Qué ver en Málaga

Estos son algunos lugares que merece la pena visitar en nuestra estancia en la ciudad de Málaga.

Qué ver

Aún sin ser una ciudad histórica cuajada de grandes edificios artísticos, Málaga resulta atractiva para el turista.

Imagen desde el entorno de la Alcazaba malagueña. Imagen de guiarte.com

El viajero sin duda encontrará en ella pequeños tesoros, como su casco viejo, en el que existe una buena oferta hostelera y una serie de puntos de interés turístico, cultural y gastronómico.

Pero sobre todo, Málaga es capital de un territorio turístico afamado –a veces famoso por los escándalos urbanísticos- en el que la placidez del clima, la luz, el mar, algunos lugares con encanto y una variada gastronomía invitan al goce de la vida y del descanso.

Teatro Romano de Málaga

La antigua urbe romana se detecta especialmente al pie de la Alcazaba, donde se han descubierto algunos restos, entre ellos los del Teatro Romano.

Los restos del Teatro Romano han sido excavados recientemente. Imagen de guiarte.com

La obra del Teatro parece ser del siglo I a.C. y su utilización prosiguió hasta el III d.C. Desgraciadamente, en siglos posteriores la edificación fue utilizada como cantera, y desmontada en gran medida para reconstruir nuevos edificios, como la propia Alcazaba.

Queda visible ahora la galería de entrada al escenario, la orchesta, y parte del graderío.

La catedral de la Encarnación

La Catedral de Málaga es una obra renacentista inacabada, cuyas obras se iniciaron en 1528. Popularmente se le conoce como “La Manquita” por carecer de una de las torres de portada.

Una placa recuerda que la catedral detuvo sus obras en el siglo XVIII, porque los fondos se desviaron para apoyar a Estados Unidos en su lucha por la independencia.

Se halla relativamente cerca de las fortalezas medievales, en el límite oeste de la muralla árabe. Tiene tres naves de idéntica altura, aunque la central de mayor anchura.

Los planos son de Diego de Siloé, quien en 1528 había dejado su residencia en Burgos para trabajar en la cercana ciudad de Granada.

Hay una cierta mezcla general de estilos. El interior es barroco, y entre las obras interesantes está la sillería del Coro.

La única torre de la catedral de Málaga es de las más altas de Andalucía. Imagen de guiarte.com
El lado opuesto de la fachada catedralicia, donde nunca se elevó la torre. Imagen de guiarte.com

Gibralfaro

Los fenicios ya pusieron en la cima del cerro que preside la ciudad un faro, y allí ubicó una fortaleza uno de los reyes granadinos.

El nombre del lugar deviene precisamente de la antigua función: jbel-faro = montaña del faro.

Edificado en el siglo XIV para reforzar la Alcazaba, debido al progreso de la artillería, fue un bastión duramente peleado por los Reyes Católicos en la toma del reino de Granada, e incluso fue habitado por los reyes tras su toma.

Entre el fuerte de Gibralfaro a la Alcazaba existe una senda resguardada por murallas llamado La Coracha.

Desde Gibralfaro se disfruta de una excelente visión de la ciudad, y del Mediterráneo, hasta el continente africano.

El cerro de Gibralfaro está coronado por una fortaleza de origen árabe. Imagen de guiarte.com

La Alcazaba

Palacio fortaleza de los gobernantes musulmanes de la ciudad, realizado básicamente entre los siglos VIII y XI y situado en la falda del Gibralfaro.

Imagen de la Alcazaba malagueña, donde se observan sus distintos recintos. guiarte.com

Se encuentra en la parte este de la antigua muralla que rodeaba la poderosa urbe árabe.

Es una interesante obra militar, de las más valiosas de la Península Ibérica, en la que destaca su estructura concéntrica, de forma que para llegar al máximo mandatario malagueño había que cruzar distintas puertas.

En la parte central del recinto superior están los “Cuartos” donde habitaban los gobernadores, un ámbito que nos recuerda la tradición constructiva granadina.

La mala calidad de la piedra ha obligado a sucesivas reconstrucciones, entre las que se pueden hallar elementos de otros monumentos de épocas anteriores, especialmente del propio Teatro Romano, que está a los pies del edificio palaciego.

El edificio decayó con el tiempo y –declarado Monumento Nacional en 1931- tuvo la suerte de ser reconstruido en gran parte bajo la orientación del historiador Juan Temboury.

Desde la Alcazaba se puede observar una panorámica magnífica de la bahía y las zonas aledañas.

Otros edificios de Málaga

Hay a lo largo de la ciudad numerosos edificios que atestiguan el poderío de la iglesia y de los burgueses malagueños, entre ellos citaremos algunos:

Palacio Episcopal de Málaga. Imagen de guiarte.com

Palacio Episcopal
El Palacio Episcopal se halla frente a la fachada de la catedral, y es obra de Antonio Ramos, correspondiente a finales del XVIII, con tres alturas y una portada excelente, en la que airosas columnillas refuerzan la impresión de verticalidad.

Aduana
El edificio de la Nueva Aduana, proyectado al final del XVIII, se terminó en 1829. Se trata de una edificación de severa línea neoclásica, italianizante, con un bello patio interior.

Portada del Ayuntamiento de la ciudad. Imagen de guiarte.com

Ayuntamiento
Desde 1919 el ayuntamiento de la ciudad ocupa un edificio, obra de los arquitectos Guerrero Strachan y Manuel Rivera Vera, que ocupaba una zona ganada al mar, que se urbanizó con varios edificios de calidad y jardines. Destaca por su alegre decoración de la fachada y los coloristas salones de interior.

Banco de España
Otro edificio cercano al Ayuntamiento es el del Banco de España, del arquitecto José Yarnoz, quien en 1933 recurre a un estilo clásico, con su pórtico columnado, para presidir el nuevo entorno urbano de la ciudad.

Fachada del Banco de España. Imagen de guiarte.com

Correos
El edificio de Correos, ahora sede del Rectorado Universitario, está al lado de los antes citados, enfrente al parque ganado al mar. Es neomudéjar, debido a Anasagasti e inaugurado en 1923.

Palacio de Congresos
Por último, entre la obra moderna, el inmenso Palacio de Ferias y Congresos, ubicado a las afueras, inaugurado en el año 2003, y con 62.000 metros cuadrados construidos.

Museo Picasso

Picasso es la personalidad más universal nacida aquí y –felizmente- desde época reciente existe un museo dedicado a su obra.

Museo de Picasso de Málaga. Imagen de Guiarte.com

El Museo Picasso se encuentra en el antiguo Palacio de Buenavista, edificio renacentista del siglo XVI, muy próximo a la catedral malagueña.

La colección del museo –sin ser excepcional- permite ver la evolución del artista lo largo de su vida, gracias principalmente a los cuadros donados por Christine y Bernard Ruiz-Picasso: 155 obras del autor malagueño, que incluyen esculturas, óleos y una gran cantidad de dibujos.

Aparte de la donación hay otras obras cedidas temporalmente, entre las que figuran diversas cerámicas.

En el propio edificio del museo se albergan testimonios arqueológicos del pasado de la ciudad: restos fenicios, romanos y árabes.

Centro de Arte Contemporáneo

El CAC, Centro de Arte Contemporáneo, es una magnífica institución de Málaga destinada a la divulgación del arte contemporáneo, en la que se presentan habitualmente excelentes exposiciones.

Centro de Arte Contemporáneo de Málaga. Imagen de guiarte.com

Tiene una colección permanente formada por más de cuatrocientas obras de arte de los más prestigiosos artistas, pero más que esta propiedad, destaca la programación de exposiciones temporales.

Inaugurado en el 2003, ocupa las instalaciones del antiguo Mercado de Mayoristas de Málaga, un edificio funcional situado en la margen izquierda de la desembocadura del río Guadalmedina, no lejos del casco histórico.

La Calle Larios

Málaga tiene algunas calles de acusada personalidad. La de Marqués de Larios es la vía más emblemática.

La calle Marques de Larios, en su arranque, en la Plaza de la Constitución. Imagen de guiarte.com

Fue abierta en el siglo XIX para comunicar el casco histórico, desde la plaza de la Constitución, con la zona portuaria.

El desarreglo urbanístico común a gran parte de Málaga no tiene una correspondencia aquí, pues en torno a la calle hay un conjunto de edificios clasicistas que ennoblecen su trazado rectilíneo.

Justo en el otro extremo de la avenida se halla La Alameda, un paseo urbano –al estilo de otros similares del Reino de España- originario del XVIII, pero cuyo máximo emblema son los grandes ficus centenarios.


Volver a la Guía de Málaga