Cabañeros: el eco de los montes

Ecos de lucha, amor y orgullo pueblan las noches y los amaneceres de Cabañeros. Es la llamada amorosa de los venados en la época de la berrea, cuando el verano declina sobre un territorio solitario y bello. Texto y fotografías de Tomás Alvarez

Cuentaviajes Cabañeros: el eco de los montes

Relato de viaje a Cabañeros: el eco de los montes

Ciervos y encinas

En medio de los montes solitarios se escucha, atronadora, la llamada de los venados. El verano declina.

Es la época de celo, los días de “la berrea”, en el Parque Nacional de Cabañeros, conocido popularmente como el Serengueti español.

Sorprende que un espacio como éste haya sido casi ignorado para la generalidad de las gentes hasta apenas hace una década. Es un territorio casi despoblado y de un valor ecológico excepcional que estuvo a punto de ser un campo de tiro para la OTAN y que fue transformado en un recinto sagrado para la fauna y la flora, merced a una activa defensa de las organizaciones ecologistas, secundada por el gobierno regional de Castilla-La Mancha, en la meseta sur española.

Una imagen de Cabañeros, desde la raña, llanura herbácea, en la que pastan los ciervos y corzos.. guiarte.com

Si la imagen mundialmente conocida de la provincia española de Ciudad Real es el paisaje recorrido por el ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha, la otra estampa debiera contener un paisaje de encinas y una manada de ciervos. Está última sería la imagen que definiese los campos del noroeste provincial, un territorio de una montaña tan despoblado como atractivo.

     

Los Montes de Toledo

En el centro de la Península Ibérica, se encuentran los Montes de Toledo, territorio que desde la Edad Media perteneció a la ciudad de Toledo, a la que proveía de maderas y carbón vegetal.

Es un mundo rural, escasamente poblado donde también tradicionalmente hubo actividades ganaderas y apícolas.

Imagen de un chozo de pastor, en los Montes de Toledo.. guiarte.com

Por imperativo del señorío toledano, los habitantes de la región no podían realizar roturaciones, por lo que estos campos llegaron relativamente vírgenes hasta el siglo XIX, cuando buena parte de ellos fue dividida en dehesas que se adquirieron por hacendados burgueses o aristócratas.

En consecuencia, el monte ha llegado hasta el siglo XXI escasamente modificado y solamente roturado en el entorno de los pueblos. Las grandes fincas han sido coto de un reducido número de familias adineradas, que únicamente explotan la propiedad cinegéticamente.

     

El Parque Nacional de Cabañeros

En 1983 se conoció el proyecto de instalar en estos campos de monte casi desiertos un polígono de tiro.

Pero, en medio de la protesta ecologista, en 1987 el gobierno regional de Castilla-La Mancha inició la promoción de la zona como espacio natural protegido.

El Boquerón de Estena. guiarte.com

El lugar es ahora Parque Nacional y recibe más de 60.000 visitantes anuales, quienes quedan entusiasmados ante la belleza de este entorno verde, representativo de los ecosistemas mediterráneos.

Cuenta con una notable presencia de avifauna, en la que destaca la presencia de la escasa águila imperial, la cigüeña negra y el buitre negro, tres destacadas rarezas. Aquí está la segunda colonia mayor del mundo en buitres negros, aves que nidifican en las vigorosas encinas centenarias. En el bello paisaje, formado por extensas rañas con ricos pastos estacionales y sierras y macizos cubiertos de bosque y matorral mediterráneo, se acoge gran variedad de mamíferos, destacando la abundancia de ciervos y corzos.

En total, habitan allí más de 200 especies de aves distintas: grandes rapaces, como el águila y el buitre; así como mamíferos diversos: el ciervo, el corzo, el jabalí, la gineta, etc. La flora cuenta con gran variedad de árboles y arbustos: tejos, madroños, encinas, quejigos, alcornoques, acebos, etc.

Felizmente, el escaso rendimiento económico de esta zona, dedicada casi exclusivamente a la agricultura y la caza, ha permitido su actual estado de conservación. Un paraíso salvado.

     

La berrea

Con una superficie de casi 40.000 hectáreas, y una temperatura media anual de 12,4 grados Celsius, el clima del parque es benigno.

En los otoños, algunos rincones se tornan especialmente bellos, con los rojizos de las cornicabras o los ocres de los rebollos. Durante los inviernos puede caer alguna nevada. La primavera es bellísima, con una eclosión de verdor salpicado de amarillos de retama, azules de las lavandas y rojos de amapolas. El verano amarillea la raña (llanura herbácea) en la que pastan los ciervos y corzos.

Ciervo macho, en Cabañeros. guiarte.com

...Y al final de septiembre, ya no es el color quien domina el paisaje, sino la multitudinaria llamada de celo de los ciervos machos, que congregan a sus harenes con sus roncas voces, que resuenan en eco por todos los rincones. Es “la berrea”, el atronador concierto amoroso que se escucha por doquier.

Desde el 15 de septiembre al 30 de octubre es la mejor época para ver a los ciervos. Los machos dominantes abandonan sus recónditos cuarteles y se dirigen a los territorios donde pastan las hembras, a las que intentan retener cerca. Entonces, los grandes ciervos se exhiben en la llanura y pelean contra aquellos que quieren penetrar en su territorio, cuya propiedad reclama llenando el espacio montuoso con sus bramidos.

Ecos de lucha, drama y orgullo pueblan las noches y los amaneceres. Suena la voz salvaje una y otra vez, entremezclada con otras muchas, y el espectador se siente empequeñecido ante la belleza de la raña y el concierto atronador de las llamadas.

A medida que llega el invierno los machos se van retirando y se hacen esquivos en sus recónditos territorios. En la primavera pierden la cuerna que utilizaron para presumir su orgullo entre la manada de hembras o para pelear contra sus competidores. Entonces, los días de la gestación, la hembra también se hace difícil de ver.

     

Un mundo apacible

Mientrás en el interior del parque hierve la vida, los pueblos que le rodean son tranquilos y apacibles.

Horcajo cuenta con una excelente oferta hotelera y restaurantes en los que se degustan buenos guisos populares, en los que abunda la caza. En el lugar funciona una fábrica artesanal de alfombras, que atiende pedidos del Palacio Real y del Teatro Real de Madrid. El pueblo tiene un museo único, humilde, dedicado a los antiguos oficios lugareños. No sólo se muestran allí los viejos quehaceres, sino que, además, el museo es gratuito y la amable guía obsequia al viajero con un “vino de pitarra”, gozoso y fuerte líquido de producción local.

La tranquila plaza de la iglesia de Navas de Estena. guiarte.com

Navas de Estena es otro de los lugares del entorno, de cuidado urbanismo. Al lado del pueblo está el Boquerón de Estena, un bellísimo paraje en el que el río penetra entre interesantes formaciones rocosas y agradable flora.

Retuerta del Bullaque es otro punto agradable. Cerca está el Centro de Visitantes "Casa Palillos", a cinco kilómetros de Pueblonuevo de Bullaque en dirección a Santa Quiteria.

Alcoba es otro tranquilo lugar de ambiente agrario y apacible. Muy cerca, en Santa Quiteria, además de una buena producción de quesos hay una espectacular colonia de cigüeña blanca.

     

Naturaleza y gozo

No lejos de estos pueblos está Anchuras, otro lugar que no ha querido ser campo de tiro, y que tiene un paisaje bello de sierras, propicio para el gozo del viajero que ama la naturaleza.

Fiesta en Piedrabuena. guiarte.com

Son muchos los pueblos del entorno del parque de Cabañeros que destacan por su sencillez. En ellos el visitante encontrará rutas de senderismo, tranquilidad y una gastronomía humilde y tradicional, como los habitantes de la zona. Más hacia el sur y el oeste, en dirección a la capital provincial, hay otros lugares como Arroba de los Montes, Navalpino, Fontanarejo, Fernán Caballero, Puebla de Don Rodrigo, El Robledo, Malagón, Porzuna, Los Cortijos, Piedrabuena, Picón, Fuente del Fresno, Luciana, etc. donde se alterna el campo de encinares con los olivares u otros cultivos.

Son buenas tierras de aceite y a veces de vino; siempre excelentes para degustar un guiso de cordero o cualquier otro de los preparados culinarios manchegos. Un espacio para el gozo reposado.

Iglesia de Retuerta de Bullaque. guiarte.com

Algunas direcciones de Internet:

Web del parque de Cabañeros: http://www.mma.es/parques/cabaneros/

Diputación de Ciudad Real: http://www.dipucr.es/

Asociación Turística de Horcajo: http://www.hortur.com/

Montes Norte: http://www.montesnorte.com