Qué ver en París

Visitas y monumentos y otras cosas que hay que ver en París

Un patrimonio único

En la ciudad de París podremos encontrar atractivos monumentos de todas las épocas.

Pórtico de Notre Dame, en París. Foto guiarte
París tiene un patrimonio único. se trata de una ciudad donde se pueden hallar excelentes muestras artísticas de todos los tiempos y países.

El arco de Carrusel, en el conjunto del Louvre. Foto guiarte

A esta riqueza se une su bella y apacible ubicación, en la ribera del Sena.

París es una ciudad para gozar con el cuerpo y con el espíritu, sin prisas.  

Notre Dame

No sólo es un emblema de la ciudad de París. Notre Dame es el lugar a partir del cual se miden los kilómetros de las grandes carreteras francesas.

Portada de Notre Dame. Foto guiarte

Está ubicada la catedral parisina en la Isla de la Cité, donde ya existía una urbe en tiempos galos y romanos. La basílica existente en el lugar fue destruida por los normandos en el siglo IX, y tras sucesivas reconstrucciones, en el año 1163 se inició la obra gótica.

La catedral quedó básicamente terminada e la primera mitad del siglo XIV, aunque luego sufrió diversas modificaciones, algunas negativas, entre los siglos XVII y XIX. Cuando Napoleón fue coronado allí, era tal el deterioro que buena parte del templo se ocultó con telas, tapices y banderas.

La reconstrucción fue realizada siguiendo los designios puristas de Viollet-le-Duc, y apoyada por la opinión publica y la intelectualidad francesa.

Su interior, de cinco naves, tiene grandiosidad, y la altura de la bóveda central destaca aún más contemplando las columnas de la misma, que su arranque carecen de la ligereza visual que define el gótico.

Con planta de 130 metros de largo por 48 de ancho, la iglesia no es de las más grandes, pero sí de las más armoniosas, especialmente su portada principal, con tres plantas superpuestas y sendas torres cuadrangulares.

Notre-Dame, rosetón © Paris Tourist Office/Amélie Dupont

Uno de los elementos más característicos de esta fachada es la galería calada que une las torres. Otros elementos de interés son las portadas laterales, los rosetones y el coro. También es atractivo el conjunto exterior de los arbotantes rematado por la airosa flecha que se eleva unos 90 metros.

Se puede subir a las torres, desde las cuales se contempla una bella imagen de la ciudad, con el Sena al lado.  

La Sainte Chapelle

Es, sin duda, uno de los monumentos parisinos de personalidad más acusada. Una joya mundial del gótico.

La Sainte Chapelle es una de las más bellas joyas históricas y artísticas de París. Foto guiarte

Se trata de una capilla de pequeñas dimensiones, en un estilo de gran pureza, destinada a acoger la corona de espinas de Cristo.

La edificación esta enclavada en el palacio de Justicia, antiguo palacio real, en la Isla de la Cité. Su origen se remonta al siglo XIII, cuando el emperador de Constantinopla vendió la reliquia para obtener dineros. Comprada por Luis IX, rey de Francia; se encargó la construcción de una capilla-relicario, que fue terminada en el año 1284.

En el aspecto exterior nada aparenta grandiosidad. Se trata de una edificación de proporciones relativamente pequeñas, caracterizado por una estructura gótica con ventanales alargados, coronada por una aguja del siglo XIX.

La capilla inferior de la Sainte Chapelle parisina es sumamente colorista. Foto guiarte-Fernández Miranda. Copyright

En el interior hay dos niveles. La capilla inferior en su origen es una dependencia reservada para servidores del antiguo Palacio Real, de la que formaba parte la capilla. Desde esta dependencia de escasa altura se accede a la capilla alta por una pequeña escalera de caracol.

La entrada en la capilla alta es deslumbrante. El visitante surge de la oscura escalera hacia una dependencia pequeña, de techos elevados y ventanales alargados, por cuyas coloristas vidrieras penetra una luz que otorga al recinto tonalidades irreales. Son las vidrieras más antiguas de la ciudad, buena parte de ellas del siglo XIII.

En el centro del ábside está la tribuna con el relicario. Una puerta comunicaba esta dependencia con las dependencias reales, y una celosía permitía al monarca asistir a los oficios eclesiásticos, sin ser visto.

El rosetón, las 15 vidrieras y las tallas de los apóstoles contribuyen a condensar el arte en escasos metros cuadrados. El efecto en el amante del arte es deslumbrante.

Otras iglesias de París

La ciudad de París presenta una notable colección de iglesias de todas las épocas.

Basílica Sacré-Coeur, Montmartre © Paris Tourist Office/Daniel Thierry

Entre las románicas figura la de St-Germain-des-Prés, en un popular barrio.

Entre las góticas destacan Notre Dame y la Sainte Chapelle.

De la época renacentista, pero notablemente influida aún por el gótico es St-Eustache.

Barroca es la de La Sorbona;

De un neoclásico grecorromano es La Madeleine, encargada por Napoleón, Cesar victorioso de la batalla de Jena.

Del Segundo Imperio hasta ahora han continuado las edificaciones, entre ellas el Sacre Coeur, en el popular barrio de Montmartre, o St-Augustin, ambas con amplias cúpulas, del siglo XIX, o la moderna mezquita, de estilo morisco hispano.

París. La Madeleine. Foto guiarte

Le Palais Royal

Construcción situada junto al Louvre, emprendida por Richelieu, quien quiso hacerse un modesto palacio que pasó a manos de Luis XIII a la muerte del cardenal.

París; Palais Royal. Foto guiarte

Dos partes componen este bello edificio: el Palais Royal, sede del Consejo de Estado y del Ministerio de Cultura, y las galerías de la parte posterior, rodeando a jardín recoleto, una isla de paz, en un mar de tiendas especializadas y restaurantes.

Jardin del Palais-Royal © Paris Tourist Office/Jacques Lebar

La Ópera

La Ópera de París es una mezcolanza de materiales, piedra, bronce y mármol, con un cóctel de estilos, barroquismo y clasicismo.

Edificio de La Ópera, en París. Foto guiarte

Esta mezcla da lugar a una especie de gran tarta de celebración nupcial opulenta, pero que se ha identificado bastante con el estilo ampuloso del Segundo Imperio.

Es un edificio de Charles Garnier que se inició en 1862 y se inauguró en 1875. En el interior la opulencia se marca con elementos como la escalera de mármol, la gran antesala y el amplio auditorio, ampuloso y recargado, muy del gusto de antaño.

El centro cuenta con un Museo de la Ópera. En el entorno del edificio pulula un París de banqueros, turistas y clientes de todo tipo de tiendas, desde las más refinadas a las populares.

Interior de la Opéra © Paris Tourist Office/Claire Pignol

 

La Torre Eiffel

La Torre Eiffel de París es el triunfo del industrialismo, del metal, sobre la piedra. La magnífica piedra que ha dado a París una armonía y solidez notables.

Torre Eiffel © Paris Tourist Office/Stéphane Querbes

Vencedora de un concurso convocado para la exposición de 1889, fue edificada entre 1887 y mayo de 1889,con una vocación sumamente perecedera: se preveía que sólo durara el tiempo dedicado a la exposición.

La torre sirvió pronto para las comunicaciones, radiotelegrafía primero y luego antena de radio y televisión. Tiene originalmente 300 metros, elevados en 20 mas con un repetidor de televisión.

Miles de visitantes acceden diariamente a esta torre, subiendo mediante ascensores a sus plataformas para divisar la Ciudad Luz a sus pies.
Torre Eiffel, icono de París y símbolo de la nación francesa. Foto guiarte copyright.

Especialmente interesante es la puesta de sol, romántica y luminosa. Los entendidos dicen que lo mejor es ascender al día siguiente de una jornada de lluvia, cuando el aire de la ciudad está libre de suciedad y humos.  

Campo de Marte y Escuela militar

Al lado de avenidas de bellas mansiones parisinas y detrás de la Torre Eiffel se ubica en Campo de Marte.

Escuela Militar, junto al Campo de Marte, en París. Foto guiarte

Un jardín burgués que se concibió como área de maniobras militares en el final del siglo XVIII y que es y ha sido centro de manifestaciones: carreras de caballos, primeras ascensiones en globo, sede de pabellones temporales de exposiciones y actualmente territorio para paseo, zona para correr y bajar unos kilogramos o inmensa área para espectáculos de rock.

Al fondo se ubica la Escuela Militar encargada por Luis XV para centro de formación de jóvenes y adaptada pronto para escuela de cadetes. Sin pretender ser grandiosa, la escuela es de notable vigor, con tres alas, la central más elevada y coronada por una cúpula. Sus sólidas columnas realzan la verticalidad de un edificio de no elevado porte.

Parque Campo de Marte, en París, visto desde la Torre Eiffel.

Los Inválidos de París

Cerca de la Escuela Militar y el Campo de Marte, se ubica el centro iniciado por Luis XIV para atender a los veteranos de sus ejércitos.

París. El grandioso edificio de Los Inválidos. Foto guiarte

El edificio final tiene grandiosidad y sencillez. Desde la explanada de los Inválidos se percibe la rectitud de sus líneas de fachada, que realzan el poder de la gran cúpula. También es notable la imagen que se observa desde la plaza Vauban.

En el interior destaca el patio principal y la iglesia del Domo, con la notable cúpula. En este edificio se halla el Museo de la Armada y, sobre todo, la tumba donde reposan los restos de Napoleón, traídos desde la isla de Santa Elena 19 años después del fallecimiento.

Muy cerca de este inmenso edificio se halla el Museo Rodín, donde se expone buena parte de su obra, incluyendo El Pensador.  

El Panteón

Se trata de un edificio de líneas clasicistas que se encuentra en el entorno del Barrio Latino, en medio de una zona de gran vocación cultural.

El Panteón, París. Imagen de Marc Bertrand/Paris Tourist Office

El Panteón es una obra neoclásica, debida al arquitecto Jacques-Germain Soufflot (1713-1780) en la que se denota la influencia italiana, especialmente de Palladio. Está rodeado por la iglesia Saint Étienne du Mont, la biblioteca de Santa Genoveva, la universidad de París, los liceos Louis-le-Grand y Henri-IV, y el ayuntamiento del distrito.

En su origen, esta era una iglesia dedicada a Santa Genoveva, pero al ser terminada en tiempos de la Revolución Francesa se determinó, en una votación de la Asamblea Nacional Francesa, que había de ser un “Santuario laico” por lo que se le privó de los campanarios y se dedicó a los grandes hombres de la patria.

Tras un breve periodo como lugar de culto católico (a Santa Genoveva) en el final del siglo XIX quedó establecido definitivamente su destino como mausoleo de los hijos ilustres de Francia. Allí reposan los restos de gentes como Víctor Hugo, Zola, Rouseau, Voltaire, Maria Curie, Jean Monnet, Soufflot o Alejandro Dumas, el autor de Los Tres Mosqueteros.

La place des Vosgues

Le Marais es en París una zona pantanosa ubicada al este de La Bastilla, cerca de la isla de la Cité, zona que tuvo un notable desarrollo en el siglo XVII.

Place des Vosges © Paris Tourist Office/Daniel Thierry

En este entorno se halla la plaza des Vosgues, de notable simetría, sumamente armoniosa en su conjunto. Son edificaciones de piedra y ladrillo que datan de los inicios del siglo XVII.

Fue éste un centro de torneos y zona residencial de gentes adineradas y aristocráticas.  

Place Vendome

Una plaza de líneas austeras rodeada de armoniosos edificios entre los que se encuentra el Ministerio de Justicia de París.

La austera plaza Vendome, en París, con su airosa columna, Foto guiarte

Fue edificada desde la segunda mitad del siglo XVII a la primera del XVIII, como una plaza de líneas austeras encaminadas a realzar en el centro la efigie de Luis XIV, efigie derribada en época revolucionaria.

Luego se alzó una columna de inspiración napoleónica que también ha sufrido hasta hoy diversos avatares en función de la historia.

La plaza, de 214 por 224 metros, es austera, y en sus magníficos y armoniosos edificios se ubica el ministerio de Justicia y numerosas casas comerciales, bancos, joyerías, etc., de alto nivel. A su lado pasa la rue St-Honoré, destacada por sus tiendas de alta costura y moda en general.

Plaza Vendôme © Paris Tourist Office - Fotógrafo : David Lefranc

 

Place Concorde

En esta plaza del extrarradio de París se instaló el mecanismo represor revolucionario más conocido: la guillotina.

Plaza de la Concorde © Paris Tourist Office/Henri Garat

La Place Concorde es otro de los grandes espacios de París, construido sobre un lodazal, en el extrarradio de la ciudad, a partir de la segunda mitad del siglo XVIII, con el objeto de situar en el medio del amplio espacio una estatua real.

En esta plaza apenas hay fachadas, solo a uno de los lados. En ella destacan sendas fuentes de inspiración romana –Es permanente la idea cesarista romana como inspiración en París- y ocho estatuas que representan alegóricamente ocho ciudades francesas.

En el centro aparece el obelisco regalado a Francia por un gobernante egipcio en el XIX, y que se situó allí como elemento emblemático y neutral en esta plaza, de la concordia, que quería ser símbolo ecléctico de Francia.

El nombre de la Concordia tiene su lógica. Este es un lugar trágico. La mayor tragedia fue la instalación del monstruoso mecanismo represor revolucionario: la guillotina, donde murieron centenares de franceses víctimas de la justicia revolucionaria, En una confesión de culpa colectiva, cuando pasó aquella ola represora se pretendió sembrar la semilla de la paz: la concordia.

Desde este lugar –desgraciadamente empobrecido con una inmensa noria de feria- se divisan importantes perspectivas de la ciudad, que unen el centro del Louvre y el Arco de Carrusel con los Campos Elíseos y el Arco de L’Etoile.

Plaza de la Concordia, París. Foto guiarte copyright.

Les Halles

Una de las zonas más bellas de París para el paseante es la de Les Halles, donde hasta hace décadas abundaba una población comercial y que hoy es una mezcolanza de gentes de toda ocupación y nacionalidad.

La moderna estructura de Les Halles. guiarte.com
Los viejos mercados y cobertizos de origen medieval se transformaron en grandes galpones en la época moderna, y acabaron siendo desplazados fuera de París en el siglo XX, cuando surgieron nuevos sistemas de comercio mayorista.

El barrio, donde se mezclaban porteadores, carniceros, vagabundos y trasnochadores que buscaban un respiro en las tabernas populares, sigue siendo un lugar de mezcolanzas.

La magnífica estructura de Saint Eustache. Foto guiarte
En el entorno queda la Bolsa de Comercio, la iglesia de Saint-Eustache, el Forum, y muy cerca se halla el Centro de Arte y Cultura Georges Pompidou, la iglesia de St-Merri y la famosa Tour de St-Jacques.

La Tour de St-Jacques es de origen medieval. Fue edificada en el reinado de Francisco I, y pertenece a un estilo de gótico florido. Es el único resto de la iglesia, demolida en época de la Revolución Francesa. Se salvó la torre porque era la instalación donde trabajaba un armero, que dejaba caer las gotas de plomo derretido desde la cumbre, 52 metros de altura, sobre un recipiente de agua fría, donde se solidificaban.


La Tour tiene un sentido jacobeo importante. Era el punto de inicio del Camino de Santiago en París.

La Iglesia de Saint-Eustache se inició en el siglo XVI y se terminó bien avanzado el XVII, pero respetando el estilo gótico. Es un gran edificio, de 10 metros de largo por 44 de ancho y 34 de alto. Ha sufrido algunas alteraciones posteriores. Esta iglesia está muy ligada a la historia francesa. Aquí fueron bautizados Richelieu y Moliere, entre otros personajes célebres.

El Forum de Les Halles ocupa buena parte del complejo mercantil de antaño, y es una obra moderna que incluye luminosas galerías, tiendas, museos, cines, etc. Entre los museos está el Oceanográfico de Cousteau.

La Bolsa de Comercio es un edificio redondo de fines del siglo XIX.

Plaza Renê Cassin, en Les Halles. Foto guiarte copyright.

Barrio Latino de París

Debe su nombre a los estudiantes de la Sorbona, que habitaban en la zona en el medioevo y hablaban en latín.

La plaza de San Miguel, cerca del Sena, en París. Foto guiarte

Debe su nombre a los estudiantes de la Sorbona, que habitaban en la zona en el medioevo y hablaban en latín.

Siempre fue zona identificada con la vida bohemia y atrevida. Se ubica en la orilla izquierda del Sena, junto a la Isla de la Cité.

Posee zonas características, como la pequeña Plaza St-Michel con la estatua de San Miguel dominando al dragón, ante la cual siempre hay ambiente juvenil.

En torno a la iglesia de St-Séverin, gótica, hay varias calles angostas de restaurantes populares, zona en la que abundan establecimientos griegos, con su gastronomía, colorido y música.

Librería en el barrio latino de París © Paris Tourist Office/Amélie Dupont

Más alejada del Sena está el Museo del Cluny, con ruinas galoromanas y una magnífica colección de obra del medievo.  

Los Campos Elíseos y el Arco de l’Etoile

En 1616, la reina María de Médicis ordeno plantar una serie de alamedas en lo que hoy son los campos elíseos, transformando unos fangales en una continuación de los jardines de Tullerías.

El monumental arco es centro de una plaza inmensa. Foto guiarte

Todo su entorno sufrió sucesivas transformaciones que le llevaron a ser un lugar de lujosos palacetes, en el XIX, y una gran avenida de amplios comercios y centro de los grandes desfiles militares, en el XX.

Cerca de Concorde están los palacios, el Petit y el Grand Palais, que fueron construidos para la exposición de 1900, y actualmente sedes de museos.

Al fondo aparece la plaza de l’Etoile con el magnífico Arco de Triunfo mandado construir por Napoleón y terminado en 1836, en el llamado Segundo Imperio, cuando el arquitecto Haussmann transformó buena parte del urbanismo de París.

Desde entonces, el arco y la amplia avenida se consolidaron como monumentales escenarios patrióticos.

El arco de l`Etoile tiene altorrelieves de gran poder expresivo. Foto guiarte

El arco, de 50 metros de alto, tiene algún grupo escultórico de calidad, como La partida de los voluntarios de 1792, obra de Rude conocida como La Marsellesa, ubicada frente a los Campos Elíseos.

El arco es visitable de cerca. A él se accede por un paso subterráneo.

La Plaza es tan inmensa que es imposible ubicar en ella semáforos, por lo que es un habitual caos donde hay que conducir con cuidado.

Chaillot

La colina de Chaillot siempre fue un lugar desde donde se tenían hermosas vistas de París.

Trocadero, ante el Palacio Chaillot © Paris Turismo/Stéphane Querbes

Allí Napoleón ordenó edificar un palacio, aunque el actual es debido a la exposición universal de 1937.
Turistas contemplan la Torre Eiffel desde la colina de Chaillot, desde donde se tienen magníficas vistas de París. Foto guiarte


En esta colina desembocan diversas avenidas y en su confluencia abundan tiendas y terrazas animadas.

En el Palacio Chaillot, integrado por sendas alas curvas, se ubican varios museos: de los monumentos, la marina, del Hombre y del Cine, así como una sala de espectáculos.

Sin embargo lo más impresionante de la zona es la magnífica vista sobre los jardines de Chaillot, la torre Eiffel, Campo de Marte y la Escuela Militar.

Los jardines de Chaillot se ubican, en pendiente, a ambos lados de un estanque presidido por columnas de bronce dorado. Estanque, jardines y palacio, iluminados por la noche, constituyen también una suntuosa imagen para el visitante.  

El Louvre

El origen del Museo del Louvre de París es un castillo medieval, transformado luego en palacio real donde se albergaron colecciones reales de arte.

Venus de Milo. Musée du Louvre © Paris Tourist Office/Amélie Dupont

El siglo XVI y el XVII supusieron sendos periodos de nuevas obras y nuevos pabellones y galerías, llevadas a cabo por sucesivos monarcas.

Pero la atención de los Monarcas hacia Versalles hizo que estos edificios quedasen como lugares de viviendas de alquiler, donde se instalaron desde artistas hasta saltimbanquis.

En el XVIII el deterioro era notable y se pensó incluso en el derribo. Napoleón I fue quien reinició el desarrollo del monumento, ordenó montar el Arco de Triunfo de Carrusel, en conmemoración de sus victorias de 1805.

La última añadidura es la Pirámide de Cristal, de reciente edificación, magnífica entrada desde la que se distribuye la circulación por todo el grandioso museo.

En el interior se presentan numerosas obras maestras del arte de todos los tiempos. Por resumir algunas de ellas cabe citar las siguientes:

Escriba sentado. Musée du Louvre © Paris Tourist Office/Amélie Dupont
La Venus de Milo, obra hallada en la Isla de Melos, en el siglo XIX, que resume el ideal de hermosura del helenismo. Se fecha en el siglo II antes de Cristo.

La Victoria de Samotracia; maravillosa obra de inicios del siglo II, donde sorprende la perfección de la figura humana y la ligereza de los ropajes que parecen mecidos por el viento.

La tumba de Philippe Pot, oficial de Borgoña, sostenida por otro portadores, en una escena donde aflora el espíritu medieval

El jarrón con el Aguila de Suger, donde se muestra el nuevo espíritu de lujo, luminosidad y belleza que reemplazó al románico, y que protagonizó el abad de St-Denis.

Museo y pirámide de Louvre © Paris Tourist Office/David Lefranc


Entre las obras pictóricas destaca la popular Mona Lisa, de Leonardo da Vinci, que se ha transformado como el tótem que visitan embobados multitud de turistas presurosos que llegan en viajes organizados y a quienes realmente no se les muestra el Louvre.

Pero hay obras de altisimo valor como la Balsa de la Medusa, magnífica y dramática obra de Theodore Gericault; La Costurera, de Jan Vermeer, La Nave de los locos, de El Bosco, o vestigios de la civilización egipcia como El escriba sentado

El Centro Pompidou

Irónicamente se denominó Beaubourg (burgohermoso) a un deprimente barrio de la ciudad de París, cercano a los galpones de Les Halles.

Centro Georges Pompidou © Paris Tourist Office/Fabian Charaffi

La zona se recuperó definitivamente con la ubicación de un gran centro de arte moderno: el Centro Nacional de Arte y Cultura Georges Pompidou, inaugurado en 1977.

Renzo Piano y Richard Rogers son los autores de este edificio cuadrado, de estructura industrialista y luminosa, donde los elementos funcionales, conductos, escaleras, etc., se divisan desde el exterior.

Este atrevimiento en mostrar los intestinos del edificio se transformó en arte y color al adjudicar tonos atrevidos a las distintas conducciones de agua, aire o electricidad. Además, al sacar este entramado de elementos de la caja central, se consiguió dejar un interior diáfano, sumamente atractivo para las exposiciones.

Aparte del museo de arte moderno, en el Centro se ubican excelentes exposiciones temporales, así como otros departamentos del ámbito cultural.

Entre las colecciones del centro figuran cuadros de destacados artistas como Picasso, Matisse, Braque, Kandinsky o Miró.

Dirección:
Place Georges Pompidou
75004 Paris
http://www.centrepompidou.fr

El museo D’Orsay

Lo que fue una estación, cerrada en los años treinta, se transformó en la década de los ochenta en un centro donde se expone una maravillosa colección de arte moderno, básicamente desde 1848 en adelante.

Museo d´Orsay © Paris Tourist Office/Amélie Dupont

El museo se halla en la orilla derecha del Sena, casi enfrente del Louvre, y presenta una rica complementaridad respecto a este último. Obras de Degas, Gauguin, Manet, Monet, Renoir, Cézannne, Matisse y Van Gohg, procedentes de las colecciones del jeu de Paume y Louvre sitúan al centro a la cabeza de los existentes del mundo en este género de pintura.
El Museo de Orsay tiene una incomparable muestra de pintura moderna. Cuadro de Van Gohg.


Entre las obras maestras que allí se pueden contemplar destaca el cuadro de Le Moulin de la Galette, de Auguste Renoir, donde refleja un ambiente festivo de Montmartre, o el retrato de Paul Gachet, de Van Gohg, así como alguna obra de Rodin.

Es particularmente seductor el piso superior, donde se acumula una orgía de obras de los grandes pintores impresionistas.  

Museo Rodin

Otro de los centros museísticos importantes de París es el que se dedica a Augusto Rodin, y que se ubica en el Hôtel Biron, cerca de Los Inválidos.

Museo Rodin, en Paris. Imagen de Jacques Lebar/ Paris Tourist Office

El escultor habitó como inquilino en este palacete, que se abrió como museo en 1916 (a iniciativa del propio Rodin). El palacete fue construido a comienzos del siglo XVIII, y Rodin vivió en él desde 1908.

En este edificio neoclásico se presenta una extraordinaria muestra de trabajos de Rodín, en mármol, bronce, etc. así como elementos personales y obras de su valiosa colección personal, como su biblioteca, sus cartas y manuscritos, donados por el artista al Estado.

Entre las maravillas, trabajos como el Pensador, un icono del arte occidental, o el Beso, que permiten al visitante profundizar en la obra y la vida de Rodin.

Rodin donó también su residencia de Meudon, la Villa des Brillants, que constituye hoy un anexo del museo.

El museo cuenta además con otras obras maestras de la pintura y la escultura de autores modernos como Monet o Renoir, que demuestran la riqueza y la diversidad de sus colecciones.

Disneylandia

Uno de los grandes atractivos que presenta París, sobre todo para los más pequeños, es el parque de atracciones de Disney.

Dysneyland París. Imagen de Manuel Fernández Miranda.

En las fueras de la ciudad se presenta -sobre todo para los pequeños- un mundo mágico en el que los sueños se hacen realidad, y donde los héroes y heroínas Disney pasean en medio de paisajes temáticos.

La idea original de este tipo de parques de entretenimiento es argentina. En las cercanías de La Plata se construyó en 1950 un magnífico parque de atracciones en el que se juntaban las clásicas diversiones infantiles en medio de paisajes y escenarios urbanos de otros países: la República de los Niños.

Walt Disney imitó esa idea cinco años más tarde con un parque temático situado en California, que fue el primero de una serie de instalaciones del mismo sello llevadas a cabo en América, Asia y Europa, en los que se unen los escenarios de las películas de Disney con zonas de hostelería, restauración, deporte y ocio, encaminadas a facilitar el disfrute familiar.

Las instalaciones están a 30 kilómetros al oeste de París, cerca de la A4. En ellas, hay cinco grandes escenarios Main Street, U.S.A., el país de la fantasía, las tierras del Oeste, el país de aventuras y el ámbito del Espacio. Al lado de ellas, las escenas festivas y el desfile de personajes infantiles.

Junto a esto, las diversiones, espectáculos, las compras...

Dysneyland París. Imagen de Manuel Fernández Miranda.

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