Qué ver en Pontevedra

La ciudad de Pontevedra es la menor de las capitales de provincia de Galicia. No obstante, la urbe conserva el encanto de su mediano tamaño y un casco viejo en el que hay enclaves con encanto.

Basílica de Santa María la Mayor

El edificio más notable de Pontevedra es esta basílica de porte catedralicio, realizada en el siglo XVI en un estilo gótico tardío, con naves cubiertas de excelentes bóvedas de crucería.

Detalle de la Dormición de la Virgen, en la fachada oeste de Santa María la Mayor. Imagen de Guiarte.com

El poderoso gremio de mareantes impulsó la construcción de este templo, sobre el solar de otra edificación románica anterior, siguiendo planos de Juan de los Cuetos.

Lo más espectacular del mismo es su fachada-retablo realizada por el artista flamenco Cornelius de Holanda, quien trabajó en los retablos de las catedrales de Orense y Lugo, y por el portugués Joao Nobre, quien sin duda contribuyó a darle un cierto aire “manuelino” al trabajo.

Lateral del mediodía de la basílica de Santa María. Imagen de Guiarte.com

Santos, personajes bíblicos e históricos aparecen en esta fachada en la que se encuentra una disposición renacentista con una ejecución en la que aún se detecta el gótico.

El interior del templo, de tres naves, da una sensación de elegancia y amplitud. Cuenta con diversas capillas, en una de las cuales se halla la imagen de la Virgen de la Esperanza o de la O, patrona de la ciudad.

La magnífica fachada oeste de la basílica de Santa María la Mayor, Pontevedra. Imagen de Guiarte.com

La Peregrina

Más famoso aún que la Basílica de Santa María la Mayor es el templo de la Peregrina, en Pontevedra, íntimamente ligado al Camino de Santiago Portugués.

Imagen de la Virgen Peregrina, en el interior del templo. Imagen de Guiarte.com

Es un edificio del siglo XVIII en la que destaca su fachada convexa, donde hay imágenes de María, José y Santiago con hábito peregrino.

El interior, de planta redonda y escasas dimensiones, está cubierto por una cúpula.

El origen de este templo se halla en la devoción del lugar hacia la Virgen del Camino, que acabó venerándose como Virgen Peregrina y patrona de aquellos que se encaminaban a Compostela.

La edificación del templo actual comenzó en 1778. El templo, de un barroco tardío, tiene influencias de otros portugueses y es monumento histórico artístico desde 1982.

En la actualidad, el templo y la dulce imagen de la Virgen Peregrina que se alberga en él, son referencias claves en el llamado Camino Portugués.

La fachada de La Peregrina, brilla en el atardecer pontevedrés. Imagen de Guiarte.com

Ruinas de Santo Domingo

Los restos de la iglesia del convento de Santo Domingo son una muestra del mejor arte gótico que tuvo la ciudad de Pontevedra.

Detalle de las ruinas góticas de Santo Domingo. Imagen de Guiarte.com

Corresponden a un viejo convento de Dominicos, edificado en los siglos XIV y XV, y que sufrió a lo largo de la historia diversas vicisitudes, la más dura de las cuales fue la desamortización y entrega al ayuntamiento local, en los inicios del XIX.

Ya en poder municipal, fue asilo, cárcel, escuela… y finalmente cantera para extraer piedra y emplearla para pavimentar calles. Triste destino que finalizó poco antes del siglo XX, cuando intervino el ministerio de Fomento y dictaminó su protección como monumento.

Se salvó de la destrucción una preciosa cabecera, con cinco bellos ábsides, y un muro lateral.

Hoy, las ruinas, transmiten la emoción que emana de la belleza y la melancolía que surge del abandono sufrido. Con todo, es una de las más bellas imágenes de Pontevedra, y nos recuerda un brillante periodo local.

Ábside mayor de la cabecera de Santo Domingo. Imagen de Guiarte.com

Convento de San Francisco en Pontevedra

Más suerte que el convento de Santo Domingo, tuvo el de la orden mendicante hermana, la de los franciscanos.

Iglesia de San Francisco, Pontevedra. Imagen de Guiarte.com

La iglesia de San Francisco es originaria del XIII, y en su fachada se observan los restos más antiguos, aún de sabor románico. El rosetón es una buena obra de canteros… pero muy reciente.

En el interior, una planta de cruz latina con una bella cabecera gótica y tres ábsides, el central de mayor tamaño. Sólo tiene una nave, cubierta de techos de madera, con capillas laterales.

Entre las tumbas del interior, destaca la de Paio Gómez Charino, poeta medieval y gloria de la marina, pues fue almirante de la corona de Castilla y León y participó directamente en la toma de la ciudad de Sevilla.

Calvario pintado, siglo XVIII, y conjunto de “las ánimas”, en la iglesia de San Francisco, Pontevedra. Imagen de Guiarte.com

Otras iglesias de Pontevedra

Pontevedra tiene otra gavilla de templos de cierto interés.

Detalle de la portada de la iglesia de Santa Clara. Imagen de Guiarte.com

San Bartolomé
Con poderosa fachada barroca, es obra de los siglos XVII y XVIII. En el interior hay buenos retablos, y piezas de maestros como Pedro de Mena y Gregorio Fernández. Interesante claustro del siglo XVIII.

Convento de Santa Clara
La comunidad se instaló en Pontevedra en el siglo XIII. La iglesia es del siglo XIV, con bello ábside y portada ojival.

Santuario de las Apariciones
En el convento de las Doroteas, donde residió Sor Lucía, la de las apariciones de Fátima, quien dijo haber tenido también aquí apariciones de la Virgen y el Niño.

Iglesia de San Bartolomé. Imagen de Guiarte.com

Puente de O Burgo

Pudiera ser este puente el símbolo de Pontevedra, pues la ciudad surgió en torno al mismo, y recibió su propio nombre.

Puente del Burgo, un elemento histórico de la ciudad de Pontevedra. Imagen de Guiarte.com

Los romanos hicieron un puente sobre el Lérez, aprovechando el estrechamiento del valle por la propia colina en que se ubica Pontevedra.

Este puente correspondía a la vía que unía Lusitania con el norte de Galicia, como lo atestigua el hallazgo, en 1998 de un miliario dedicado al emperador Adriano, muy cerca del puente.

Ya en la Edad Media, Fernando II de León lo rehízo.

El puente medieval tenía 15 arcos, de los cuales se han ido aterrando varios por el avance de la ciudad. Ahora quedan visibles diez.

En el puente se firmó la Paz de Lérez, por la que se ponían fin a hostilidades entre el reino de León y Portugal.

El puente actual ha recibido incontables reparaciones, pero sigue siendo el de más encanto de la ciudad y un eje por el que sigue discurriendo la vida… y el Camino de Santiago Portugués, como a lo largo de muchos siglos.

En el extremo del puente, en su confluencia con el antiguo casco pontevedrés se pueden ver restos del puente medieval que quedó enterrado.

Las vieiras que decoran el puente del Burgo, nos recuerdan esa tradición jacobea que impregna la historia de Pontevedra.

Edificios civiles

Entre los edificios civiles de la ciudad de Pontevedra, destacan.

El bello edificio del Concello de Pontevedra, de Alejandro Rodríguez Sesmero. Imagen de Guiarte.com

El ayuntamiento de Pontevedra
Es obra de Alejandro Rodríguez Sesmero, arquitecto que dejó su sello en otros edificios de la ciudad. La obra, de dos plantas y equilibrada sencillez, es de 1890.

El Palacio provincial
El palacio de la Diputación Provincial es una obra cumbre de Alejandro Rodríguez Sesmero, de una cierta grandiosidad, realizada en un estilo marcadamente afrancesado. Se terminó en 1890.

Casa das Campás
Edificio gótico, del siglo XV, que se considera como el más antiguo de la ciudad.

Hacienda
La delegación de Hacienda, ocupa un magnífico edificio que era parte del antiguo convento de San Francisco.

Palacio de Mugartegui
Es un bello edificio del siglo XVII, con una hermosa logia y algún añadido barroquizante. Es la sede de la Denominación de origen Rías Baixas.

El Palacio de Mugartegui. Imagen de Guiarte.com

Entorno de Pontevedra

Otro de los encantos de Pontevedra es la cercanía a numerosos lugares con encanto y su centralidad respecto a las Bajas.

Petroglifos de Mogor, al sur de Pontevedra. Imagen de Guiarte.com

En las cercanías de la ciudad hay una serie de elementos naturales y artísticos que pueden interesar al viajero.

El entorno natural es magnífico, con una ría que se abre a medida que avanza hacia el oeste, y en cuya salida al mar aparece la alargada isla de Ons. A un lado y otro se sucede una costa recortada en la que aparecen distintas playas, tanto si avanzamos por el borde sur de la ría, en dirección a Bueu, como si lo hacemos por el norte, hacia la Sanxenso.

Monasterio de Poio, en el otro lado de la ría, cerca de Pontevedra. Imagen de Guiarte.com

En el plano artístico también hay elementos que pueden suscitar nuestro interés, provenientes de distintas épocas, desde los petroglifos neolíticos de Mogor, ubicados a pocos metros de una recoleta playa de Marín, hasta el magnífico monasterio de Poio, con una iglesia clasicista del XVII, en la que empiezan a notarse las formas barrocas.

No lejos del monasterio aludido tenemos otro punto de interés que no cabe olvidar: Combarro, declarado Conjunto Histórico Artístico.

En Combarro asombra la arcaica belleza de los hórreos, muchos de los cuales se ubican a la orilla del mar. El lugar, de una solidez granítica, es una sinfonía de sencillas casas de piedra al lado de sencillos hórreos y multitud de cruceiros que evocan la religiosidad y el amor a las tradiciones.

Hórreo en Combarro. Imagen de Guiarte.com

Volver a la Guía de Pontevedra