Qué Ver en San Vicente de la Barquera

San Vicente es una ciudad pequeña, que resulta muy agradable para el viajero porque en ella se goza del paisaje y la gastronomía en un ambiente plácido, tranquilo.

Iglesia de Santa María de los Ángeles

La iglesia de Santa María de los Ángeles destaca sobre el horizonte urbano, al hallarse ubicada en la parte más elevado del primitivo cerro amurallado.



La inconfundible silueta de la torre del templo de Nuestra Señora de los Ángeles. Imagen de Guiarte.com

Las obras de este templo se desarrollaron entre los siglos XIII y XVI. Tiene un estilo a caballo entre el Románico y el Gótico y cuenta con una fuerte y achaparrada torre campanario.

Tiene el templo con dos puertas románicas y una de tradición gótica que dan acceso a un interior de tres naves, en el que destaca el sepulcro del inquisidor Antonio del Corro. Es uno de los más destacados ejemplos de arquitectura religiosa gótica de Cantabria.

La puerta que da al oeste es la más antigua, en tanto que la sus es posterior y muy monumental, con sus cinco arquivoltas y sobria decoración. 

Puerta sur del templo de Nuestra Señora de los Ángeles, en San Vicente de la Barquera. Imagen de Guiarte.com

Otros elementos religiosos

Otro templo muy popular es el de la Virgen de la Barquera, que se halla al oeste de la entrada de la bahía, en una bella zona cercana al puerto.



El santuario de la Virgen de la Barquera. Imagen de Guiarte.com

La tradición dice que una pequeña embarcación trajo la imagen en la antigüedad a este bello enclave. El templo es original del fin del medievo. Muy sencillo. En el exterior, la construcción se anima con un bello pórtico de arcos de medio punto. En el sobrio interior preside la Virgen, en torno a la cual se celebra la fiesta de La Folía.

Otros dos edificios nos hablan de la vitalidad religiosa del pasado. En una finca particular se hallan las ruinas del convento de San Luis, donde se albergó Carlos I cuando vino a tomar posesión de la corona de España. El emperador enfermó en aquel viaje, en 1517, y tuvo que permanecer 23 días en San Vicente de la Barquera. Por desgracia sólo quedan en pie algunas altivas ruinas de la iglesia y el claustro.

Otro edificio magnífico era el hospital de la Concepción, cuya bella portada renacentista aún resiste en pie ante la iglesia de Santa María de los Ángeles. Fue centro de atención a los peregrinos y construido en el entorno de los siglos XV y XVI. 

Restos del magnífico era el hospital de la Concepción, en San Vicente de la Barquera. Imagen de Guiarte.com

El Castillo del Rey

En el casco antiguo, la Puebla Vieja, La iglesia de Santa María de los Ángeles ocupa un extremo y en el otro, el más cercano al mar, se halla el Castillo del Rey.



El Castillo del Rey, con su torre, y una de las puertas de entrada a la Puebla Vieja. La puerta está reconstruida recientemente. Imagen de Guiarte.com

Hay quien dice que esta fortificación se asienta sobre una anterior del siglo VIII, aunque lo que parece claro es que la fortaleza es obra del XIII, sólidamente construida, con planta alargada y una torre en su punto más elevado. La estructura se integra con la muralla que protegía el núcleo urbano, que se conserva aún en parte.

Dañado en el curso del tiempo, el edificio está bastante recuperado y sirve como museo para explicar la historia de San Vicente de la Barquera. Tiene también sala para exposiciones temporales y es un buen lugar para disfrutar de la vista sobre la bahía.

Respecto al cerco de murallas, la parte más altiva pervive junto a la iglesia de Nuestra Señora de los Ángeles. Donde se hallaba también una pequeña fortaleza que protegía la entrada. 

El Castillo del Rey es un excelente mirador sobre San Vicente de la Barquera y la ría. Imagen de Guiarte.com

Palacio de los Corro

El edificio de aire más noble que se conserva en San Vicente de la Barquera es el Palacio de los Corro, poderosa familia local que en el siglo XVI erigió el inmueble.



El edificio de aíre más noble que se conserva en San Vicente de la Barquera es el Palacio de los Corro. Imagen Guiarte.com

La fachada tiene una bella puerta ornada con pilastras y frontón triangular. En el piso superior una serie de tres balcones, entre los que se hallan dos escudos de esta familia. El palacio fue construido por el inquisidor Antonio del Corro.

Frente al edifico se halla la Puerta de la Barreda (o de Santander) y un edifico cúbico, austero, denominado Torre del Preboste, ambos ubicados sobre la misma muralla.

Parece que en esta Torre se hallaban las oficinas de recaudación de impuestos, antes de ser dedicada a cárcel del lugar. 

Frente al Palacio de los Corro se halla otra de las puertas medievales y a su lado la Torre del Preboste. Imagen Guiarte.com

Los puentes

En la estampa urbana de San Vicente de la Barquera, los dos puentes son esenciales.



Puente de la Maza, en San Vicente de la Barquera. Imagen de Guiarte.com

El Puente de la Maza tiene 28 ojos, una longitud de más de medio kilómetro, y permite la salida del casco urbano hacia Santander, superando el brazo más ancho de la ría.

Hasta el siglo XV parece que existió uno de 32 ojos, de madera, El actual es obra de varios siglos, básicamente del XV al XVIII.

El puente de la Barquera une el casco viejo, desde la falda del Castillo, con la otra orilla de la ría, en la que se asienta el puerto pesquero. Es una excelente obra del siglo XVIII, sustentada por nueve arcadas. 

Puente de la Barquera, en San Vicente de la Barquera. Imagen de Guiarte.com

Las Playas de San Vicente

El entorno de San Vicente de la Barquera presenta una costa relativamente suave con excelentes playas y calas, muy concurridas en verano.



Las playas de San Vicente son magníficas, bellas y solitarias salvo en verano. Playa de Merón. Imagen de Guiarte.com

En la misma bahía, en el lado oriental, se encuentra la playa del Tostadero. Es tranquila, de arenas blancas, aunque no muy larga, unos 400 metros.

También, más adelante, muy cerca de la ciudad y al este de la ría aparece la playa de Merón, con Bandera Azul. Es extensa, más de 2 kilómetros, con fina arena.

Siguiendo en dirección este se encuentra la de Gerra, de notable belleza y muy natural, con algo más de medio kilómetro. La última, en la misma dirección, es la de Oyambre. Magnífica, ubicada entre el Cabo de Oyambre y la ría de la Rabia, el paisaje es bello y la playa ofrece unos 2 kilómetros de arenales.

Tanto la playa de Gerra como la de Oyambre son muy estimadas por los surfistas y por quienes buscan un ambiente sumamente natural. Como dato histórico cabe recordar que en la de Oyambre aterrizó el primer avión trasatlántico que arribó a España, en 1929, el Pájaro amarillo, que vino desde Old Orchard (EE.UU). 

San Vicente de la Barquera, desde la playa del Tostadero. Imagen de Guiarte.com