Qué ver en Salamanca

Visitas y monumentos y otras cosas que hay que ver en Salamanca

El patrimonio

Antaño se le llamó a Salamanca la Pequeña Roma, en alusión a su contenido cultural, religioso y artístico.

La ciudad de Salamanca tiene un rico patrimonio artístico. Foto guiarte

Contenido que está realzado en la actualidad merced a unas amplias inversiones que han permitido remarcar la calidad de sus tesoros, y situarla como una capital europea de la Cultura.

El viajero que hace la Vía de la Plata llegaba a Salamanca por el antiguo puente romano, y cruzaba por las actuales calle Vera Cruz, Rua Mayor, Plaza Mayor.

Pero quien recorre la Vía de la Plata deberá hacer una parada extensa en la ciudad, pues bien merece la pena visitar sus principales monumentos.  

El puente romano

El monumento más antiguo de Salamanca es el puente romano sobre el río Tormes, con quince arcos del siglo I y otros de diversas etapas posteriores.

El puente romano ha dado 2000 años de presencia histórica y económica a Salamanca. Foto guiarte

En su centro se encuentra un verraco ibérico de piedra, mencionado en el Lazarillo de Tormes.

Este puente ha sido básico para la historia de Salamanca, pues en torno al mismo surgió y pervivió la urbe.

Las catedrales

Salamanca tiene la suerte de contar con dos catedrales: la catedral vieja y la Catedral Nueva.

Interior de la Catedral Nueva de Salamanca, un regalo para la vista. Foto Guiarte.com Copyright

La Catedral Vieja

Es románica, del siglo XII, y en ella se notan las crecientes influencias gotizantes. Destaca de forma especial la Torre del Gallo, cubierta por una cúpula de influencia bizantina, que recuerda modelos de Zamora y Toro.

Otros elementos de interés son los frescos de la bóveda del ábside central, relativos al Juicio Final.

Son de Nicolás Florentino, quien también pintó el retablo mayor. Merece la pena ver las pinturas de la capilla de San Martín o del Aceite. Se han conservado muy bien porque ésta era una dependencia cerrada donde se almacenaba el aceite para el culto. Las pinturas son de 1262, de Antón Sánchez de Segovia.

El claustro apenas tiene rastros de su traza románica original, porque tuvo que ser reconstruido tras el terremoto de Lisboa. Merece la pena visitar las capillas y el Museo Catedralicio, con obras de Fernando Gallego, Francisco Gallego y Juan de Flandes.

la mole de las catedrales salmantinas, nueva y vieja, resalta en medio de la ciudad. Foto guiarte

La Catedral Nueva

Se inició en 1513. Por ella pasaron maestros como Juan Gil de Hontañón, Rodrigo Gil de Hontañón, Juan de Ribero, Joaquín y Alberto Churriguera, etc. Se inauguró en 1733, pero en 1755 el terremoto de Lisboa la dañó, por lo que hubo de rehacer diversas obras. Por todo ello se pueden encontrar en el monumento partes góticas, renacentistas y otras barrocas.

El interior, de tres naves, produce una impresión de grandiosidad, realzada por la cúpula que se halla sobre el crucero. El coro es una notable obra barroca, y en el trascoro se conservan sendas tallas de Juan de Juni. Entre las dependencias destaca la Capilla Dorada, un auténtico museo de esculturas policromadas(un centenar), además de la del Cristo de las Batallas, con un Cristo románico que perteneció, según la tradición, al Cid.

La Capilla de la Soledad tiene una imagen obra de Benlliure y un retablo de Churriguera.

San Esteban

Cercano al conjunto catedralicio está este convento de dominicos, donde residieron hombres de la talla de Francisco Vitoria, Domingo de Soto y Melchor Cano.

El magnífico arco de la portada de San Esteban. Foto guiarte

Una magnífica obra plateresca, maestra en su género, construida por Juan de Álava, en el siglo XVI.

La fachada parece un retablo exterior enmarcado en un arco triunfal, en el que destaca como motivo central la lapidación de San Esteban, en medio de una teoría de estatuas y medallones.

El retablo del templo es de Churriguera, con un cuadro de Sánchez Coello.

En el edificio también tienen interés el Claustro de los Reyes, el Panteón de los Teólogos, y un museo en el que se exponen marfiles procedentes de las antiguas misiones de Filipinas y Japón.

La Universidad

Otro rincón cercano a la catedral de Salamanca y que resulta obligado conocer es el de la Universidad.

Encontrar el cráneo y la rana augura terminar satisfactoriamente los estudios. Foto Guiarte.com Copyright

Con su maravillosa fachada plateresca, un tapiz labrado en piedra de Villamayor, que se levanta sobre una doble entrada.

Esta fachada está llena de escudos, medallones, figuras de héroes y personajes de todo tipo, constituyendo un auténtico cuadro en el que el espectador puede pasar horas interpretando su exuberante contenido.

Entre los medallones aparecen los Reyes Católicos y Carlos I. Es tradición que el visitante tiene que descubrir dónde está la rana, símbolo del pecado.

Siempre hay estudiantes –o no estudiantes- que se ofrecen al viajero para explicar el contenido de este retablo pétreo y descubrirle el batracio, por unas monedas.

Una estatua de Fray Luis de León está frente a este tapiz escultórico, cerca del Patio de Escuelas, llamado así porque allí se preparaba a los estudiantes para acceder a la universidad. Es gótico.  

La Plaza Mayor de Salamanca

Tal vez sea ésta la plaza más hermosa de España. Construida entre 1729 y 1755, como punto de encuentro ciudadano e incluso ruedo taurino.

La Plaza mayor de Salamanca es bella y habitualmente animada. Foto guiarte

Está en enmarcada por cuatro fachadas de tres pisos, todas ellas de diferente longitud. En medio de una de ellas se halla el Ayuntamiento, sobre cinco arcos mayores, y coronado con una espadaña en la que reinan tres campanas.

Pétreos personajes ligados a la historia de Salamanca contemplan el animado bullicio, enmarcados en los medallones de las enjutas de los arcos.

Bajo los pórticos se abren tiendas, bares y pastelerías. Es el gran ágora de esta ciudad, capital de la cultura de la Vía de la Plata.

...Y otros muchos monumentos.

En salamanca existen gran variedad de edificaciones majestuosas como el Convento de las Dueñas, La Clerencia o La Casa de las Conchas.

Detalle de las ventanas de la Casa de las Conchas, Salamanca. Foto Guiarte.com Copyright

Convento de las Dueñas
Al lado de San Esteban se halla también el Convento de las Dueñas, de religiosas dominicas, construido en el XVI. En el mismo es necesario ver el claustro, de forma pentagonal, dispuesto en dos pisos. Se trata de una obra cumbre del renacimiento salmantino, en la que existe una profusión de relieves escultóricos de calidad elevada.

La Clerecía(calle de la Compañía)
Inmenso conjunto integrado por la iglesia y el colegio de los jesuitas, de los siglos XVII y XVIII, actualmente sede de la Universidad Pontificia.

Convento de Santa Clara(Santa Clara)
Convento recientemente restaurado, con pinturas medievales, y estupendos artesonados.

Convento de las Agustinas(Calle Ramón y Cajal)
Destaca por su su Inmaculada, de José Ribera, en el retablo de la iglesia.

Templos

Iglesia de San Martín (Plaza del Corrillo): románica, del XII, con añadidos del XVI.

Iglesia de Santo Tomas Cantauriense (Plaza de Santo Tomás): del XII, con torre del XVI.

Iglesia de San Marcos (Plaza del Ejército): del siglo XII, con curiosa forma circular y pinturas del siglo XIV.

Iglesia de San Cristóbal (Plaza de San Cristóbal): También románica.

Iglesia de Sancti Spiritus (Cuesta de Sacti Spiritus): del XVI, con notable portada plateresca.

Colegio del Arzobispo Fonseca (Calle Fonseca)

Edificio del siglo XVI, con un retablo de Alonso de Berruguete y hermoso patio de dos pisos.

Fachada de la Casa de las Conchas de Salamanca. Foto Guiarte.com Copyright

Construcciones civiles

Casa de las Conchas
Como monumento civil más representativo cabe citar a la casa de las Conchas, del siglo XVI, donde se funden elegantemente renacimiento y gótico tardío. Su fachada, cubierta de conchas, presenta una hermosa puerta y airosas ventanas.

Lo más hermoso está en el interior: se trata de un patio de dos alturas, de abundante decoración y rara belleza

Palacio de Monterrey (Calle Condes de Crespo Rascón):
Del siglo XIV, interesante obra renacentista, con interesantes torres platerescas y crestería calada.

Torre del Aire (Plaza de la Libertad):
La única que queda del Palacio de los Fermoselle, del siglo XV.

Torre del Clavero (Plaza Colón):
Del siglo XV, cuadrangular en su base y octogonal en lo alto.

Museo de Bellas Artes (Plaza Fray Luis de León):
Con una excelente piedad de Luis de Morales y tablas de Juan de Flandes.

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