Qué ver en Lourdes

Visitas y monumentos y otras cosas que hay que ver en Lourdes

Un recodo pirenaico

La ciudad de Lourdes tiene una belleza natural debida a su atractivo enclave pirenaico, a orillas de la vigorosa corriente del Gave du Pau.

En un recodo pirenaico se ubica el centro de peregrinación. Fotografía de Petri Sánchez. Guiarte.com. Copyright

El río, de vigorosa corriente, discurre a los pies de la vieja fortaleza y de la zona de los santuarios, en medio de una bella naturaleza y un entorno montuoso.

La población se extendía en el entorno del recinto fortificado pero se expandió acercándose a la gruta de las apariciones, al otro lado de la corriente del Gave.

En la ciudad hay un activo comercio de productos religiosos. Así, el Boulevard de la Grotte parece un supermercado lineal, donde se venden estatuillas, estampas, libros religiosos o garrafas de agua de Lourdes.

En torno a esta atracción religiosa han proliferado multitud de industrias hosteleras. Lourdes es una de las ciudades de mayor oferta hotelera de Francia.

El entramado urbano

La zona más típica de la ciudad de Lourdes está arracimada en torno a la vieja fortaleza, el Gave y los santuarios. No se trata de una ciudad de tipismo o de arte.

Por calles y espacios se ven peregrinos y enfermos pujados en carritos, para llegar hasta los núcleos de devoción. Foto de Petri Sánchez. guiarte. Copyright

Para quien llega al lugar, lo más acertado es dirigirse hasta la place Peyramale y aparcar el automóvil allí. Hay aparcamientos abundantes en el entorno. También hay parada de taxis.

En la misma plaza de Peyramale está la oficina de información.

Desde esta plaza se avanza hacia los santuarios por dos caminos:

1. Por la rue Basse se accede al Boulevard de la Grotte, que cruza el Pont St. Michel para entrar de frente ante los santuarios.

2. Por la rue de la Grotte se llega al Pont Vieux, que entra en el santuario por la avenida Bernardette Soubirous.

Ambos caminos dejan en medio el fuerte medieval. Ambos son excelentes para comprobar como se unen aquí turismo, fervor, enfermedad, dolor y negocio, en un ambiente multiétnico.

Gente de todas partes llena las calles de Lourdes. Foto Petri Sánchez. Guiarte.com

El castillo de Lourdes

En el centro de esta población se halla una fortaleza, dominando un elevado roquedo, a la que se accede tanto a pie como por ascensor (rue du Fort).

El Castillo de Lourdes. Fotografía de Petri Sánchez. guiarte. Copyright

La fortaleza siempre dominó la vida urbana. Es originaria del siglo XI, con obra de siglos posteriores. En ella habitaron los condes de Bigorre o Bigorria, comarca en la que se halla Lourdes.

La estructura es principalmente de los siglos XIV y XVI.

Desde 1921 abriga el museo Pirenaico, con diversas colecciones etnográficas e históricas, distribuidas en diversas salas, donde el visitante se encuentra con notables elementos de la vida pirenaica de Francia y España.

Desde el Castillo se tiene una excelente vista sobre la ciudad y el bello territorio circundante.

El Castillo domina el entramado urbano de Lourdes. Fotografía de Turismo de Lourdes/ © Typographik 13

Los espacios religiosos

Si el peregrino en Lourdes accede por el Puente de San Miguel tiene una excelente vista. A la izquierda queda el fuerte medieval y enfrente aparecen las instalaciones religiosas.

Acto religioso en la Explanada. Imagen Turismo de Lourdes/ © Typographik 13

Por la puerta de San Miguel se accede a una magnífica explanada de medio kilómetro de longitud, a cuya izquierda queda la gran basílica subterránea de San Pío X, de 1958, con forma elíptica. En el fondo, una estatua de la Virgen María, rodeada de una sencilla verja de hierro, acumula multitud de ramos de flores.

Más al fondo aparece la basílica del Rosario de un estilo neobizantino, un gusto artístico muy estimado por los franceses de fin del XIX.

En el exterior de esta basílica destacan las rampas curvas, de abundante estatuaria. En el interior su artificiosa cúpula.

La basílica superior está dedicada a la Inmaculada.

Gruta, fuentes y camino del calvario completan este complejo religioso sumamente visitado, especialmente durante los meses de verano.

La Virgen María, en la portada de la basílica del Rosario. Guiarte.com. Copyright

La gruta

Sencillo pero emblemático es este punto, en la base de un roquedo que se alza a la orilla del Gave.

La estatua de la Virgen preside la oquedad, la Gruta de Lourdes, a donde acuden los turistas y fieles. Imagen de Guiarte.com

Este es el lugar donde Bernardette Soubirous anunció la aparición mariana.

En la zona rocosa ribereña, conocida como Massabielle, se abre una oquedad pequeña, en la que Bernardette vio a una mujer vestida con túnica blanca, ceñida con un cinturón azul y cubierta con un velo largo que le alcanzaba los pies.

En la oquedad está ahora la estatua que hizo el escultor provenzal Joseph-Hugues Fabisch, obra que según la vidente es bella pero que no se parecía al ser que ella describía.

También al fondo está la fuente de aguas que desde un principio tuvieron fama de milagrosas, para admiración de millones de personas y mofa de otras como el escritor Zola, que se afanó en oponer la razón y el progreso al misticismo.

El lugar, humilde y natural, es un centro de piedad clave de Lourdes, visitado en silencio por los miles de devotos que acuden; un punto sencillo que suscita más emoción estética que los edificios religiosos que se han erigido en los dos últimos siglos, de escasa originalidad creativa.

La estatua de la Inmaculada Concepción, en la gruta de Massabielle, Lourdes. Imagen de Turismo de Lourdes/ Sanctuaires ND de Lourdes

Otros atractivos

En la ciudad de Lourdes se puede disfrutar además de otros museos y puntos de interés.

El centenario funicular de Lourdes. Imagen Turismo de Lourdes/ © Typographik 13

El Museo de Lourdes
Desde la rue de la Egalité se accede al museo de Lourdes que representa la vida en la población en el momento de las apariciones, con reproducciones y materiales etnográficos.

El pequeño Lourdes
En la Avenida Peyramale, al lado del Gave, un par de kilómetros antes de los santuarios, está el Petit Lourdes una reconstrucción en miniatura del viejo Lourdes de 1858, la aldea que murió hace más de siglo y medio, cuando Bernardette tuvo las visiones marianas.

El Museo de Cera
En la calle de la Gruta está el Museo Grevín, con 18 escenas y un centenar de personajes de tamaño natural, referidos a la historia de Bernardette.

El funicular
El funicular del Pic du Jer permite ver el entorno de Lourdes desde unos 1000 metros de altitud (la población está a 400 m de altitud sobre el nivel del mar). El panorama es grandioso, con una gran perspectiva sobre la región y los altos de los Pirineos. Este funicular funciona desde el año 1900. Arriba hay también servicios de restauración.

Para el amante de la ecología, hay en el entorno buenas rutas de senderismo y un cercano lago de origen glaciar, al lado del cuel hay un campo de golf. Es una zona agradable también para pasear.


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