Qué ver en Reims, la ciudad de los reyes

Visitas y monumentos y otras cosas que hay que ver en Reims, la ciudad de los reyes

El patrimonio

En el patrimonio de Reims destacan sus dos grandes templos, catedral y Saint-Remi, el palacio del Tau y otra serie de edificios de diferentes épocas, desde la romana a nuestros días.

La monumentalidad gótica de Reims. Copyright foto guiarte

Además, especialmente en la época veraniega, la ciudad ofrece otras actividades culturales, especialmente música. En ésta época, también se ofrece espectáculos de luz y sonido que realzan la belleza y riqueza artística de la catedral.

La catedral

Notre-Dame de Reims es uno de los grandes templos del gótico. Fue iniciado en 1211, en el estilo marcado en Chartres. Su fachada es excepcionalmente esbelta, de líneas verticales e imponente estatuaria del siglo XIII.

Grandiosa entrada principal de la catedral de Reims. Copyright foto guiarte

En su fachada destaca la triple portada, poderosa y solemne, que hace rememorar los momentos en que los reyes de Francia pasaban por aquí para ser coronados.

Toda la estatuaria es interesante, pero entre las piezas famosas del templo está el Ángel Sonriente, de la portada de la portada norte.
Vidrieras modernas de M. Chagall. Copyright foto guiarte

En el interior asombra la esbeltez de su estructura, si bien el conjunto queda degradado por la desgraciada desarmonía de las vidrieras.

Durante la I guerra mundial sufrió daños gravísimos.

Ahora, junto a las vidrieras restauradas, con sus hermosos tonos rojizos o azulados, abundan otra amplia serie de ventanales absolutamente insulsos y blanquecinos.

El resultado es que la luz interior de la catedral no es la clásica de los grandes templos góticos.

La maravilla del gótico consiste en que la luz irreal de las vidrieras crea un ambiente interno en el templo que hace que la piedra pierda esa imagen pesada de piedra, lo que hace elevarse al edificio. En Reims esto no es posible.

Hay una interesante experiencia en este capítulo de las vidrieras, en la girola. Allí, una vidriera de lindos tonos azules, de Chagall, es una valiosa aportación moderna al arte de los vitrales.

Saint-Remi

Sorprendente y bella es la basílica de Saint-Remi en Reims.

La airosa portada de Saint-Remi. Copyright foto guiarte

Remigio, obispo de Reims, muerto en el año 533 era un notable galo-romano que bautizó en el final del siglo V a Clodoveo, rey de los francos. Su cuerpo se depositó fuera de las murallas de la ciudad, en una capillita que se transformó pronto en un centro de peregrinación.

Diversos templos fueron edificados para realzar el lugar. El grandioso edificio actual fue edificado desde 1007 hasta el siglo XIX. En el exterior queda bastante disfrazada la obra románica y resta airoso el ábside gótico.

Superados los difíciles momentos revolucionarios, después de la expulsión de los benedictinos en 1793, con motivo del decimocuarto centenario del bautizo de Clodoveo, en 1896 se efectuaron diversas obras, entre ellas la magnífica lámpara de bronce dorado, circular, símbolo de la Jerusalén Celestial, con las doce tribus –doce torres- y con 96 velas que evocan los años de vida de San Remigio.

La primera guerra mundial causó gravísimos destrozos y hundimientos. En 1958 –tras cuarenta años de reconstrucción- se repuso el culto en el lugar.
En el interior del templo se aprecian excelentes vidrieras e imágenes. Cristo Románico. Copyright foto guiarte


El templo es extraordinario. En sus 126 metros de longitud, 28 de anchura y 25 de altura de nave, el viajero se siente anonadado por el arte.

Frente a la apariencia exterior, el interior tiene una belleza inusual. Los brazos del crucero y la parte posterior son románicas; de un románico purísimo y bello. La parte del presbiterio y girola es gótica, de un hermoso gótico primitivo.

En el presbiterio está la monumental obra del mausoleo del santo obispo.

La sobriedad y belleza de este interior son impresionantes. La fortaleza del mismo es notable. Sobresalen aspectos como las magníficas vidrieras del siglo XII, las amplias tribunas y la magnífica luminosidad. En suma un lugar sorprendentemente grandioso.

El Museo de Saint-Remi conserva diversos objetos relativos a los coronamientos, historia y arqueología.

Palacio del Tau

Se trata del Palacio Arzobispal, situado al lado mismo de la catedral de Notre Dame de Reims, y construido en la parte final del siglo XVII.

Palacio del Tau. Copyright foto guiarte

En él edificio se admira la Sala del Tau, donde se celebraba el banquete real tras la ceremonia de la coronación. El mismo museo alberga diversas obras de la catedral, su tesoro, esculturas y tapicerías.  

Le Vergeur

La Primera Guerra Mundial destrozó Reims. Sólo quedaron unas 60 casas habitables, de las 14.000 de la ciudad.

El palacete Le Vergeur, sobre ruinas romano-galas. Copyright foto guiarte

Los bombardeos fueron terribles y destrozaron el viejo Reims. Pese a los destrozos, el palacete Le Vergeur, construido entre los siglos XIII y XVI, pudo ser reconstruido.

Aparte de su estructura, en el edificio se alberga un museo de interés, en el que figura diversas escultura y pintura, destacando varios grabados de Durero.

Frente al edificio se puede ver parte del criptopórtico galo-romano, construido hacia el año 200 d.de C. Sobre él se edificó el templo capitolino.  

Puerta de Marte

Los ejes de la antigua ciudad de Reims en tiempos romanos, Durocortorum, terminaban en cuatro arcos monumentales.

Puerta de Marte. Copyright foto guiarte

De aquellas estructuras de la ciudad romana sobrevive la monumental Puerta de Marte, en medio de la bulliciosa Plaza de la República.  

Otros elementos de interés

La ciudad de Reims ofrece otros atractivos artísticos, entre los que destacan:

Edificio del Ayuntamiento de Reims. Copyright foto guiarte

Hôtel de Ville.
El edificio de la municipalidad de Reims fue construido por Jean Bonhomme a partir de 1627, y es un ejemplo típico de la arquitectura civil de su tiempo. En su fachada destaca la figura ecuestre de Luis XIII.

Plaza Real.
Diseñada hacia 1760 por Legendre. Integra una serie de edificaciones de notable dignidad y una estatua de Luis XV, de Pigalle.

Museo del Antiguo Colegio de Jesuitas.
En este colegio estudió Colbert. El museo alberga el Planetarium y un famoso reloj astronómico.

Museo de Bellas Artes.
En una vieja sede abacial y con colecciones destacadas de pintura. Destacan obras de Cranach y de Corot.

Otros museos que cabe citar son el del Fuerte de la Pompelle, el de la Rendición y la Capilla Fougita

(Existe un billete conjunto para visitar los principales museos de la ciudad).  

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