay allí un buen claustro renacentista.

San Julián de los Caballeros es una iglesia del XVI, rehecha sobre un templo mozárabe por Rodrigo Gil de Hontañon. Tiene una portada gótica de un desaparecido convento.

San Salvador de los Caballeros fue construida en ladrillo en el siglo XIII, con tres naves y tres ábsides. Pertenecía a la orden de los Templarios.

De San Pedro del Olmo, siglo XIII, apenas quedan ruinas. Más airosa es la iglesia de Nuestra Señora de la Vega (Cristo de las Batallas), que corresponde al siglo XIII. Se halla a 1,5 kilómetros de la urbe, en medio de un bosquecillo. Tiene una nave y ábside. Es bella y conserva el aire mudéjar típico de la zona toresana. 

San Julián de los Caballeros, con su excelente portada gótica. guiarte.com. Copyright

El castillo y los recintos defensivos

La ciudad de Toro tenía sendos cercos defensivos desde época romana, aunque los restos más visibles en la actualidad son medievales.



El achaparrado alcázar toresano domina la vega del Duero. guiarte.com. Copyright

El recinto más externo se hallaba cerca de la carretera de Circunvalación.

La ciudad vieja se apiña en el interior de murallas de origen romano, reconstruidas tras la reconquista, de las que quedan ciertos lienzos y algunas puertas, el arco del Postigo, coronado por una fachada renacentista y barroca, y la torre del Reloj construida por Churriguera en 1719 sobre una antigua puerta de la ciudad.

El castillo, con sus ocho torres semicilíndricas custodiaba la ciudad por el flanco sur. Este Alcázar es del siglo X y desde sus inmediaciones se contempla una excelente imagen de la vega.

La plaza Mayor

En torno a la Colegiata y a la Plaza Mayor convergen las distintas calles de Toro, donde se encuentran otros interesantes ejemplos de arquitectura popular y algunas edificaciones de valor.



El clásico edificio del ayuntamiento de Toro. guiarte.com. Copyright

Toda la estructura de la ciudad es radial y, sin duda, el centro vital es esta plaza tranquila a la que se asoman algunas edificaciones llenas de solera. El ayuntamiento es airoso y clasicista, debido a Ventura Rodríguez.

Enfrente de la sede municipal se halla la iglesia del Santo Sepulcro, de románico mudéjar, y en cuyo interior se observa una abundante serie de reformas en distintas épocas.

Edificios civiles

Abundan por toda la ciudad viejas edificaciones de aire nobiliario, que denotan el esplendor pasado de Toro.



Por toda la geografía de Toro aparecen magníficos edificios nobles y de bella arquitectura tradicional, con entramado de madera, como este. guiarte.com. Copyright

Por toda la geografía local se ven magníficos edificios nobles y menos nobles, como esta casa con entramado de madera, del centro de la urbe. guiarte.com. Copyright Aun así el viajero tiene la impresión de que son necesarias notables inversiones para remozar ese considerable patrimonio.

Entre los edificios nobles, el palacio de las Leyes, el del marqués de Santa Cruz Aguirre.

Destaca también el hospital de la Santa Cruz, del siglo XVI, con airoso patio. Otro hospital posterior es el de Las Angustias.


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